El regreso del Misal de Pío V, algo más que una cuestión de idioma

Podemos preguntarnos legítimamente, teniendo en cuenta la historia de la liturgia, de la teología y del derecho canónico, y todos los aspectos prácticos de la pastoral, si este Motu propio toma en serio la liturgia o si la considera solamente como un menú más de la cafetería católica.

Por Mark Francis, c.s.v.

La decisión del papa Benedicto XVI de autorizar el uso de la misa tridentina es un cambio sin precedente en la vida litúrgica de la Iglesia. Este cambio tiene consecuencias teológicas y pastorales inquietantes.

Comentario Druídico: Benedicto XVI no autorizó el uso de la misa tridentina, sino que reconoció solemnemente que su uso nunca había sido abrogrado, lo cual es bien diferente.

Esperado desde hace tiempo, el Motu proprio de Benedicto XVI que autoriza un uso más amplio de la edición de 1962 del Misal de Pío V - que recibe el nombre de Misa tridentina – ha sido, finalmente, publicado. Contiene elementos que seguramente van a dejar descontentos tanto a tradicionalistas como a progresistas.

Comentario Druídico:
Es posible.


No nos extraña que la gran muchedumbre de los católicos anónimos sufra al comprender la agitación provocada por esta iniciativa del Papa, porque sólo una pequeña minoría reclamaba ardientemente la autorización para utilizar el rito antiguo. Una cosa es segura, los católicos no se dirigirán a sus parroquias para exigir que los altares sean desplazados y adosados a la pared ni para que se aparte el dinero dedicado a la compra de nuevas casullas y manípulos barrocos, la compra de instrumentos para dar la paz o para la instalación de comulgatorios.

Comentario Druídico: Con un fariseísmo notable (o una notable ignorancia de la historia) el autor describe exactamente lo que se hizo, pero en sentido inverso, cuando se impuso el Novus Ordo a sangre y fuego. Destruir altares, arrancar comulgatorios, arrancar sagrarios, blanquear frescos, eliminar imágenes, todo ello, claro, muchas veces con lucrativa reventa en las casas de antigüedades y demoliciones. Tampoco los católicos se dirigieron en masa a pedir esos cambios y muchísimas veces protestaron contra ellos, gracias a lo cual algo se ha salvado.

Lo que se necesita ahora es recuperar los misales de altar, las sacras, poner tres manteles y dos candelabros, (o seis, según el caso) el ara (todo esto debería estar cuidadosamente depositado en cada una de las parroquias puesto que es propiedad de toda la Iglesia, lo mismo que los ornamentos que fueron desechados). En realidad, el autor, sacerdote, está confesando que todo lo que no está fue malbaratado o tirado a la basura.

También es preciso decir que la publicación de la carta Summorum Pontificum del papa a los obispos es inquietante. Sentimos que, a pesar de la reacción negativa de muchos obispos a la publicación eventual de este Motu proprio, sobre todo en Francia, y a pesar de las numerosas declaraciones de Benedicto XVI a favor de la colegialidad, el Papa, según mi opinión, ha dado más peso a un pequeño grupo de consejeros (y posiblemente a su piedad personal) que a la opinión de los obispos que son los que están constantemente en contacto con la vida pastoral de la Iglesia.

Comentario Druídico: ¿Y qué problema tienen los obispos que están en contacto con la vida pastoral de la Iglesia en cumplir con la orden papal que ha dado la razón a miles y miles de fieles que reclamaban el libre uso del rito tridentino.



Por otra parte, la colegialidad episcopal no está por encima del Sumo Pontífice, esto ha quedado definido en la fórmula del dogma de la Infalibilidad Pontificia.


Hasta el día de hoy, el Papa, que no tiene una formación de liturgista, se ha mostrado interesado y sensible a las cuestiones litúrgicas. Sin embargo, el Motu proprio parece traslucir un desconocimiento del papel de la liturgia en la vida de la Iglesia.

Comentario Druídico: Tanto el Cardenal Ratzinger como Benedicto XVI han escrito reiteradamente sobre temas litúrgicos, prologado obras de este carácter y naturalmente no desconocen el papel de la liturgia en la vida de la Iglesia. Esta afirmación es risible.

Inesperadamente, el papa, que ha expresado a menudo su antipatía para con el relativismo y lo considera una plaga de la vida moderna y una amenaza misma para la integridad de la fe, ha cedido al relativismo que tantas veces ha denunciado.

Comentario Druídico:
¿Cuál es el relativismo? Se ha pronunciado claramente sobre la vigencia del rito tridentino, ahora llamado “forma extraordinaria del rito romano”. ¿En qué consistiría su actitud relativista en esta materia?


Podemos preguntarnos legítimamente, teniendo en cuenta la historia de la liturgia, de la teología y del derecho canónico, y todos los aspectos prácticos de la pastoral, si este Motu propio toma en serio la liturgia o si la considera solamente como un menú más de la cafetería católica.

Comentario Druídico: Después de ver los desastres del Novus Ordo de ¿donde tiene cara este tío para decir semejante sandez?

En buena lógica, para comenzar una buena discusión hace falta preguntarse, antes que nada, por qué, en la carta apostólica, se cualifica el rito tridentino como "rito romano extraordinario". Tal designación no tiene precedente en la historia litúrgica de la Iglesia y se funda sobre la presunción, eminentemente discutible, que la publicación de los libros litúrgicos mandados por el Concilio Vaticano II no abrogó el uso del rito tridentino.

Comentario Druídico: Más que presunción, el Pontífice declara solemnemente que no fueron abrogados. ¿Capisci?

Desde 1970, año de la promulgación del Misal de Pablo VI, hasta 1984, año del indulto por el cual la Congregación para el Culto divino le concedía a un obispo local la facultad para autorizar celebraciones según el antiguo rito, considerábamos que el Misal tridentino había sido revocado.

Comentario Druídico: Consideraban erróneamente, como ha quedado en claro.

En 1988, la carta apostólica Ecclesia Dei adflicta de Juan Pablo II "exhortó a los obispos a utilizar ampliamente y generosamente esta facultad" ya permitida por el indulto de 1984. Una vez más, subrayamos que el uso del antiguo rito era una concesión pastoral a las personas incapaces de adaptarse al nuevo rito, pero a condición expresa de que esta concesión no fuera interpretada como la desestimación del Concilio Vaticano II o de la validez de la re forma litúrgica. La utilización del antiguo rito jamás fue presentada en estos dos documentos como una "norma".

Comentario Druídico: Por eso veníamos reclamando desde hace 37 años el libre uso del rito tridentino… Porque nunca fue abrogado. Además de que las personas “incapaces de adaptarse al nuevo rito” lejos de decrecer, como naturalmente debería haber ocurrido por razones biológicas, aumente año a año… Los discapacitados litúrgicos somos cada vez más.

En el contexto, pues, de esta situación disciplinaria más bien ambigua, no es sin duda inútil reflexionar sobre la naturaleza de un "rito" dentro de la Iglesia. El rito romano es uno de los 23 ritos reconocidos en la Iglesia católica. La palabra "rito" no abarca solamente el Ordo de la misa y, por lo menos en nuestro modo tradicional de hablar, establece el modo por el que un grupo de cristianos expresa su fe en la vida y en las celebraciones del culto. Esto va bastante más allá que las cuestiones de lengua, de rúbricas o de directivas para las ceremonias, y esto comprende no sólo los diferentes modos de designar el tiempo litúrgico, el modo de atribución de los días a santos y a santas, el estilo particular de oración litúrgica utilizada en todos los ritos sacramentales, e incluso los gestos y los movimientos particulares utilizados en estas celebraciones litúrgicas.

Comentario Druídico: Exactísimo.


La adopción de un nuevo calendario que modificó el año litúrgico y la importancia relativa de ciertas fiestas o conmemoraciones, la desaparición, en el ciclo santoral, de santos y santas de cuya existencia jamás hubo fundamento histórico, la revisión de la celebración de los funerales, la vuelta al catecumenado de adultos…, todo esto cambió la liturgia, y poco importan las declaraciones del Papa sobre la continuidad entre los antiguos y los nuevos ritos.

Comentario Druídico:
Al margen de otros comentarios posibles, ¿y los resultados de ese cambio, los frutos…? ¿Qué podemos decir de eso?

Una reseña histórica precedente demuestra que el "rito tridentino" fue revocado el año 1970. No se puede decir, por ejemplo, que después del siglo XVI hubo dos modos oficialmente reconocidos de celebrar el rito romano. Incluir los modos viejos y nuevos de un rito en la designación de éste, es intentar hacer un juego de manos que no soluciona el problema.

Comentario Druídico:
Teoría interesante, pero el caso del Novus Ordo no es analogable a la codificación del Rito Tridentino. De hecho muchos ritos particulares en ese momento fueron derogados y otros no, porque tenían una antigüedad mayor a los 200 años.

Es verdad que, en el momento de la promulgación del Misal de Pío V, existían en ciertos lugares de Francia y han sido mantenidos ritos medievales. La ciudad de Lyon, por ejemplo, tenía un rito particular. Estos usos autorizados eran concesiones hechas, en ciertos territorios, a costumbres antiguas de algunos siglos. No podemos pretender, tampoco, que el rito romano deba gozar del mismo estatuto que uno de los ritos orientales. Los antiguos ritos de las Iglesias orientales son la expresión de la fe cristiana vivida durante siglos por una nación o por un grupo étnico dentro de un territorio geográfico limitado.

Comentario Druídico: “No podemos pretender, tampoco, que el rito romano deba gozar del mismo estatuto que uno de los ritos orientales” puede entenderse de dos maneras. De hecho hay una primacía del Rito Romano por ser el de la Sede Apostólica Universal. El sacerdote de rito romano puede celebrar también los otros ritos, pero a la inversa se requieren permisos y motivos graves.

Parece también evidente que el papa Pablo VI tenía la intención de reemplazar el Misal precedente y quería restaurar la liturgia restableciendo ciertos ritos "según la antigua norma de los Padres" (Introducción general al Misal romano de 1970). Cuatro siglos antes, los artesanos del "Misal de Pío V" (éste data de 1570) no pudieron hacer otro tanto, porque no disponían de los recursos históricos necesarios. Eran incapaces de consultar los manuscritos anteriores al pontificado de Inocencio III, hacia 1216. El resultado es que el Misal del concilio de Trento es un híbrido de elementos medievales franco-germánicos que han sido añadidos a un núcleo romano que data de finales del siglo VI.

Comentario Druídico: Pelillos a la mar… “tenía la intención”… pues no la manifestó en un documento solemne, probablemente porque sabía que no podía hacerlo.

Por eso el nuevo Misal de Pablo VI está más cerca de "la antigua norma de los Padres" que el Misal de Pío V. El artículo 6 del Preámbulo de la Instrucción general del Misal de Pablo VI presupone que había algo incompleto en el antiguo Misal, porque afirma que "el antiguo Misal romano [Pío V] era perfeccionado con el nuevo [el de Pablo VI]".

Comentario Druídico: Los estudios de Mons. Gamber han demostrado cabalmente lo contrario. En libros diversos del actual papa se refuta esta afirmación, por ejemplo, respecto a la orientación del altar. Dejemos de lado la “protestantización…”.

El Misal de Pío V es un producto del siglo XVI y ha sido elaborado durante el período más revuelto de la Reforma. Lleva pues la señal de las relaciones difíciles de la Iglesia con un mundo que consideraba opuesto a su autoridad y a sus tradiciones. Lo vemos bien en la lista de las diferentes misas que era posible celebrar y que llevaban nombres que se remontaban a la Edad Media. Pensamos, por ejemplo, en la misa "Contra los paganos".

Comentario Druídico: Conclusión, el Novus Ordo es el resultado de una alianza de la Iglesia con el mundo moderno, por lo cual sería bueno instituir una misa a favor del paganismo…


El aspecto más problemático de la Misa tridentina es el tratamiento concedido al judaísmo. Los judíos fueron descritos como "pérfidos" en el antiguo misal. Esta referencia ha sido retirada del Misal en 1962, es verdad, pero se mantuvieron las oraciones para su conversión, lo que es contrario a la Declaración del Vaticano II sobre la Iglesia y las religiones no cristianas (cfr. Nostra Aetate 4).

Comentario Druídico: Houston, tenemos un problema…

Del mismo modo, cuando el Misal habla de cristianos de otras Iglesias, les designa como "herejes" y "cismáticos". Estas denominaciones no son, ciertamente, de naturaleza que favorezca el diálogo ecuménico.

Comentario Druídico: Lo cual reafirma el distinto fundamento teológico del cada uno de los misales.

Y dado que el Leccionario que tiene este misal no contiene, prácticamente, ninguna lectura del Antiguo Testamento, la presentación litúrgica de la Palabra de Dios es verdaderamente deficiente. Es un problema que los Padres del Concilio quisieron remediar (cfr. Constitución sobre la Santa Liturgia, 51).

Comentario Druídico: ¿1500 años de lecturas deficientes? ¿Ignorancia del Antiguo Testamento? Basta leer el misal de los fieles del rito tradicional para ver el fundamento veterotestamentario de muchísimas de las oraciones de la misa. Ni hablar del Breviario. Esta afirmaciones solo puede sostenerse en la ignorancia general (no culpable) de los fieles sobre el rito tridentino.

Debemos también subrayar la pobreza de la eclesiología del antiguo Misal. También en ella se presenta la imagen de la Iglesia de la Contra Reforma y concede muy poco sitio a los fieles bautizados. Se habla exclusivamente del papel de los ministros ordenados, y tanto la introducción como las rúbricas del Misal de Pío V no hacen mención de la asamblea de los fieles. Éstos deben pues contentarse con el papel de extras o de espectadores mudos.

Comentario Druídico:
A lo primero, se trata de lo que se llama “sacerdocio ministerial” hoy completa y desatrosamente confundido con el sacerdocio común de los fieles. El sitio de los fieles es el de asistentes a los misterios, no el de sus celebrantes. Sólo pueden celebrar los clérigos según su orden. Subidiáconos, diáconos, sacerdotes, obispos.


Por cierto que muchas de las partes de la misa son “dialogadas” y otras se cantan en común o reponsorialmente entre fieles y clero. La barandilla del comulgatorio, además, en la “pobre eclesiología tridentina” define claramente la división entre el sancta sanctorum y su área aledaña, solo accesible al clero (presbiterio) y la parte del templo que es común a todos los fieles.


Más allá de los problemas de eclesiología del rito tridentino, nos choca otra debilidad, es la pobreza de su pneumatología (la teología del Espíritu Santo). La fe que la Iglesia expresa en su liturgia es una fe en Dios trino. Rogamos al Padre, con el Hijo, en el Espíritu Santo. Desafío a encontrar, en el Misal de Pío V, un epiclesis (una invocación al Espíritu Santo sobre las ofrendas y los fieles), que las Iglesias como en Oriente que en Occidente consideran un elemento teológico importante para una Oración eucarística completa.

Comentario Druídico: “la pobreza de su pneumatología”_ Es insólito que bajo este neologismo que parece una especialidad médica se niegue la exactitud y riqueza del canon romano. Tamaña confusión requiere una explicación larga y autorizada:

“Para asegurar la validez de la misa y para celebrarla con la dignidad que se impone, la Iglesia desde la época patrística estableció un formulario y prescribió unas actitudes. El formulario está compuesto de un conjunto de oraciones oblativas, adorantes, suplicantes, que tienen una relación directa con la consagración. Esas oraciones dejan ver con una transparencia sin sombra que el relato de la institución leído durante la misa, opera objetivamente el Santo Sacrificio. Es algo infinitamente distinto de una lectura simplemente evocadora de la última Cena, sin eficiencia verdadera.

No solo las oraciones del Canon romano antes y después de la Consagración, sino también la fórmula que encuadra inmediatamente las palabras sacramentales, están compuestas de tal manera que manifiestan con toda limpidez la realidad objetiva del Sacrificio, su naturaleza y sus efectos. Son dignas en todo del Señor que nos ha dicho: “El Padre busca adoradores en espíritu y en verdad”. Ofrece infaliblemente el santo Sacrificio “en espíritu y en verdad”. El sacerdote que se deja guiar y llevar por el Canon romano.

¿Qué medios se han puesto en práctica para arruinar el Canon romano, para hacer reinar el equívoco y la falta de devoción en un ordenamiento ritual que no era hasta ahora sino verdad y piedad? Esos medios son los desplazamientos, los agregados y sobre todo el silencio intencional. Se empieza por pasar para después de la consagración a la mayor parte de las “preces eucharisticae”: apenas una breve invocación al Espíritu Santo enclavada entre el Sanctus y el relato de la institución. Se quiere a toda costa que el sacerdote venga a tropezar con la consagración sin darle el tiempo conveniente para tomar conciencia de lo que va a hacer sin permitirle prepararse al misterio infinito que va a realizar. Luego, justo después de la consagración se desvía la atención del sacerdote hacia la asamblea para entablar un diálogo que, sin ser herético, no hace ninguna alusión precisa al Santo Sacrificio, ofrecido aquí y ahora. Finalmente, si se han retenido, más mal que bien, ciertas ideas del Canon romano sobre la naturaleza de la misa y sus efectos, se las ha sistemáticamente enervado y debilitado con omisiones bien calculadas: el Señor Dios a quien es ofrecido el Sacrificio ya no es invocado bajo los títulos de su omnipotencia o de su clemencia infinita; ni una palabra de nuestra condición de servidores y de pecadores, como obligados por esos dos títulos a ofrecer el Santo Sacrificio; nada sobre la Iglesia como “católica y apostólica”. Para acabarlo todo se esteriliza, no sin duda la fórmula sacramental de la consagración, sino al menos su presentación inmediata, privándola de toda referencia al “Padre Todopoderoso”. De resultas de esas alteraciones y manipulaciones, las inextinguibles riquezas, pero bien definidas, del rito consagratorio ya no son convenientemente explicitadas. Las disposiciones interiores requeridas para recibir los frutos sobrenaturales del Santo Sacrificio, ya no son favorecidas como conviene. ¿Cómo evitar que sacerdotes y fieles, poco a poco, cesen de percibir la significación de la Misa y que la Misa católica se deslice hacia la cena protestante.

Roger Thomas Calmel, OP, El Canon Romano, págs. 100-2



Todas las nuevas plegarias eucarísticas que se encuentran en el misal de Pablo VI contienen tal invocación al Espíritu Santo. La pobreza pneumatológica del acto central de la liturgia de la Iglesia (el canon romano es la sola plegaria eucarística del Misal de Pío V) es tal que las celebraciones de quienes utilizan solamente este misal están privadas de una gran riqueza.

Comentario Druídico: Sobre esto digamos que hay casi un canon distinto por misa, porque cada cura inventa el suyo.

Los problemas teológicos del rito tridentino son importantes y se deben al hecho de que dicho rito no es conforme con las enseñanzas del Vaticano II.

Comentario Druídico:
Houston, tenemos otro problema: la liturgia de mil años de la Iglesia romana no es conforme a las enseñanzas del Concilio Vaticano II…


Pero las dificultades pastorales que nacerán de la puesta en marcha de este Motu proprio peligran de ser aún mayores. La primera dificultad concierne a los sacerdotes. ¿Dónde se podrán encontrar sacerdotes competentes dispuestos a celebrar la misa y los otros sacramentos según el rito antiguo? Por otra parte, ¿se deberán ofrecer, en los grandes seminarios, cursos de latín y de liturgia para formar a los nuevos sacerdotes y hacerles capaces de celebrar la misa y los sacramentos según el rito antiguo al mismo tiempo que se les forma para celebrar según las exigencias del Vaticano II?

Comentario Druídico: Habrá leído este buen hombre no solo la Veterum Sapientiae sino la misma constitución Sacrosanctum Concilium… Pues en ambas se pide mantener el latín, etc.


Concediendo, oficialmente, al rito medieval del Misal de Pío V un estatuto “extraordinario”, el Papa Benedicto XVI compromete la coherencia de la visión que la Iglesia tiene de sí misma y corre el riesgo de reducir la liturgia a una cuestión de gusto personal en lugar de convertirla en lo que ella debe ser: la expresión auténtica de la fe de los cristianos que viven en el siglo XXI. Admitiendo que el Papa Benedicto XVI cita a menudo el axioma venerable de los Padres de la Iglesia “lex orandi, lex credendi” (tal como oramos, así creemos), su Motu proprio ignora su sentido.

Comentario Druídico: Este es un párrafo antológico. Casi tiene razón.


En una palabra, Summorum Pontificum debilita la unidad de la Iglesia porque ignora las orientaciones fundamentales del Concilio Vaticano II.

Comentario Druídico: A confesión de parte…

El P. Mark Francis, c.s.v., es el superior general de la Congregación de los Clérigos de San Viator. Enseña en el Instituto pontificio de liturgia de San Anselmo, en Roma, y en la Universidad Santa Clara, en California, EEUU

Traducido por Goio Eskibel, c.s.v.

Comentario Druídico:
Fíjense: es profesor de liturgia ¡en Roma!

Fuente: Radio Evangelización


Espectacular el articulo,

Espectacular el articulo, los comentarios como siempre, solo destruyen.

¿Qué cosa destruyen?

¿La verdad o el error?

Un ejemplo mas...

de personajes como este que solo estudio de manuales ya pre digeridos y prefabricados (estudio realmente??), ignorante aun del mismo concilio vaticano ii, y con una supina ignorancia de lo que aduce es su propia area.. la liturgia.

Pobres alumnos... pobre iglesia.

Sr. Marcelo, me hizo pensar con muchos de sus comentarios, pero tambien reir.. que bueno!

Atte.

Daniel

Sorpresa

En el enlace a la página de la fuente, el artículo referido ha desparecido. En la página de inicio está el enlace al artículo, pero el artículo no está. ¿Lo habrán echado al autor, o lo habrán ascendido? Muy bueno el comentario del Druida.

Increíble lo de este

Increíble lo de este cretino. Don Pelayo

Muy imprudente

¿Cómo se atreve a atacar el "ecumenismo" inter eclesial? Además... ¿Cuál es la fe del cristiano del siglo XXI? ¿Qué entiende por fe este señor? Creo que antes de enseñar Liturgia debe aprender Teología... (¿o catecismo?)

Estimado Panoramix. Mis

Estimado Panoramix.

Mis felicitaciones, no hay mucho más que agregar luego de la paliza que le ha pegado al destacado plumífero.

Sólo quiero agregar unas pocas observaciones:

1. Por qué estos curitas olvidan el "San" cuándo se refieren a San Pío V y a San Pío X ?

2. Por qué no mencionan que un "santo evidente" en vida (ya canonizado) y contemporaneo nuestro como el Padre Pío le pidió a Paulo VI que no lo obliguen a celebrar según el Novus Ordo? Recordemos que el Padre Pio sufría aún más por las heridas de sus estigmas en el momento de la Consagración. (vean en "you tube" la última misa que celebró este santo).

3. Por qué les cuesta tanto entender que "lo viejo" no es desechable por ser "viejo", sino que precisamente si llegó a serlo es por algo seguramente meritorio ? "Lee viejos libros, bebe viejos vinos y ríete con viejos amigos" decía Alfonso el Sabio (claro, era sabio).

4. Por qué ya siquiera si esfuerzan en disimular la TRAICIÓN Y DESOBEDIENCIA al mandato dado por el Hijo de Dios en Pentecostés, con esto del "ecumenismo" y no "procurar la conversión de los judíos" ?

5. Por qué ya no hablan de "cismáticos" no de "herejes" ? Esta respuesta la sé. Es porque no son católicos aunque crean lo contrario.

EL CARLISTA.

El Padre Pío

Estimado Carlista:

El Padre Pío se murió en 1968, dos años antes de entrar en vigor el Novus Ordo, que es de abril del 1969 para regir a partir del año '70.

En realidad, lo cierto es que pidió permiso para no celebrar la "Misa Normativa" (que se había establecido experimentalmente un año antes de su muerte) y que era casi idéntica a lo que sería el rito de Paulo VI y que fuera rechazada por todos los obispos consultados; pero, antes todavía, en los años 64/65, pidió permiso para no celebrar según las nuevas rúbricas de la llamada "Misa del Concilio", que abrían la posibilidad de rezar la Santa Misa de frente al pueblo, en la lengua vernácula y con lectores laicos para las Lecturas menores, aunque el texto correspondía todavía a la Misa tradicional del Rito Romano, ahora denominado "forma extraordinaria".

Es indudable que, de haber vivido un poco más seguramente habría intentado dispensarse de un rito que, en ciernes, ya había merecido su rechazo. Pero esto es todos modos una conjetura y nada más, pues el Señor le abrevió misericordiosamente los días.

Pues es todo; que quería dejar esto aclarado. Cordiales saludos. L. b-C.

Estimado L. b-C.

Estimado L. b-C.

Gracias, por la aclaración.

Es como Ud. dice.

Un cordial saludo.

El Carlista.

"Cismático"

Estimado Carlista,

Estoy totalmente de acuerdo con Ud. ¡Siemrpe tan seguro!

Creo que hay una sola vez cuándo, estos personajes, utilizan el mote de "cismático" o de "hereje" (éste último queda muy medioeval, luego, no lo usan tanto). Lo suelen utilizar deliberadamente, rápidamente y casi sin pensarlo, cuando se trata de los mal llamados "Lefebvristas", "lefebvrianos" o, simplemente, "tradicionalistas" ¿O me equivoco?

Gabriel D'María

Estimado Gabriel: Es

Estimado Gabriel:

Es exactamente como Ud. dice.

Nosotros, somos "cismáticos", a pesar que desde Roma han dicho que se cumple perfectamente con el débito dominical en caso de concurrir a las misas de la FSSPX, de estar los sacerdotes válidamente ordenados, de recibir sacramentos válidos, etc., en cambio, con los demás, hacen "ecumenismo", aunque por ejemplo, Cristo trató de hijos del Diablo a los judíos, que siempre la Iglesia llamó "pérfidos" y ahora llama "hermanos mayores en la Fe".

Cómo se pondría el autor del KAHAL, Don Hugo Wast,  si volviese por un día, luego de haber escrito el prólogo de ese libro que es toda un ensayo "tradicional" sobre el asunto.

Pero así está la cosa. Todo patas para arriba.

Un cordial saludo,

El Carlista.

Importante

Quinta-feira, Maio 08, 2008

¿Cordura?

Las últimas declaraciones públicas de Monseñor Fellay me parecen no desafortunadas, sino desafortunadísimas. No quiere decir esto que un servidor se “enfrente” ahora a la Hermandad Sacerdotal de San Pío X (HSPX), porque ya hay –incluído en el círculo próximo a Monseñor- quien le dirá semejante estupidez, cualesquiera que sean las voces críticas –sensatas o insensatas, fundamentadas o no, cabales o enloquecidas- que puedan surgir alrededor. De mi defensa de la HSPX ya di cuenta desde esta misma atalaya, así que no voy a insistir. Como no soy ningún religioso, ni miembro de ninguna Orden Tercera, ni estoy inscrito en ninguna tenida, ni soy cliente de tugurios y antros de mal vivir, ni tengo sarpullidos aparicionistas ni sarampiones modernistas, ni nada ... y encima soy algo anticlerical, me voy a permitir llamar ciertas cosas por su nombre. Y como quiero a la HSPX, no voy a permanecer callado. De hecho mi crítica es más por forma que por fondo. Cierto, en materia de fondo la Hermandad de San Pío X ha mantenido una postura tan sólida doctrinalmente como aburrida y falta de originalidad. La Tradición de siempre, sin virajes ni adulteraciones, ha sido el bastión sobre el que descansa la postura de la HSPX. A Dios gracias. Y que así sea muchos años. Y no menos cierto ha sido que la Jerarquía, Roma misma, ha actuado de una manera tan injusta como cruel en ocasiones contra la Tradición. De esto último las pruebas son contundentes porque la travesía en el desierto durante los Pontificados de esos dos tahúres eclesiásticos de Pablo VI y de Juan Pablo II ha sido durísima. Sin embargo decir, o insinuar, que en Roma no han cambiado las cosas es no darse cuenta de lo obvio. Si hasta en las formas ha habido cambios. Ahora en los alrededores de Roma se puede entrar en tiendas de objetos religiosos y ver una orfebrería y unas ropas litúrgicas dignas de dicho nombre, por decir algo de menor calibre; cuando estos mismos sitios durante el Pontificado de Juan Pablo II eran antros lóbregos de feísmo. Negar por otro lado que el Motu Proprio no cambia el status quo, no es ya negar: es ser refractario a la realidad. ¿Dónde está el cambio? Pues pura, lisa y llanamente en el Papa. Que Su Santidad Benedicto XVI no es perfecto, ya lo sabemos. Que no es el Papa que en puridad se podría soñar, no lo es menos. Pero es el Papa. Es el Vicario de Cristo y la Piedra sobre la que se edifica la Iglesia. ¿Cree acaso Fellay que el próximo Papa estando como está el mundo va a ser como Benedicto XVI? Que no lo sueñe. Benedicto XVI es lo mejor que le ha podido pasar a la Tradición en los tiempos que corren y sólo pertenece a los arcanos del Espíritu Santo la fortaleza que tuvo que insuflar al Santo Padre para que pudiera acometer el Motu Proprio con la pléyade de enemigos tan formidables que tiene la Tradición dentro de la Iglesia. ¿Cree honestamente Monseñor Fellay que una crisis de 40 años, como poco, se va a resolver en un abrir y cerrar de ojos? ¿Qué pasa con el Santo Padre? ¿Qué sería mejor que optase por una filosofía más escolástica y se dejase de monsergas fenomenológicas? Sin duda. ¿Qué sería mejor –si es que puede y está de su mano, pues Roma está desbocada- que hubiera hecho otros nombramientos de los que ha hecho? Sin duda. ¿Qué sería mejor que fuera más alto, más guapo, más joven, más fornido y con menos problemas de corazón? También; sin duda. Etcétera. Pero el quicio de esta cuestión no radica es querer un Santo Padre hecho a nuestra medida. El hecho es analizar con realismo, objetividad y un mínimo de frialdad lo que el Santo Padre ha hecho. Para empezar del Ratzinger de 1965 tiene, a Dios gracias, muy poco que ver con Benedicto XVI. Ha habido un camino de Damasco del Santo Padre y él lleva clavadas dos espinas en su haber, espinas de las que tardando no mucho habrá de responderle a Dios: su dudoso comportamiento en Fátima en relación al Tercer Secreto y su participación en la inicua “excomunión” de Lefebvre. Añádase su terca voluntad, como buen teutón. Fellay no puede negar que el Papa mira con simpatía la Tradición. No es sólo el Motu Proprio. Son montones de hechos. Sus libros, queriendo volver a los esquemas de la Liturgia de siempre (p. ej., su insistencia en decir la Misa mirando hacia el Sagrario, lo cual lo ha materializado). Su empeño en mantener un diálogo abierto con la Tradición. Sus Encíclicas, que revelan una fundamentación tradicional y ya no son aquellos tochos infumables escritos por algún plumífero chikilicuatre cuyas únicas referencias eran al Vaticano II (¡malditos tautólogos!). Etc. Con todo ese bagaje la peregrina idea de Monseñor Fellay de insinuar que las puertas están cerradas con Roma resulta en una afrenta a la razón y una temeridad culpable. Parece participar Fellay de ese sentimiento tan frecuente en la Tradición de que la solución a todo este problema es divina, cuasi-mística. En todo caso, es una solución súbita. Pues no. En primer lugar ayudémonos nosotros mismos, que Dios nos ayudará. La crisis de la Iglesia, mejor comprendida por la HSPX que por ningún otro sector de la Tradición, tiene ya 40 años como poco y pensar que la solución a la misma va a ser fulminante es pueril. No sé si todo esto obedece a una especie de táctica ad hoc, quizás estrategia, por parte de Monseñor Fellay. Si así fuera, está tensando la cuerda con Roma en exceso. Peligrosamente diría. Tengo para mí que si esto es un juego táctico Fellay está sobreestimando sus cartas. Como los clérigos cuando dicen “caramba” en realidad quieren decir “coño” dar la callada por respuesta equivale a mandar a tomar por saco. Y eso, mi querido Monseñor Fellay, equivale en diplomacia a una declaración de guerra. Estoy seguro que la siempre admirable nación suiza está contentísima de que Monseñor Fellay no decidiera hacer carrera diplomática. A juzgar por los hechos uno acaba por inferir que si Fellay decidiera secularizarse -¡líbrenos Dios!- su status en la diplomacia sería no sólo el de desempleado, sino el de desempleable. Desempleable vitalicio, debiera añadir. Que nadie se engañe. El Papa es muy listo. Tiene una mente académica privilegiada y penetrante. Y tiene no sólo conciencia de autoridad sino que sabe cómo ejercerla, con autoritarismo incluso. No va a tolerar en asuntos de su jurisdicción directa, y la situación de la Tradición es uno de ellos, que la gente haga lo que le dé la gana, como le dé la gana y cuando le dé la gana. Para eso es Papa y para eso es bávaro. Han de darse situaciones muy graves, gravísimas, para que uno tenga que optar por desafiar al Papa. A San Marcel Lefebvre (sí, Santo, aunque no lo quieran canonizar por el momento) no le quedó más remedio. Y bien a su pesar. Porque Monseñor Lefebvre, formado como estaba en un Seminario de Roma, y no en un tugurio jansenista de esos que proliferan en Francia, sí tenía absolutamente clara la necesidad de la Romanitas, virtud que en mayor o menor medida debe adornar a todo católico. Sin excepción. A muchos tradicionalistas nos gustaría que nos explicaran los prebostes de la HSPX cómo es posible seguir con una posición frente a Roma idéntica a la que –muy a su pesar- tuvo que ejercer Monseñor Lefebvre cuando es posible que las peticiones del Santo Obispo de entonces puedan ser atendidas hoy día. ¿Por qué no se hace el saludable ejercicio de ver qué quería concreta y específicamente Monseñor Lefebvre en 1988 –cuando le negaron todo, hasta el aire- y qué se ofrece por parte de Roma a la Tradición hoy día? A ver si va a resultar que lo que el Fundador de la Hermandad de San Pío X quería en 1988 sí es plausible conseguirlo hoy. ¿O es que Monseñor Fellay quiere montar la fiesta por su cuenta? Ya sé que la HSPX no es herética. Ni cismática. Pero maldita la gracia que nos hace a algunos una actitud, una forma, más en concordancia con lo cismático que con lo verdaderamente católico. Algunos de nosotros estamos ya hartos (y, ¡vive Dios!, que el cuerpo me pide expresar esta idea de un modo mucho más castizo) de que aquí se dé por zanjada la cuestión. ¿No es también tradición de la Iglesia el solucionar mediante el diálogo esta cuestión? ¿Puede decir Monseñor Fellay con el corazón en la mano si ha encontrado acaso una recepción y una disposición por parte de Roma mejor que las actuales no ya sólo durante sus mandatos como Superior de la HSPX, sino durante toda la historia de la HSPX? De los Obispos de la HSPX no sabe uno ya qué pensar. Monseñor de Galarreta, un hombre de oración y garra contemplativa como pocos, desaparecido en combate. Monseñor Tissier de Mallerais, profundo y con una gravitas que ya quisiéramos para todo el Episcopado, subido en el ficus, como de costumbre. Y Monseñor Williamson (me disculparán si tengo una debilidad especial por éste por lo listo, lo listísimo que es) haciendo de las suyas, de enfant terrible, últimamente más de enfant que de terrible, para orgullo suyo, vergüenza de muchos y desgracia de todos. Y todos ellos haciendo mutis por el foro. Y yo sigo preguntándome: ¿Cómo se explica que un hombre de naturaleza afable y que rezuma amabilidad como Fellay se nos haya vuelto autista? ¿Por ventura es mudo? ¿O simplemente su última Carta es un ejercicio de gilipollez sublime? ¿O acaso un farol de póker de poca monta? ¡Señores Obispos de la Tradición! ¡Despierten! ¿Nos oyen? Hello! Estamos aquí. Somos fieles de a pie que estamos en la Tradición porque queremos ser romanos, cien mil veces -infinitamente- más romanos que los modernistas, no porque queramos permanecer en el limbo del no man’s land por toda la Eternidad. Si somos católicos, Roma es nuestro sitio. Queremos estar bajo la férula de Roma porque como católicos tradicionales que somos queremos joder desde dentro, no obligados a estar jodidos y fuera. Me temo que uno no puede dar la callada por respuesta a Roma. Quizás en circunstancias excepcionalísimas. Y ahora no se dan. Por tanto, con el debido respeto (pero si hace falta sin ningún respeto también), me atrevo a invitar a Monseñor Fellay a que hable con quien sea menester y a que se llegue –con todas las seguridades y garantías, que eso es el oficio de Fellay- a una solución para que la Tradición esté regularizada dentro de la Iglesia oficial (pues de la Iglesia Mística algunos se tendrían que preguntar quién está dentro y quién fuera). Y que no sobrestime sus bazas ni minusvalore el poder del Vicario de Cristo. No habrá muchas posibilidades en el futuro de poder regularizar la situación con Roma. Vienen tiempos duros, de hierro. Ni Monseñor Fellay ni ningún Obispo ni clérigo de la Tradición puede dejar a los simples fieles tirados. Por culpa de esta circunstancia algunos llevamos padeciendo lo indecible. Lo natural para un católico es estar bajo el manto protector de Roma. Lo contranatural es estar a la intemperie, particularmente si no hay necesidad grave de estarlo. ¡Viva la Hermandad de San Pío X! ¡Viva el Papa!

Rafael Castela Santos

Publicada por Rafael Castela Santos em Quinta-feira, Maio 08, 2008 Comments (2) | Trackback (0)

Cordura

Interesante, entiendo que la FSPX debería llegar a un acuerdo ¿administrativo? para poder estar al amparo de Roma. Pero en el mismo comentario se declara que hay que aprovechar la conyuntura que significa el aprecio del actual Papa por la tradición dado que con el siguiente no se sabe que pasará. Pero eso implica que el acuerdo con SS Benedicto XVI corre el serio riesgo de ser ¿olvidado? por la Roma de SS JuanPablo III o Paulo VII.

Si los tiempos futuros son de hierro: ¿Lo serán menos por estar administrativamente unidos a Roma?

Lo seguro parece ser la sólida y casi aburrida posición doctrinal de la FSSPX sin discutir que Monseñor Fally no es infalible, ni que los otros Obispos tampoco y se pueden equivocar incluso en esta decisión, pero lo fundamental es que la DOCTRINA es recta y segura

Ningún acuerdo puede prosperar

Ningún acuerdo puede prosperar si no se afirma sobre bases sólidas. Una decisión prematura y sin el sustento mínimo, que es, a mi ver, esclarecer los puntos oscuros de la doctrina conciliar sobre la libertad religiosa y el ecumenismo como mínimo, más un modus vivendi que no implique una guerra interna permanente bajo formas diplomáticas, puede ser bueno.

Se nota la fatiga de algunos viejos guerreros. No es por ahí, queridos amigos, que se solucionará el problema para el bien de la Iglesia y la salvación de las almas.

Tipico comentario...

Me aburri en el segundo parrafo, y eso que soy de la FSSPX...

Mons. Lefebvre ya nos advirtio hace muchisimo tiempo atras que Ratzinguer no era de fiar. Su doctrina estaba mezclada de peligroso modernismo. Alineado con Rahner en su pensamiento, neo con por gusto, no por solidas convicciones.

Si el actual Papa, Benedicto XVI ha sabido dejar eso atra, no puedo juzgar. Por los frutos los conocereis, y lo que veo no es muy alentador.

Mons. Fellay, que no es el mejor santo de mi devocion, pero creo que interpreto el mas puro pensamiento fundacional de la Sociedad: No tranza con el modernismo.

Al autor del articulo le podemos decir muchos de nosotros: no nos han dejado tirados, al contrario, nos han librado de caer bajo un peligroso "manto". Gracias, pasamos por ahora!

Atte.

Daniel

 

Creo que te extralimitás.

Daniel:

me parece que tu expresion "Ratzinger no es de fiar" referida al Santo Padre es malsonante y poco católica. Ojo que, por supercatólico tradicional, terminás hablando como un irrespetuoso.

Juancho de Rosas†

En unión de oraciones con los consagrados fieles de la Tradición

D. Rafael Castela se atreve a mucho, todos son listísimos porque son buenísimos y no sólo ellos, tambieén sus jovencísimos sacerdotes están llenos de sabiduría. Y, en lo que puedo entender, he leído la mayor parte de los libros de Monseñor Lefebvre, las revistas de la Tradición: Tradición católica y Ihesus Christus, parte de Balmes, mucho de Donoso Cortés, Encíclicas de Pío IX, San Pío X y Pío XI, artículos de D. Rafael Cambra y casi todo lo del más desconocido -jurista, constructor de telescopios, Profesor de Seminarios preconciliares o poeta- D. José Lois Estévez (mucho se encuentra on-line), además de algo de clásicos griegos; no encuentro contradicción alguna en ellos, y sin embargo y por desgracia, en los del Santo Padre si, chirrían por falta de lógica en sus escritos y alocuciones. Y, en lo de romano está usted pero que muy atrasadillo; pues, un hermano de la Salle -o yo que sé. porque no llevan hábito-, le dije que era católica, apostólica y romana y me replicó que así no era, romana ya no sé era desde el Vat II -y yo sin saberlo. Y, un marista dijo, que Constantino no se había convertido por un milagro divino, sino por uno político. ¡Qué este mes de mayo la Virgen le ampare de modo especial! ¡Y, lea una entrevista de Mons. Williamson en Vetus Ordo - A Velha Ordem "O Espírito Santo não foi prometido aos sucessores de Pedro para que, pela Sua revelação, pudessem gerar nova doutrina, mas para que, pela Sua assistência, pudessem inviolavelmente guardar e fielmente expor a Revelação, ou Depósito de Fé, entregue pelos Apóstolos." - Concílio Vaticano I. Quinta-feira, 3 de Abril de 2008 Um minuto com o Bispo Williamson y así comienza: Sendo eu próprio um apreciador da sensatez, argúcia e clarividência que Sua Excelência Reverendíssima o Bispo Richard Williamson da Fraternidade Sacerdotal de São Pio X costuma ter ao analisar a crise actual na Igreja, reproduzo aqui uma pequena sessão de perguntas e respostas que teve com um leitor e que publicou recentemente no seu blogue, Dinoscopus. Pergunta: Desde a promulgação em Julho último do Motu Proprio de Bento XVI que liberaliza parcialmente o rito tridentino da Missa, têm havido várias opiniões sobre o que é que isso significa ou o que é que isso pode significar para a Fraternidade Sacerdotal de São Pio X. Algumas pessoas estão optimistas, outras dizem que é uma armadilha para a FSSPX e ainda algumas outras chegam mesmo a avançar que os líderes da Fraternidade estão a se preparar para «venderem-na» a Roma! Eu tenho a sensação de que o comum fiel da FSSPX estará um pouco confuso com isto tudo. O que é que V.ª Ex.ª Reverendíssima me pode aconselhar para que eu não me perca em jogos inúteis de adivinhas ou em medos desnecessários? Resposta: Nós devemos salvar as nossas almas e para salvar as nossas almas devemos guardar a Fé Católica, porque "sem fé é impossível agradar a Deus" (Heb 11:6). O estupendo feito do Arcebispo Marcel Lefebvre entre 1970 quando fundou a FSSPX e 1991 quando morreu, foi que permitiu a muitas almas que guardassem a verdadeira Fé numa Igreja onde milhões de católicos estavam a perdê-la, consciente ou incoscientemente, porque os líderes da Igreja tinham passado a acreditar nos ideais anti-católicos do mundo moderno. Desde o Concílio Vaticano II (1962-1965) que estes líderes se têm comportado como uns vendedores de gelo que estão convencidos que têm de expôr a sua mercadoria ao sol! A Igreja tem-se estado a derreter diante dos seus olhos desde então! Porém, eles ainda se agarram como lapas às ideias anti-católicas do Vaticano II. Ao lado do Motu Proprio que aparentemente favorece a Missa da verdadeira Fé, Bento XVI organiza e preside a encontros ecuménicos que, ao colocarem a religião Católica mais ou menos ao mesmo nível de todas as outras religiões (oficialmente representadas e necessariamente mais ou menos falsas), constituem uma grave ofensa a Deus. Então, qualquer benevolência aparente que Bento XVI mostre para com a verdadeira Fé ou para com a verdadeira Missa, só pode significar que ele deseja que estas se reconciliem com a religião Conciliar e com todas as outras religiões! Portanto, se ele não é conscientemente um agente da maçonaria inimiga da Verdade, ele não tem, de qualquer maneira, nenhum entendimento sobre a verdadeira Fé e não pode, então, se aperceber de quão resolutamente ela se opõe à religião antropocêntrica do Vaticano II....

"Cristo vive, Cristo reina, Cristo impera!"

Vetus Ordo - A Velha Ordem Vetus Ordo - A Velha Ordem "O Espírito Santo não foi prometido aos sucessores de Pedro para que, pela Sua revelação, pudessem gerar nova doutrina, mas para que, pela Sua assistência, pudessem inviolavelmente guardar e fielmente expor a Revelação, ou Depósito de Fé, entregue pelos Apóstolos." - Concílio Vaticano I Terça-feira, 29 de Abril de 2008 Chamada à pedra Levando em linha de conta uma presença mais assídua nos blogues da Tradição da brigada Novus Ordo, sinal por si só encorajador de que a Verdade da Igreja está aos poucos a passar cá para fora e abalar os alicerces de barro da fé conciliar, brigada essa que vem bradando aos sete ventos o quão cismáticos, excomungados e até protestantes somos todos nós, para além das ridículas acusações de "salázio-fascistas" (termo esse incompreensível) por parte de alguns "católicos-socialistas", porventura ignorando ou escarnecendo das sábias palavras de Pio XI que afirmou que "nenhum católico pode ser socialista" (Enc. Quadragesimo Anno, 1931). Detenho-me neste breve post a reproduzir, com uma ou outra alteração de pormenor, um excerto de perguntas e respostas (F.A.Q) de um conhecido site estrangeiro. Parece-me pertinente esta chamada de atenção, acima de tudo tendo em conta que a brigada Novus Ordo quer à força que nos convertamos à fé conciliar que, alguns deles certamente em boa consciência, lunaticamente afirmam ser a Fé Católica, estigmatizando a heróica resistência católica como se de um bando de excomungados e hereges se tratasse, esquecendo-se eles mesmos de aplicar esses devidos conceitos teológicos aos verdadeiros excomungados e hereges que os ventos conciliares resolveram apelidar de "irmãos separados". Passemos então a reproduzir a acusação frequente aos católicos tradicionais, aqui apelidados de "tradicionalistas" apenas por facilidade de expressão visto que o termo em si não é correcto, e a sua devida resposta. Acusação: "Vocês soam a protestantes. Vocês desobedecem à Igreja e arranjam as vossas próprias desculpas para fazerem-no! Vocês rejeitam o Papa e os seus ensinamentos. Vocês não são nada mais do que uma espécie de protestantes!" Resposta: Esta resposta terá duas partes. Primeiramente, vamos assumir que isto é verdade. Vamos assumir que sim, que somos na verdade uma espécie de protestantes, que somos o Martinho Lutero levado ao outro extremo. E daí? A Igreja do Vaticano II não tem nenhum problema com isso. Na verdade, o Vaticano II afirma (vd. Unitatis Redintegratio, nº 3) que como protestantes, nós os tradicionalistas, somos "justamente reconhecidos pelos filhos da Igreja católica como irmãos no Senhor" e - note-se bem! - não fomos de forma alguma "despojados de sentido e de significação no mistério da salvação" porque "o Espírito de Cristo não recusa servir-se [de nós] como de meios de salvação cuja virtude deriva da própria plenitude de graça e verdade confiada à Igreja católica. " Aí o têm! Descontraiam-se! Nós estamos muito honrados em ser protestantes, visto que o próprio Deus Nosso Senhor faz uso de nós para salvar almas! Na verdade, quando baptizamos alguém estamos a usar uma acção litúrgica que "deve mesmo ser tida como apta para abrir a porta à comunhão da salvação." Portanto, deixem de se queixar que somos protestantes. Vocês deveriam ter orgulho no facto de que somos protestantes! Estamos à espera que nos dêem anéis episcopais e cruzes peitorais, que assinem acordos teológicos connosco, que rezemos vésperas em conjunto e, quando um de nós deixar este mundo e fôr ter com o Pai, nós esperamos que imitem Bento XVI e que o declarem como tendo sido "um servo fiel" e como tendo atingido "a eterna glória"! Passemos agora à segunda resposta. Sejamos sérios: são os tradicionalistas que assistem e promovem um rito protestante-modernista ilícito (e provavelmente inválido)? Não. São os tradicionalistas que assinam acordos teológicos com os hereges? Não. São os tradicionalistas que dizem que o Espírito Santo usa as seitas protestantes como meios de salvação? Não. São os tradicionalistas que agem como se os protestantes tivessem um mandato apostólico para pregar o Evangelho? Não. São os tradicionalistas que desbaratam insígnias da dignidade episcopal como os anéis ou as cruzes peitorais e oferecem-nos a leigos protestantes mascarados de clero? Não. São os tradicionalistas que convidam o clero protestante para serviços ecuménicos de culto partilhado e que permitem até a construção de igrejas partilhadas por católicos e protestantes, como o Directório sobre o Ecumenismo de João Paulo II diz (Pontificium consilium ad christianorum unitatem fovendam, n. 137-1140)? Não. São os tradicionalistas que ajudam os hereges a celebrarem os seus falsos cultos "dignamente" ao emprestarem-lhes o que fôr necessário para o mesmo, como João Paulo II disse que os seus bispos poderiam fazer (n. 137)? Não. São os tradicionalistas que negam, comprometem, ou obscurecem qualquer doutrina católica, especialmente as definidas pelo Concílio de Trento contra os protestantes? Não. A Igreja Novus Ordo (ou Igreja conciliar) faz isso tudo. Os tradicionalistas não. E mesmo assim, nós é que somos os protestantes? A Igreja Novus Ordo é uma Igreja neo-protestante, uma filha bastarda do demónio, não é a Igreja Una, Santa, Católica, Apostólica Romana, fora da qual não há salvação. É por isso que, apesar de todas as nossas imperfeições, deficiências e pecaminosidade, fazemos votos de a combatermos até à morte, justamente por amor à glória de Deus Nosso Senhor e confiando as nossas orações à Virgem Santíssima, aos Santos Apóstolos S. Pedro e S. Paulo e a todos os Santos e mártires que, preferindo antes a morte à apostasia, deixaram-nos o precioso exemplo e legado de defender, guardar e espalhar a santa fé única e salvífica a toda a criatura do mundo. Não quero acabar sem antes deixar-vos as proféticas palavras do então Secretário de Estado do Vaticano, o Monsenhor Eugenio Pacelli, futuro Papa Pio XII, vislumbrando a crise apocalíptica em que a Igreja se viria submergida anos depois: "Estou preocupado com as mensagens da Virgem Santíssima a Lúcia de Fátima. Esta persistência de Maria acerca dos perigos que ameaçam a Igreja é um aviso divino contra o suicídio de alterar a Fé na sua liturgia...Um dia virá em que o mundo civilizado negará o seu Deus, em que a Igreja duvidará como Pedro duvidou. Ela será tentada a acreditar que o homem tornou-se Deus...Nas nossas igrejas, os cristãos procurarão em vão pela lâmpada vermelha onde Deus os espera, e como Maria Madalena a chorar diante o túmulo vazio, eles perguntarão 'para onde é que O levaram?'...Oiço a toda a minha volta inovadores que desejam desmantelar a Capela Sagrada, destruir a chama universal da Igreja, rejeitar os seus ornamentos e fazê-la sentir remorsos pelo seu passado histórico." O quão actuais e proféticas se reveleram estas palavras do futuro Papa. O panorama é negro mas não temamos pois "se Deus é por nós, quem será contra nós?" "Cristo vive, Cristo reina, Cristo impera!"

Viva los discapacitados

Viva los discapacitados litúrgicos!!!!

Lo que dijo el anciano Gamaliel

Creo que Gamaliel, no estoy seguro. Cuando los judíos pensaban que hacer para aniquilar a Cristo y a la Iglesia naciente, y estaban en reunión, tomó la palabra y les dijo: Apareciò un fulano que reunió a 500 hombres y quería ser un personaje. Murió, y ya no queda nada. Despuès vino otro (Judas de Galilea, creo) que hizo lo mismo. Pero se muriò y todo desapareció. Ojo con Jesus de Nazareth. Dejemoslo solo. Si no es de Dios, se termina solo. Pero si es de Dios, y nos oponemos, vamos muertos porque peleamos contra Dios. Un sacerdote joven amigo mío, cuando le pregunté por el Motu Propio, y que pasaba en las reuniones de vicaría entre los curas, etc... me dijo algo asì: "yo no creo que tenga mucho efecto en la Iglesia en Argentina. no creo que la pidan mucho. Pero a no oponerse, por lo de Gamaliel. Podemos estar luchando contra Dios". Me parece un excelente punto de partida para los indiferentes en este tema. Más que nada sensato y de sentido común. Que no es la óptica que adopta el sacerdote que escribe este artículo. Me encantaría tener todos los domingos Misa Tradicional en mi parroquia. Quisiera tambièn que siga el novus ordo, por mis padres que se acercaron a la Iglesia en los 80 y no resistirían, creo yo, Misa Tradicional para el precepto dominical. Lo mismo mi esposa, mis amigos, etc... Reflexiones, nada màs. Juancho de Rosas.

Don juancho

Sobre Ratzinguer, fueron, palabras mas, palabras menos, una entrevista con Mons. Lefebvre, pero no recuerdo la fuente exacta. Pero no creo ser "poco catolico" con ello. Muy critico, si. Soy de los que si estoy equivocado lo reconozco y punto. Si lo que dije es "extralimitado" como Ud. dice, sera su juicio sobre mi. Yo espero hechos concretos de Roma, hechos no palabras. Y puede que me quede esperando...

En esta, su segunda intervencion, creo que el comentario de esos "curas" (de Buenos Aires, tal vez???) no me asombran. Comentarios y excomuniones de curas modernistas me tienen muy sin cuidado.

"Lo de Gamaliel"?? que gran respeto el de esos curas al Papa!!! y luego soy yo el extralimitado? Ellos son hipocritas, que cargan sobre el pueblo lo que ellos quieren que el pueblo diga y piense. Ellos que le dan pan y circo al pueblo en sus liturgias, para que la gente se "sienta bien". Ellos que quieren ser llamados "curas piolas" para que les sonrian y les acepten en todos lados. Ellos que han convertido sus liturgias en algo "lleno de gestos" porque han vaciado a la Santa Misa de toda significacion.

 Entiendo que Ud. acepta la Santa Misa Tradicional. Me alegro por ud. sinceramente. No soy de los que creen que solo en tal grupo se puede ser tradicionalista. Solo que haya coherencia, fidelidad a los principios. Si la Misa Tradicional es celebrada correctamente, es fuente de infinita gracia. No es para que alguien "no la resista". Quizas haga falta una muy buena catequesis, eso si.

Atte.

Daniel

A proposito de Misales y Ritos...

Un Obispo conocido mío viajó este año a Roma y se entrevistó allá con algunos de los peces gordos. Él contaba que a propósito de la introducción de los santos canonizados desde 1962 (última edición del Misal) a la fecha se estaba estudiando la elaboración pronta de una nueva edición del Misal de san Pío V. Pero entre los rumores que hay allá en Roma es que este nueva edición sería oficial (nuevo "modo ordinario," para ocupar lenguaje de moda) y (tal vez) único en uso. En esta edición se mantendría el rito tradicional, pero incorporaría el único aporte más serio de la Reforma de Pablo VI: la mayor cantidad de textos bíblicos leídos en el Leccionario (antes se leía el 17% del NT y 1% de AT, ahora el 80% y 17% respectivamente; debemos reconocer lo bueno, aunque algunos no concederán ni eso; en todo csao eso no justifica cambiar la Misa) y tal vez se introduzca también el hecho que la liturgia de la Palabra se haga desde un ambón de frente a los fieles (pues es Dios que habla al Pueblo Fiel) aunque con la Liturgia Eucarística de frente a Dios (Cristo - y por Él, con Él y en Él, su Iglesia - se ofrece al Padre) En todo caso se está estudiando con detenimiento pues ya se vio con Pablo VI que hacer misales a la rápida no da resultados.

Habrá que rezar.

Alberto

¿Para qué estos híbridos?

La Congregación de la Lutirgia y Disciplina de los Sacramentos no es el INTA (para no argentinos, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) que se dedica a mezclar semillas para mejorarlas. Loable tarea la del INTA, pero no aplicable con provecho a la liturgia.

En esta materia preferimos evitar los transgénicos...

Hay rumores que matan...

Si este rumor es cierto, don Alberto, seria una muestra mas de la absoluta inabilidad de los liturgistas actuales de salirse de las garras del modernismo: Cambiar Siempre!!

Misales a la rapida?? Monseñores Antonelli y Bugnini comenzaron su "obrita" desde 1948. En 1950, cambios en la misa pascual. En 1955 en la semana santa, en los años subsiguientes las misas dialogadas, en 1960 el misal con misas de espaldas al Altar y lecturas en vernaculo eran un hecho y la supresion de casi todo lo que quedaba de la Misa TRadicional. En 1962 otro mas, e incluso otros misales posteriores (1965, etc) continuan el mismo trayecto.

No creo, amigo, que haya mucho apuro. El cambio en nuevos misales es ya un hecho regularmete mas de estos "expertos". Y si este hibrido fuera verdad, no me asombraria para nada. A quienes desean convencer con estos mamarrachos???

Atte.

Daniel

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