2 de Noviembre: Conmemoración de los Fieles Difuntos: Textos Litúrgicos
2 de Noviembre

CONMEMORACION DE LOS FIELES DIFUNTOS
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<!--[if gte vml 1]><![endif]--><!--[if !vml]--><!--[endif]--> Introito
ales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua. El cielo te
debe oh Dios un himno de alabanza y en la celestial Jerusalén te será tributado
un homenaje en nuestro nombre. Escucha mi oración, Señor, pues a Ti debe volver
todo hombre.(Ps. 64) Dales Señor el descanso
eterno, y brille para ellos la luz perpetua.
No se dice:<!--[if gte vml 1]>
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<!--[endif]-->Gloria Patri.id="_x0000_i1026">
Oratio
Oh Dios, Creador y Redentor de todos los fieles, concede a las almas de tus siervos y siervas la remisión de todos sus pecados: a fin de que por estas piadosas suplicas consigan el perdón que siempre desearon. Tu, que vives y reinas por los siglos de los siglos…
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Cor. 1,15, 51-5
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Hermanos: Voy a proponeros un misterio: «Todos hemos de resucitar; mas no todos seremos mudados.» En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, al son de trompeta, porque sonará la trompeta y los muertos resucitarán incorruptibles, y entonces nosotros seremos renovados. Porque es menester que este cuerpo corruptible se revista de incorruptibilidad. Pues, cuando este cuerpo mortal se hubiere revestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: « La muerte ha sido devorada por la victoria. »
¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado es la Ley. Pero demos gracias a Dios, que nos dio la victoria por nuestro Señor Jesucristo.
<!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--> Graduale
Dales, Señor el descanso eterno, y la Luz perpetua les alumbre. (Ps. 111) Esta sera la memoria de Justo, no temera oir nada que le aflija.
<!--[if !supportEmptyParas]--><!--[endif]--> Tractus
Libra Señor las almas de todos los fieles difuntos de toda atadura de pecado. (Esdr. 2)<!--[if gte vml 1]> <![endif]--><!--[if !vml]--><!--[endif]-->Y que ayudándoles tu Gracia merezcan evitar el juicio de venganza. <!--[if gte vml 1]><![endif]--><!--[if !vml]--><!--[endif]-->Y gozar de la bienaventuranza de la Luz Eterna.id="_x0000_i1027">
<!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--> Secuencia (Dies Irae)
Oh día de ira aquel en que el mundo se disolverá, como lo atestiguan David y Sibila!
Cuán grande será el terror cuando el juez venga a juzgarlo todo con rigor.
La trompeta, al esparcir su atronador sonido por la región de los sepulcros, reunirá a todos ante el trono.
La muerte se asombrará, y la naturaleza, cuando resucite lo creado, responderá ante el Juez.
Se abrirá el libro en el que está escrito todo aquello por lo que el mundo será juzgado.
Entonces el Juez tomará asiento. Cuanto estaba oculto será revelado, nada quedará oculto.
Qué diré yo, miserable? A qué abogado acudiré cuando aun el justo apenas está seguro?
¡Oh Rey de terrible majestad, que a los que se han de salvar salvas gratuitamente! ¡Sálvame fuente de piedad!
Acuérdate, piadoso Jesús, de que por mí has venido al mundo; No me pierdas en aquel día.
Al buscarme, fatigado, tomaste asiento, me redimiste padeciendo en la cruz. Que no quede en vano tanto trabajo!
Oh justo juez de las venganzas, concédeme el perdón en el día en que pidas cuentas.
Gimo como reo, la culpa ruboriza mi cara. Perdona, Señor a quien te lo suplica.
Tú que perdonaste a María (Magdalena), y escuchaste al ladrón y a mí mismo me diste la esperanza.
Mis plegarias no son dignas; pero Tú, buen Señor, muéstrate benigno, para que yo no arda en el fuego.
Dame un lugar entre tus ovejas y apártame del infierno, colocándome a tu diestra.
Arrojados los malditos a las terribles llamas, convócame con tus elegidos.
Te ruego, suplicante y anonadado, con el corazón contrito como el polvo, que me cuides en mi hora final.
¡Oh día de lágrimas, aquel en el que resurgirá del polvo el hombre para ser juzgado como reo! A él perdónale oh Dios.
Piadoso Señor Jesús: dales el descanso eterno. Amén
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Joanem. 5, 25-29 |
En aquel tiempo: dijo Jesús a las turbas de los judíos: En verdad, en verdad os
digo, que viene la hora, y ésta es, en que los muertos oirán la voz del Hijo de
Dios; y aquellos que la escucharen vivirán.Porque, así como el Padre tiene en Sí mismo la vida, así
también a dado al Hijo el tener la vida en Sí mismo, y le ha dado potestad de
juzgar, porque es el Hijo del hombre. No os extrañéis de esto; pues vendrá
tiempo en que todos los que están en los sepulcros oirán la voz del Hijo de
Dios; y resucitarán los que obraron bien para la resurrección de vida; pero los
que obraron mal para la resurrección de juicio.
Credo.
Offertorium
Oh Señor Jesucristo, Rey de la gloria, libra a las
almas de todos los fieles difuntos de las penas del infierno y del profundo
lago; líbralas de la boca del león, para que no las trague el abismo, ni caigan
en las tinieblas, sino que el abanderado de los Ángeles, San Miguel, las
conduzca a la luz santa. Que en otro tiempo prometiste a Abrahán y a su
descendencia. <!--[if gte vml 1]><![endif]--><!--[if !vml]-->
<!--[endif]-->.
Te ofrecemos, Señor, súplicas y hostias de alabanza; recíbelas en sufragio de
aquéllas almas cuya memoria hoy celebramos; haz, Señor, que ellas pasen de la
muerte a la vida. Que en otro tiempo prometiste a Abrahán y a su descendencia.
Secreta
Suplicámoste, Señor, mires propicio estas hostias, que por las almas de tus
siervos y siervas te ofrecemos; y pues les diste el méritode la fe cristiana, dales también el
premio. Por Nuestro Señor Jesucristo…
Praefacio Defunctorum
Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, Señor Santo, Padre todopoderoso, Dios eterno, por Cristo nuestro Señor. En Él brilló para nosotros la esperanza de la resurrección dichosa; para que, al contristarnos la cierta condición de que hemos de morir, nos consuele la promesa de la futura inmortalidad. Pues para tus fieles, Señor, la vida se muda, no fenece, y deshecha la casa de esta terrena morada, se adquiere la eterna habitación en los cielos. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones y con toda la milicia del ejército celestial cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo…
Communionem
La Luz eterna les alumbre,
Señor, en compañía de tus Santos por siempre, porque eres piadoso. V. Dales,
Señor, descanso eterno, y la luz perpetua les alumbre. <!--[if gte vml 1]>
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<!--[endif]-->En compañía de tus Santos por siempre,
porque eres piadoso.id="_x0000_i1031">
Postcommunio
Aprovechen, Señor, a las almas de tus siervos y siervas nuestras humildes
súplicas; para que las libres de las ataduras de todos sus pecados y las hagas
participantes del fruto de tu redención. Tú que vives y reinas.

Curador de esta Sección: Nicolás Adrián Peirone












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