Monseñor Baseotto habla

Habla monseñor Baseotto de la situación que causó su salida

Después de un largo silencio, y por primera vez, monseñor Antonio Baseotto habló por primera vez y lo hizo con La Prensa. Recuerda su apartamiento del obispado castrense como expresión de un conflicto más amplio y del que sirvió como chivo expiatorio. Cree que fue una táctica del Gobierno para eludir la discusión sobre el aborto. Está privado de toda retribución del Estado, sigue concurriendo a la sede castrense y oficia misa en una parroquia de Villa Ballester. No acepta la transformación del obispado castrense en una diócesis ecuménica.

 

Habla monseñor Baseotto de la situación que causó su salida

Después de un largo silencio, y por primera vez, monseñor Antonio Baseotto habló por primera vez y lo hizo con La Prensa. Recuerda su apartamiento del obispado castrense como expresión de un conflicto más amplio y del que sirvió como chivo expiatorio. Cree que fue una táctica del Gobierno para eludir la discusión sobre el aborto. Está privado de toda retribución del Estado, sigue concurriendo a la sede castrense y oficia misa en una parroquia de Villa Ballester. No acepta la transformación del obispado castrense en una diócesis ecuménica.

 

Una frase suya desató una conmoción en el país hace tres años. ""Más vale que le pongan una piedra de molino y los hundan en el mar a quienes escandalizan a los pequeños"", escribió el obispo emérito castrense Antonio Baseotto en una carta al entonces ministro de salud Ginés González García. La frase era parte de una cita bíblica más extensa (Mateo 18.6) en la que Jesús fustiga a los que ponen obstáculos en el camino de la fe. De inmediato se trazaron analogías con los vuelos de la muerte de la represión ilegal y se interpretó que Baseotto amenazaba al ministro con tirarlo desde un avión. La polémica empañó la intención del religioso, que era criticar el apoyo ministerial a la legalización del aborto, y advertir sobre el riesgo de repartir preservativos a adolescentes como único medio para prevenir enfermedades. Pero casi nadie reparó en ese mensaje.

 

""Fui un cabeza de turco, un chivo expiatorio"", dice Baseotto hoy, en el primer reportaje que concede después de aquel entredicho. A partir de ese momento rechazó todo contacto con la prensa para no agravar el conflicto, que llevó al intento del Gobierno de removerlo como obispo castrense en marzo de 2005 y generó uno de los puntos más complicados en la tensa relación con la Iglesia. Desde entonces, Baseotto -que se jubiló a mediados de 2007 al cumplir 75 años- perdió la remuneración que cobraba del Estado y vive de la caridad de los amigos.

 

-¿Se arrepiente de aquella carta?

 

- Creo que era necesario hablar. Ustedes ven que todo lo que es aborto y todo lo que se llama derecho de los homosexuales ha seguido.

 

-¿Lo sorprendió que el escándalo haya sido su carta y no que alguien tomara partido por el aborto?

 

-Claro, es una picardía de esta gente. Apuntaron a aquello que era llamativo y que podía concitar la atención, y dejaron totalmente al lado todo lo referido al aborto, porque con eso siguen trabajando.

 

-¿Fue una trampa?

 

-Yo lo llamaría una táctica para seguir con lo que ellos tienen programado. Desviar la atención de lo importante. -¿Pero a fin de cuentas terminó removido del obispado? -Bueno. El presidente me sacó del obispado. Pero la Santa Sede no lo reconoció. Estrictamente, él tenía derecho a sacarme como secretario de Estado, pero no podía sacarme como obispo. Esa no es una jurisdicción que le corresponde.

 

RESTRICCIONES

 

-¿Se vio restringido en su actividad pastoral?

 

-Sí. Totalmente restringido. No porque a mí me cerraran las puertas de los cuarteles, ni nada por el estilo, sino porque había represalias contra los jefes militares que aceptaran recibirme. Desde el punto de vista estrictamente jurídico, eso se llama diócesis impedida. Es una figura jurídica muy dura. De hecho acá se estaba dando pero se evitó declararla para no agravar el conflicto.

 

-¿De ahí en adelante se sintió perseguido, hostigado?

 

-Y claro. Ustedes han visto todo lo que hicieron los medios de comunicación. Persecución de personas, no. El año pasado he estado en Luján, celebrando una misa en el colegio de los hermanos maristas para un grupo de católicos, en un congreso de formación teológica y doctrinal. Y porque yo celebré la misa me declararon persona no grata.

 

-¿Qué tipo de apoyos recibió en aquel momento?

 

-Recibí solidaridad de una manera personal y privada. Eso sí. Lo mismo los obispos, con llamados telefónicos. También mandaron muchas cartas de solidaridad. Hubo 30.000 cartas o e-mails de adhesión. Y probablemente hayan sido más todavía. Ese es el número que he llevado a la Santa Sede. Pero después siguieron viniendo. Y después, la adhesión de la Santa Sede. El entonces cardenal Ratzinger mandó una carta personal. El cardenal Renato Martino. El cardenal Giovanni Batista Re. Tuve varias adhesiones. El Papa está muy enterado de cómo están las cosas.

 

-¿Usted cree que esto fue una cuestión solo contra usted?

 

-Se nota que se está extendiendo más. Yo caí como cabeza de turco, como chivo expiatorio, ¿no? Vieron la posibilidad de enfrentarme, dadas las circunstancias, y la aprovecharon. Desviaron la atención de lo importante y se concentraron en una frase fuerte, que además desvirtuaron, sacándola de contexto.

 

-¿A qué atribuye ese hostigamiento?

 

-Yo creo que en el fondo está la ideología de los que en este momento están al frente del Gobierno. Justamente estoy leyendo sobre la persecución religiosa en España. Es el mismo procedimiento.

 

-¿Hay persecución en nuestro país?

 

-Sí, pero una persecución más disimulada. Porque uno se pone a pensar: propician el aborto, quieren que sea aceptada la homosexualidad, que la formación de los chicos en la escuela tenga esa orientación...Las obras de asistencia, de promoción que tiene la Iglesia, que antes se hacían de acuerdo con el Estado, ahora se restringieron. A todo lo que es moral cristiana se le trata de poner trabas. Ya no es elegante quemar iglesias. Es más sutil, pero más eficaz, destruir la forma de pensar, los principios cristianos, y por eso estamos con todo el tema de la enseñanza, lo que imponen los medios de comunicación. Eso es lo que veo como persecución de la Iglesia.

 

-¿Cómo piensa que va a seguir el conflicto del Gobierno con la Iglesia?

 

-No tengo la menor idea, no soy profeta. Mi deseo es que se arregle por las buenas, pero no sé lo que puede pasar. Por la modalidad que tiene, creo que el Gobierno no va a retroceder, aunque no tenga ninguna razón.

 

LA OFENSIVA

 

-¿Es el mismo Gobierno el que impulsa la ofensiva contra la Iglesia o hay alguien más? -No lo sé, la cara visible es el Gobierno. Que por debajo haya ideologías o mentalidades que lo estén sustentando, no sería extraño.

 

-En un sentido histórico, ¿es esta la mayor ofensiva contra la Iglesia en el país?

 

-Es medio difícil hacer una comparación. Fue muy fuerte la de 1955 que llegó hasta la quema de iglesias y la muerte de mucha gente. También Rivadavia y Roca tuvieron problemas muy graves con la Iglesia.

 

-¿Cuál es el sentimiento dentro de la Iglesia al respecto?

 

-Algunos lo notan más, y otros no han visto hasta que punto se trata de una situación bastante seria, ya sea por la distancia o por la gran actividad que tienen. Pero en términos generales, sí, lo notan.

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La Prensa, Buenos Aires, 8 de junio de 2008

La Iglesia y la Patria

Nuestra amada Argentina, -mal que les pese a muchos, en especial al nefasto pseudo gobierno de turno- nació católica, con la "plantatio Ecclesiæ" que tantos santos misioneros y colonizadores traían desde la Madre Patria. Nació con la Cruz y con la Santísima Virgen de Luján, desde siempre segura y maternal presencia en nuestro bendito suelo criollo, castizo, mestizo y católico. Por eso da pena y tristeza, pero no desesperanza ni pusilanimidad, ver como los nuevos ideólogos del desastre moral y del encubierto y solapado ateísmo intentan borrar la huella católica de nuestra nación. Y eso es lo que han intentado con el venerable y ejemplar Monseñor Baseotto, quien por decir la verdad, sufrió el castigo que habla bien de él, de su sacerdocio, de su ministerio episcopal, y por encima de todo, de su amor por la Verdad, que para nosotros no es una abstracción, sino Cristo mismo, el Verbo de Dios encarnado para nuestra redención y la del mundo entero. Oh Argentina amada, ¿dónde querrán llevarte quienes te ultrajan y reniegan de tu origen sagrado? ¿qué buscan estos herejes y apóstatas que nos gobiernan, pues habiendo sido regenerados en las aguas del bautismo, no hacen más que intentar demoler y destruir a su misma Santa Madre que les concedió la gracia de Dios? Nosotros, humildemente, soldados de Cristo e hijos amantísimos de la Santa Iglesia Católica y de esta bendita tierra argentina, queremos defenderte con la mejor arma que el Señor nos dejó: su presencia real y substancial en la Hostia Consagrada, que otrora era honor y orgullo de esta patria, y en ella queremos cobrar fuerza, no la del diálogo ecuménico e inmanentista que nos proponen nuestros filantrópicos obispos intramundanos, sino la fortaleza que procede de la Verdad, que es el mismo Rey del Universo, que nos asiste con su amor, su gracia, su bendición y su paz, para entablar el necesario combate que es menester desatar para rescatar del error y de la apostasía a nuestra pisoteada Argentina. Usted, Excelencia, Monseñor Baseotto, ha sido preclaro ejemplo y acabado testimonio de todo esto. Gracias por ello y que muchos otros obispos, que cobardemente callaron y no lo apoyaron con ningún documento a nivel Episcopado, sigan su ejemplo. Porque para hablar de cuestiones sociales, enseguida se juntan y escriben un panfleto que se parece más a un postulado de sociología pacifista que a un escrito de hombres de Dios, pero que para denunciar en nombre de la verdad natural y de la moral cristiana las peores aberraciones, callan como piedras inertes. Dios lo bendiga, Monseñor, y la Virgen de Luján interceda por nuestro amado suelo argentino.

Qué lástima!!

¡Qué lástima que los obispos sólo hayan hecho llamados telefónicos de adhesión a Mons. Baseotto, y no se expresaran públicamente en su defensa, tal como lo hicieran con Maccarone!. Pareciera que darle un poco de alegría al cuerpo (je) es defendible, en tanto que citar el Evangelio no lo es. ¡Y dale con los signos de los tiempos! Cruzamante

Lo dejaron solo

A Mons. Baseotto lo dejaron solo sus hermanos en el episcopado. El fue el único valiente es jugarsela. Dios nos libre que Bergoglio sea Papa en el futuro...

A ver...

un Papa argentino, no será como mucho, eh? Bájenle un poco el ego a su argentinidad, y déjenle el trabajo a la providencia (divina, por si acaso).

¿Papa?

Si apenas logramos tener alguno que otro obispo... y eso con benevolencia...

Benedicto Modernista?

Es Benedicto Modernista? Si fuera asi entonces sería hereje, con lo cual estaría excomulgado. Trascribo nota Diálogo fecundo entre fe y razón para responder a desafío de la modernidad, alienta el Papa VATICANO, 07 Jun. 08 / 10:32 am (ACI).- El Papa Benedicto XVI alentó el diálogo fecundo entre fe y razón, entre la filosofía y la teología, para poder responder a los desafíos que plantea la modernidad actualmente, en su discurso este mediodía a los participantes del VI Simposio Europeo de Docentes Universitarios que culmina mañana en Roma cuyo tema es "Ampliar los horizontes de la racionalidad: Perspectivas para la Filosofía". En la Sala Clementina del Vaticano, el Pontífice indicó luego que "la comprensión del cristianismo como real transformación de la existencia del hombre, permite que la reflexión filosófica tenga una nueva aproximación con la religión, y de otro lado la alienta a no perder la fe de poder conocer la realidad". "La propuesta de 'ampliar los horizontes de la racionalidad no va, por lo tanto, simplemente entre las nuevas líneas de pensamiento teológico o filosófico, sino que debe ser entendida como la solicitud de una nueva apertura hacia la realidad a la que la persona humana en su uni-totalidad es llamada, superando antiguos prejuicios y reduccionismos, para abrirse también así al camino hacia una verdadera comprensión de la modernidad", continuó. Tras resaltar que "la fe cristiana no puede encerrarse en el mundo abstracto de las teorías sino que debe calar en una experiencia histórica concreta que acerca al hombre a la verdad más profunda de su existencia", el Papa destacó que "esta experiencia, condicionada por las nuevas situaciones culturales e ideológicas, es el lugar que la investigación teológica debe valorar y sobre la que es urgente tener un diálogo fecundo con la filosofía". Por ello, prosiguió, "el deseo de una plenitud de humanidad no puede ser desatendido: espera propuestas adecuadas. La fe cristiana está llamada a hacerse cargo de esta urgencia histórica, comprometiendo a todos los hombres de buena voluntad en una empresa similar. El nuevo diálogo entre fe y razón, solicitado hoy, no puede darse en los términos y modos en los que se ha realizado en el pasado. Ello, si no se quiere reducirse a un estéril ejercicio intelectual, debe partir de la actual situación concreta del hombre, y sobre ella debe desarrollarse una reflexión que recoja la verdad ontológico-metafísica". Seguidamente el Papa animó a "promover centros académicos de alto perfil, en los que la filosofía pueda dialogar con las otras disciplinas, en particular con la teología, favoreciendo nuevas síntesis culturales idóneas para orientar el camino de la sociedad". "Confío en que las instituciones académicas católicas estén disponibles para la realización de verdaderos laboratorios culturales. Quisiera también invitar y alentar a los jóvenes a comprometerse en los estudios filosóficos, favoreciendo las oportunas iniciativas de orientación universitaria. Es cierto que las nuevas generaciones, con su entusiasmo, sabrán responder generosamente a las expectativas de la Iglesia y la sociedad". Finalmente, Benedicto XVI recordó que "dentro de pocos días tendré la alegría de inaugurar el Año Paulino, durante el cual celebraremos al Apóstol de Gentes, auguro que esta singular iniciativa constituya para todos ustedes una ocasión propicia para redescubrir, sobre las huellas del gran Apóstol, la fecundidad histórica del Evangelio y sus extraordinarias potencialidades también para la cultura contemporánea. Con este auspicio, imparto a todos mi Bendición".

Benedicto modernista

Obviamente, todo esto que dijo el Papa, según la nota que se tramnscribe, y que sin duda es parcial, puede ser interpretado de diversas maneras. Una de ellas es el deseo de tomar nota y conciencia de lo que pasa realmente en el mundo moderno y con ese dato establecer el dialogo de manera que la Verdad de siempre arroje su luz sobre esa situación actual, muestre sus falsedades y corrija sus desvíos. Quiero interpretarlo así, más o menos.

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