La Pasión Pone en Vilo a la Nostra Ætate

"No permitiremos que la controversia que ha suscitado el Film La Pasión de Cristo golpée las respetuosas relaciones religiosas entre católicos y judíos". "Durante la última parte del Siglo XX, católicos y judíos han trabajado y construido relaciones religiosas de respeto... Nuestra fe, nuestro respeto y nuestro mutuo entendimiento son más fuertes que cualquier tormenta", subrayaron Mons. Lustiger y el Rabino Singer.

El Vaticano procura limar susceptibilidades entre los distintos episcopados de la Iglesia a fin de que puedan comunicar la posición de condena del antisemitismo, ha declarado el diario italiano La Repubblica, del 19 de febrero.

Comenzar nuevamente a hablar de "deicidio" significaría un gigantesco paso atrás, un retroceso de 40 años en el progreso, explicó el judío norteamericano Abraham Foxman a Mons. John Foley, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, uno de los interlocutores del Vaticano. Mons. Foley ha juzgado el film de Gibson favorablemente después de una función privada a la que asistió.

En apoyo a sus declaraciones, Abraham Foxman citó como actitud ejemplar la de la Asamblea Episcopal Norteamericana, que dio a difusión, el día Miércoles de Cenizas, una serie de documentos relativos a las enseñanzas católicas sobre el judaísmo, la muerte de Jesús y el "pecado de antisemitismo". Este dossier fue titulado "La Biblia, los Judíos y la muerte de Jesús", publicación de 110 páginas que recopila textos en los cuales se incluyen las más importantes declaraciones de la Iglesia sobre los judíos y el antisemitismo, teniendo un papel relevante entre ellos la declaración Nostra Aetate, (Concilio Vaticano II, pormovida por el Card. Bea) las tomás pública de posición del Papa Juan Pablo II y documentos sobre representaciones tradicionales de la Pasión.

Para Abraham Foxman, el film de Mel Gibson es "de inspiración tradicionalista, contrario a las enseñanzas de la Iglesia". "En el film los judíos son representados de un modo negativo, en contraste con los romanos", insistió. Preocupado por la influencia sobre los espectadores, particularmente sobre los niños, ha expresado sus dudas respecto a la recepción que la película tendrá en Polonia.

En declaraciones hechas en Roma, ante un reducido grupo de periodistas el 20 de febrero, en ocasión de la visita ad limina de obispos franceses de la provincia eclesiástica de París, el Card. Jean Marie Lustiger dijo que prefería mantenerse "extremadamente reservado sobre la dramatización de la Pasion", más aún cuando esta se realiza "por medios electrónicos". Para él, "la pasión de Cristo no es un espectáculo al cual se asiste, sino un acto del poder divino. Como tal, la representación puede se absolutamente regresiva". "Este tipo de films, agregó luego, toca la sensibilidad y la imaginación, pero puede ser muy ambiguo". El cardenal francés aclaró no haber visto el film aun.

La semana siguiente, estando en Nueva York junto con otros ocho obispos franceses, por invitación del rabino Israel Singer, director del Consejo Mundial Judío (CMJ), el Card. Lustiger nuevamente expresó su solidaridad con el judaísmo. El arzobispo de París y los directivos de la CMJ publicaron una declaración común referida al estreno de La Pasión de Cristo de Mel Gibson en los EE.UU. y Canada: "No permitiremos que la controversia que ha suscitado el Film La Pasión de Cristo golpée las respetuosas relaciones religiosas entre católicos y judíos". "Durante la última parte del Siglo XX, católicos y judíos han trabajado y construido relaciones religiosas de respeto... Nuestra fe, nuestro respeto y nuestro mutuo entendimiento son más fuertes que cualquier tormenta", subrayaron Mons. Lustiger y el Rabino Singer.

El primero de marzo, el público francés supo que podría ver la película a partir del 4 de abril, merced al apoyo del productor tunesino Tarak Ben Ammar, un hombre de negocios de nivel internacional, asesor de Silvio Berlusconi y de Rupert Murdoch y "viejo amigo de Mel Gibson". Al anunciar su decisión de distribuir La Pasión para las pantallas francesas, declaró a Le Figaro: "cuando vi el film, hace dos semanas, quede alterado porque muestra lo que Cristo realmente sobrellevó en sus últimos momentos. Es una película poderosa y absolutamente nada en ella hay de antisemita". Y para clarificar, agrego: "tan pronto como el film llegue a Francia, la gente entenderá mejor, más allá de los excesivamente apasionados, el poder y el valor de este film".

No es improbable que los números de las taquillas registrados en los EE.UU. en las primeras semanas después del estreno hayan contribuido a la decisión del distribuidor: 117,5 millones de dólares. Mel Gibson financió de su bolsillo el film, invirtiendo entre 25 y 30 millones de la misma moneda.

En Alemania y en Austria, los espectadores pueden ver La Pasion de Cristo a partir del 18 de marzo. En verdad, la distribución del film se adelantó tres semanas gracias al enorme éxito que tuvo al otro lado del Atlántico.

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