La Despedida del Hechicero

Historia y reflexión en esta nota del Dr. Ossandón Valdés. Un recuerdo del P. Henry, de los Padres del Espíritu Santo, congregación misionera de importantísima actuación en África. La aparición del alma condenada de un hechicero muerto en sus supersticiones que regresa a referir el infierno. Y reflexiones sobre distintos actos realizados desde la más alta instancia eclesiástica que, en aras del “diálogo interreligioso”, han producido tremenda confusión en los fieles, en los misioneros y también en los paganos por cuyo bien espiritual se sacrificaron tantos miles de sacerdotes y religiosos.


Escribe Juan Carlos Ossandón Valdés




P. Henry Trilles C.S.SP.


El P. Henry, 1866-1949, de la misma congeración de Mons. Lefevbre, fue misionero en Gabón de 1893 a 1907. Publicó en “Les Missions Catholiques” el terrorífico relato que vamos a leer y que fue confirmado por numerosos testigos. Este artículo fue escrito en 1918 y , recientemente, en “Le Sel de la Terre”, Nº 62, revista de los dominicos tradicionalistas de Avrillé, Francia.


Leamos atentamente el testimonio del P. Henry.

En la aldea de Alèn, a orillas del río Mpiri, que, a la altura del ecuador, corre perezosamente a través de la gran selva africana, vivía, hace algunos años, un anciano jefe llamado Olane. Había sido un ilustre guerrero, famoso por su valor feroz y su gran astucia; había conducido a su pueblo a través de muchos peligros, desde los grandes pantanos hasta las orillas del Ogowé. En las tribus que había atravesado, las mujeres y los niños pronunciaban su nombre con terror. Mujeres y niños, decimos. En efecto, únicamente sobrevivieron las mujeres y los niños. Todos los hombres habían perecido, sea en los combates, sea en el cautiverio. Uno a uno, por obra del canibalismo, habían sido víctima de los dientes del jefe y de sus principales guerreros en sus espantosos festines. Por carecer de las honras fúnebres que jamás tendrían, se escuchaba a sus almas errantes gemir quejosas, por las noches, especialmente las más oscuras, condenadas a largos tormentos, pues así lo enseña la teología de los negros.


Cuando le conocí, Olane era un anciano jefe, sus cabellos y barba eran completamente blancos.


Al entrar en contacto con los europeos y, sobre todo, con los misioneros, su antigua ferocidad había ido, poco a poco, desapareciendo. Cuando íbamos a su aldea a hacer el catecismo - y esto se hacía casi todos los días, porque tan solo dos horas en piragua separaban la aldea de la misión - nos acogía cordialmente. Cuando, después de la instrucción, manteníamos con él una corta conversación, apenas un relámpago de pesar, a veces, brillaba en su mirada con ocasión del recuerdo de sus proezas de antaño.


Poco a poco todos los niños se habían integrado a nuestra instrucción, y, entre los hombres, cuando juzgaban no tener nada mejor que hacer, muchos venían también a escucharnos. Entre ellos, Olane.


Con gusto se habría bautizado, porque, a su edad, ya no cuentan los placeres ni las glorias de la tierra. Lo habría hecho de buen grado si no hubiese un obstáculo: su hermano Etare, hechicero furibundo .


Etare había visto, con irritación creciente, que su crédito de brujo disminuía a medida que nosotros progresábamos. En numerosas ocasiones su malquerencia se había manifestado abiertamente. Sin un juicio temerario demasiado grosero, era fácil atribuirle el robo de tres de nuestras piraguas, un amago de incendio y muchas tentativas de envenenamiento en la misión... Bastaba con verlo para considerarlo un bribón y no nos equivocaríamos en nada.


Olane lo había comprometido a venir a escucharnos. Había cumplido, pero para mejor burlarse, en las asambleas fetichistas, de nuestras creencias y ritos. En particular, el infierno y el papel de los demonios eran el objeto de sus burlas sarcásticas.


Por desgracia, tan grande era su imperio sobre su hermano, que el pobre Olane, aterrorizado, no podía decidirse a hacerse cristiano. Dejaba su conversión para más tarde, para mucho más tarde...


Ahora bien, cierto día, una furiosa tempestad nos había impedido ir a la aldea. El sueño tardaba en venir, después de los calores enervantes. Gozando de las delicias del fresco de la noche, estábamos en la galería de la misión cuando, de pronto, escuchamos alaridos, lamentaciones fúnebres, que provenían del sendero que conducía a nuestras habitaciones. Brillaron antorchas y pronto apareció un grupo con Olane a la cabeza.


¡“Padre!, ¡oh padre!, gritaban todos al mismo tiempo, ¡padre, qué gran desgracia! ¡Etare ha muerto y lo hemos vuelto a ver!”...


“¿Cómo? Exclamé, completamente sorprendido, ¿Etare ha muerto y ustedes lo han vuelto a ver?”


“Sí, padre, él ha vuelto a decirnos: “Miren lo que soy ahora” y ardía por todas partes; puso su mano en la puerta y la puerta se quemó... Padre, no queremos ir donde él está. Bautícenos de inmediato”.


“Bautizarlos de inmediato es ir demasiado a prisa. No comprendo muy bien. Siéntense en la tierra y no hablen todos a la vez. Tú, Olane, habla. ¿Qué sucedió?”


Y Olane comenzó:

“Mire, padre, esta mañana, mi hermano Etare salió a pescar. Tú has visto la tormenta de hoy. Azotada por el viento, una ola hizo zozobrar su piragua. Desde la aldea lo hemos visto caer, pero nos era imposible ir en su ayuda. El viento y la lluvia eran demasiado violentos (los que no han estado en las regiones ecuatoriales no se imaginan la espantosa violencia de las tormentas que allí se desatan). No sabíamos, pues, lo que había sido de él. Yo me había retirado a mi choza con éste y éste, y señalaba a dos indígenas, los que movieron la cabeza afirmativamente. Hablábamos de Etare, cuando, de pronto, lo hemos visto junto a la puerta...”


“¿Ustedes lo han visto?”

“¡Lo hemos visto como te veo! De pié, cerca de la puerta. Estaba tan rojo como una braza de carbón que se retira del fuego...”


“¿Les ha hablado?”

“¡Sí! “Miren como soy ahora, nos dijo, espero que venga pronto a unirse conmigo...” Se adelantó y me tocó el pecho con su dedo. Mírame, donde hay un agujero negro... (En efecto, en el pecho de Olane se veía una marca redonda, huella de una quemadura profunda). Yo me eché para atrás, dando un grito de terror. Él desapareció, pero, en la puerta, junto a la perilla, tal como sobre mi pecho, tú podrás ver la huella de sus dedos”.


Y los otros confirmaron el relato con gestos y palabras: “lo hemos visto” afirmaron simplemente.

Olane continuó:

“No queremos, por supuesto, ir a unirnos con él. Nos hemos apresurado en venir a encontrarte. Caminábamos de prisa para llegar aquí, cuando, en la orilla del río... ¿Sabes qué encontramos?... ¡El cadáver de Etare! Estaba completamente frío, helado. Las olas lo había depositado sobre la orilla. Las mujeres se lo llevaron y nosotros estamos aquí”.


A la mañana siguiente, con Olane y sus compañeros, tranquilizados y definitivamente convertidos, tomé el camino de la aldea. Pude comprobar por mí mismo las marcas ennegrecidas del paso de un réprobo.


Pero cuando llegamos, un gran fuego crepitaba al límite de la aldea, cerca del bosquecillo sagrado, consagrado a los ídolos. Los restos de la choza de Olane habían proporcionado los materiales. En conformidad con las tradiciones indígenas, habían querido hacer desaparecer todo lo que existía en el lugar donde un muerto se había aparecido.


Un gran fuego ardía... y en él, un cuerpo humana terminaba de consumirse. ¡Era Etare! ¡Era el brujo! Así no podría venir nuevamente a atormentar a los vivos.


Y mientras estábamos ante la hoguera fúnebre, una cabeza deformada se separó y rodó a nuestros pies, las mandíbulas entreabiertas en un rictus infernal...


Jamás se borró la marca cavada por el índice del condenado en el pecho de Olane. Pero él, mucho antes de morir, pidió el bautismo y toda la aldea, de la que era el jefe, es ahora cristiana.


***


Este terrible testimonio nos muestra lo que nos espera si nos oponemos al Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. El cumplir bien su religión, no salva a nadie, salvo ignorancia invencible, la que debiera desaparecer al entrar en contacto con la religión creada por el Redentor. A lo que se opuso Etare.


Temblamos al pensar en la suerte de quien ha desconocido esta verdad y se ha dedicada a ensalzar a las falsas religiones hasta aceptar sus ritos idolátricos. Pensamos en Su Santidad Juan Pablo II.


En Togo, país vecino de Gabón, no dudó en reunirse con los hechiceros del lugar y participar en su rito idolátrico. En esa localidad hay un lago “sagrado” donde se realiza una ceremonia muy especial. Cuando Su Santidad visitó ese país, no dudó un instante en participar en el rito del agua. No sólo participó en él, sino que, gentilmente, los brujos le cedieron el honor de realizar la parte principal del mismo: solemnemente, esparció agua sacada del lago a los cuatro puntos cardinales.


En otra ocasión, en India, recibió sobre su frente ceniza sagrada. Es el rito que lo adscribía al culto de no sé qué divinidad, dentro del innumerable y horrible panteón indio. Esa ceniza se fabrica con estiércol de cerdo... Recuerdo haber leído un artículo de un misionero en India, ya acogido a retiro. En él repudiaba la acción realizada por el Sumo Pontífice porque, nos aseguraba, lo más difícil era hacer comprender a los politeístas la necesidad de aceptar un Dios único. Pero era aún más difícil hacerlos comprender que hay una sola religión agradable a Dios, mientras todas las demás son usadas por Satanás para oponerse a ella. Con su gesto, el Papa había dejado a los misioneros desprovistos de argumentos contra la idolatría.


En Temuco, Chile, aceptó que, en su honor, los araucanos resucitaran una ceremonia ancestral: la adoración del canelo, su árbol sagrado.


En ciudad de México, en el interior del templo de N. Sra. de Guadalupe, autorizó ritos aztecas. Llegó al exceso de dejarse “purificar” por una hechicera supuestamente azteca. Esta “ceremonia” es un rito idolátrico que aún se realiza en México. Por ello, los misioneros son advertidos de su carácter. Es más, se les aconseja que, al confesar a los penitentes, les pregunten si han sido “purificados”. Someterse a tal rito es un pecado grave contra el primer mandamiento de la ley de Dios. ¿Qué dirán ahora?


¿Cómo es posible que tan querido pontífice haya caído en tales excesos? La respuesta la encontramos en su primera encíclica: “Redemptor Hominis”. En ella leemos que el Verbo Eterno asumió la naturaleza humana. Por ello se unió a todos los hombres. Esta idea aparece en muchas otras encíclicas y documentos del Vaticano. Por ello, por ejemplo, se declara que la dignidad humana es infinita. De tal modo que, según tan peregrina teología, cuando un hombre reza, es el Verbo divino quien reza al Padre Eterno, no importa a quien se dirija el hombre…


Santo Tomás de Aquino examina la idea y la declara contraria a la Revelación: hace imposible la religión cristiana .


Hemos, pues, de rezar mucho por el eterno descanso de su alma.


Cfr. Suma de Teología. 3ª parte. Cuestión tercera, artículos 4 y 5.

¿donde esta el alma de juan pablo II?

¿en el purgatorio?, sólo si se arrepintió y volvió las cosas al hecho anterior de su gestacion, es decir, reprobarse publicamente sobre todos los ritos paganos a los que asistió... pero no, llenaba estadios y las iglesias vacías... "quien fuera causa de de escándalo...". Seria el primer santo que no está en el Paraíso... entonces donde?, adivinen de que postrimeria me falto hablar.

El alma de Juan Pablo II está donde debe estar

El alma de Juan Pablo II está con seguridad en el Cielo. La Virgen lo eligió, fue un Papa muy mariano y Nuestra Señora no se equivoca. No se puede juzgar cada acto del Papa sin conocer la verdad de los hechos, las verdaderas intenciones, todos los elementos, etc. y solo Dios lo hará con Justicia. Puedo criticar a muchos obispos pero, disculpenme, hasta el Papa no me atrevo; solo lo obezco como me pidió Cristo. Uno no va a ir al infierno por obedecer al papa, pero por defenestrarlo...

¿Mariano?


¿Olvida anónimo la fuerza y significado de la palabra hipocresía tan requerida por el Señor en el evangelio? ¿O tan sólo olvida que traicionar al Hijo y pervertir su doctrina es lo más contrario a honrar a Su Madre?


En cuanto al defenestramiento iniciado por el noticiero al divulgar la foto nadie tiene por que temer otro que el del evangelio: "Será mi palabra la que le juzgue en el último día". Cotéjese con su palabra recordando que no es la palabra de un papa, ni la suma de la de todos; sino la de Jesucristo la que habrá de juzgarnos.


Razón por la cual deben todos los papas someterse al evangelio que, en cuanto a pretensiones de reinventarlo malditos están ya (los que tal hicieren) por la palabra de Dios junto con todos los herejes: "Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema!(Gálatas 1:8)"


¿Y que decir de los tibios que ante las evidencias jamás quisieron tomar partido? Esto dice Jesús en el Apocalipsis: "Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.(Ap.3:16)


¿Pensarán los cientos de millones de anónimos que ver "los toros desde la barrera" es conducta de cristianos comprometidos, y méritos de salvación?

Lo que no quita que toda opinión humana, sobre todo la del suscrito, sea deleznable ante la única y perfecta justicia final de Dios.



luisosio

Juan Pablo II y el cielo

Señores, pronosticar si alguien está o no en el cielo es blasfemo. No conocemos la conciencia de las personas. ¿Acaso somos Dios? Por otro lado, con que derecho juzgar los actos de alguien en materias tan difíciles de valorar? Confianza en el Espíritu Santo, que gobierna a su Iglesia hacia su destino de salvación gracias y/o a pesar de sus siervos... Esto sin perjuicio que en mi opinión personal, el balance del Pontificado de Juan Pablo II es sobresaliente. Mariano (Rosario)

Como moderador del Foro

Intervengo para dejar en claro a los señores participantes que el autor no discute el destino del alma de Juan Pablo II, sino que cuestiona algunos actos púlblicos que han traído confusión entre los fieles católicos y aún entre los no católicos.

No sabems donde esta Juan

No sabems donde esta Juan Pablo II,no podemos asegurar que ni en el cielo ni en le purgatorio ni en el infierno, eso no lo sabemos,asi que no canonicemos a personas por pura simpatia y la obediencia no tiene nada que ver. In Christo Dario

¿Testimonio del más allá?


La noticia de arriba sobre el condenado Etare parece oportuna en relación a la imagen difundida y asignada a Juan Pablo II por la televisión Vaticana; en la que la figura del Papa anterior la forman subitamente las llamas de una hoguera en Polonia, en el preciso segundo aniversario de su muerte, a la hora precisa. Demasiado para ser coincidencia. Demasiado buena la fuente para carecer de intención.



Tomada por Gregorz Lukasik en una localidad cercana al lugar del nacimiento del occiso fue enviada al P. Jarek Cielecki, director del Servicio de Noticias del Vaticano que fuera amigo personal del difunto, quien la difundió a través de los sistemas informativos del mundo




Presentada al mundo como mera señal de un peregrinar de más en su continuo "estar y seguir con nosotros" no engaña a nadie con sentido común. La inmensa mayoría captó el mensaje alusivo a su condena, el internet se saturó más allá de sus límites; saturación concordante en números con el público reconocimiento dado a su sepelio como "La mayor reunión de Jefes de Estado de la historia, superando los funerales de Winston Churchill". ¿Rendían los poderes del mundo tributo a su rey? ¿Cómo dudarlo?

¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas.Lucas 6:26


Las llamas alusivas tributaban un contrahomenaje al que contradiciendo a su Divino Representado negaba publicamente la realidad del infierno como llamas y lugar de castigo. Predicador escandaloso de la salvación universal que ridiculiza en principio el confesionario como necesidad de salvación final, que abre engañosas puertas de la gloria al contumaz para que no se arrepienta, tenía, como corrección providencial que reaparecer como prueba de lo que heréticamente negaba en vida. Justicia divina.




Promotor del modernismo, del darvinismo, y de numerosos escándalos y herejías, proyectaba sobre la Iglesia la burla final de sus coligados que pretenden su canonización. Lo que da fuerza a la imagen llameante no es la cámara sino su historia personal tan contrastantemente opuesta a la ortodoxia como al evangelio.



luisosio

A los jueces ...

Ciertamente es necesario distinguir: por una parte el deseo inscripto en lo más profundo del corazón humano que lo lleva a la búsqueda de Cristo aun cuando no lo conozca y lo busque a tientas en el paganismo, y por otra parte sí la confusión que genera en los fieles la permisión de ciertas prácticas paganas. Ahora bien, aun cuando al anterior Papa se le pueda reprochar actitudes confusas al respecto, es desmedido, temerario y totalmente arbitrario constituirse en jueces acerca del destino de su alma. Me temo que si el Papa se fue al Infierno, se lleve con él a todos aquellos que siguen a una Verdad fría y desencarnada, que no es ni siquiera fantasma del verdadero Rostro de Cristo, sino más bien un ídolo.

???

El relato del P. Henry Trilles como el de luisosio son cuanto menos risueños...

Hasta que hemos llegado los cristiano.

Dando una leida a gran totalidad de comentarios, y notas publicadas en esta pagina "catolica", me he encontrado con muchas acusaciones, falsas notas, achaques, etc que lo único que hace es destruir, derribar a la Iglesia; y me produce en mi corazón un profundo dolor, porque queremos solucionar las diversas situaciones acusando a nuestros hermanos, escrachandolos, derribando y deprimiendolos, sin saber que si queremos que nuestra Iglesia cresca lo primero que debemos hacer es asumir y superar nuestros herrores, no creernos santos porque ayudamos a alguien, porque tomamos las cosas como un trabajo y no como un deber y siempre tenemos la vista en la paja del ojo ajeno y nunca miramos la viga que tenemos en el nuestro. Este comentario no va para este anuncio, salvo que se lo quiera apropiar el que lo escribió. Si queremos tener una verdadera página catolica, construyamosla con la verdad, caridad y sobretodo resaltando aquellas cosas buenas que tiene, porque de esta forma vamos a transmitir la alegria y el gozo de ser CATOLICO, y este será el mayor medio de evangelización porque será de DIOS.

Hno. Bruno Nicolás

Al Hno. Bruno Nicolás

Dejando de lado las discusiones anteriores de este artículo me atrevo a contestar al Hno. Bruno Nicolás porque formula una acusación a la web que es de mi responsabilidad.

Estimado Hno.: Dice Ud. que ha encontrado

Acusaciones. (¿verdaderas o falsas?) Más encontrará en los Evangelios, libros donde abundan. También en el Magisterio.. Que haya acusaciones no nos descalifica.

Falsas notas: No se comprende. ¿Notas periodísticas que afirman falsedades?

Achaques: ¿acusaciones?

De allí saca una conclusión, a saber, que lo único que hacemos es destruir y derribar a la Iglesia. Sus fundamentos son poco claros. Nosotros coincidimos con el Papa Paulo VI en que la Iglesia está en un proceso de "autodemolición" (mediante muchos de sus hijos, apóstatas, y una inmensa mayoría de confundidos).

Asumir y superar nuestros errores: Perdone, parece terminología de diván de psicoanalista. Comprender, arrepentirse y corregir los errores doctrinales, parece más adecuado, y naturalmente estar en lucha permanente por nuestra santificación, en cuyo caso no son errores necesariamente sino pecados y falta de virtud aquello de lo que podría acusarnos.

No creernos santos... Le hablo en nombre propio pero creo expresar un sentir común entre los que postulamos posiciones tradicionales, es decir, doctrinalmente seguras. Una cosa es la defensa de la doctrina de la Iglesia, de su Tradición divina y otra muy distinta nuestro mérito personal. La verdad es objetiva y no depende de la virtud de quien la proclama, aunque sí, es conveniente y también más frecuente que quienes proclaman la verdad sean al menos un poco más virtuosos que quienes defienden el error.

Construyámosla con la verdad y la caridad: Esa es la idea. Verdad de la que somos servidores porque es la Iglesia la única "propietaria" puesto que N.S.J. la ha instituido para ello -además de regir y santificar- para ser garante de la verdad. Caridad, por cierto. La primera forma de caridad es decir la verdad. La segunda, decirla de un modo tal que no se vuelva odiosa o incomprensible. Pero en esto no hay que andar con complejos o minusvalías. La FE, virtud sin la cual no es posible agradar a Dios, nos obliga a confesar lo que nos ha sido revelado y si molesta a alguien... los antecedentes ya están en el Evangelio.

Resaltando aquellas cosas buenas que tiene...: Temo que es Ud. víctima de ideas confusas. ¿Qué significa resaltar aquellas cosas buenas que tiene la Iglesia? Como tal es Santa, aunque formada por pecadores. "Resaltar las cosas buenas que tiene" no es más que alabar a Dios, maravillarnos de su amor que nos ha redimido. Agradecer que haya instituido la Iglesia, nos haya donado una Madre Mediadora, los sacramenteos, el Magisterio, los santos... La sagrada liturgia...

Todo esto implica necesariamente amonestar a quienes confunden a Dios con falsos dioses, ignoran la Redención o la consideran facultativa para algunos, deshoran a la Madre de Dios y niegan sus priviliegios; niegan que la Iglesia Católica sea la única verdadera fuera de la cual no hay salvación (dogma de Fe); hacen uso sacrílego de los sacramentos, o los ignoran o los deforman. Ignoran, confunden o minusvaloran el Magisterio, pretenden distorsionar el ejempo de los santos. Y destruyen a diario la sagrada liturgia.

Estimado hermano. No se deje llevar por la música de las palabras bonitas. Empéñese en desentrañar virilmente el sentido las cosas. Deje de lado el "optimismo", que junto con el "pesimismo" son dos herejías que hacen estrago entre los católicos. Redescubra (o tal vez, descubra) la "Iglesia de siempre" que nos ha sido ocultada en los últimos 40 años.

Lo saludo muy cordialmente.

Marcelo González

Oíkoumene

el relato del p.  Henry Trilles (bastante fuerte) lleva a reflexionar acerca de la existencia (tan puesta en duda hoy en dia) del infierno, y de como desde el terror ante semejante revelacion, los protagonstas piden "...Padre, no queremos ir donde él (Etare) está. Bautícenos de inmediato” por lo que podriamos llegar a pensar que Etare, actua de prevencion frente a los suyos, para que alcancen la gracia.

No se si es correcto o realmente necesario poner en duda la salvacion de Juan Pablo II, si bien fue un hombre santo, que mucho hizo por la iglesia, tambien hay que reconocer que cometió errores, que a la luz de la concepcion actual del "ecumenismo" serian correctos, el problema radica en dicha concepcion de "ecumenismo": hablar de unidad de los cristianos, no es lo mismo que unirse a cuanta religion/secta/culto ande suelto; Dialogo interreligioso no implica "hibridacion religiosa", sino solo dialogo.

Concuerdo con el editor, aqui nadie está destruyendo a la iglesia, estamos viendo con sentido critico que hay un problema en la iglesia, y que necesitamos abrir los ojos (o necesitamos de quien nos los haga abrir), y dejar de ver todo color de rosa, cuando en parte se está viniendo todo abajo.  

Leonardo López Heredia

Mendoza - Argentina

Un Sueño

Justo la noche en que falleció J. P. II, mi esposa soñó que él se encontraba envuelto en harapos pestilentes y él mismo despedía un olor nauseabundo y demostraba estar sufriendo mucho. Este sueño (que no es un dogma de fe), dice mucho de las condiciones en que se puede encontrar este Papa.

En unión de oraciones,

AVECORMA

Bogotá, Colombia.

Pues AVECORMA

Pues avecorma, fijese ud que no murio el sabado previo a la Divina Misericordia, como nos hicieron hacer creer, sino el viernes al atardecer(incluso se filtro la noticia a todos los medios del mundo, en la pantalla de mi television vi con letrs grandes "Fallecio Juan Pablo II" pero el Vaticano desmintio). Porque si moria un viernes, no iba a acceder a morirse en una fecha tan especial.

JUAN PABLO II ES UN SANTO

QUE FALTA DE RESPETO, YO TENGO SOLO 23 AÑOS Y HE VIVIDO A PLENITUD EL MUNDO, Y FUE LA IMAGEN DE ESTE SANTO PAPA SU CARISMA SU ESTAMPA DE SANTO LA QUE ME ACERCO A DIOS,, COMO VAN A DUDAR DE SU SANTIDAD SI DE LEJOS SE RESPIRABA TRANQUILIDAD CON SOLO ESCUHCAR SU NOMBRE,, EL FUE UN VERDADERO HIJ DE DIOS,, POR FABOR RESPETEN AL HIDOLO DE NUESTRA GENERACION.

EDUARDO SANDOVAL

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