El pensamiento litúrgico de Paulo VI y la Reforma Litúrgica de 1969
Muchos juzgan, acicateados por la prensa en general y guiados por el criterio particular de algunos teólogos pseudo católicos y obispos ídem, que la liberación total del Misal de San Pío V dispuesta por S. S. Benedicto XVI sería una manera de religarse, por un lado, a cierta forma de continuidad tradicional con la Iglesia pre-conciliar; o bien, una herramienta de complacencia con los sectores católicos integristas y con el propósito de introducirlos plenamente en la disciplina eclesiástica. Hablando en plata: La reciente carta Apostólica Summorum Pontificum sería en realidad un gesto oportunista (bien sabido que el ladrón, a todos cree de su condición ...), un anzuelo para los “cismáticos” de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, o una moneda de transacción con la Iglesia nacional china (que, como pocos saben, sigue celebrando el Rito Tradicional), además de un gustito personal que ha decidido darse Benedicto XVI con relación a la pasada pompa litúrgica de la Iglesia que, es cierto, él siempre admiró y quiso ver repuesta. Pero de ninguna forma debe pensarse en una vuelta atrás en la “reforma del Concilio”, o también llamada “reforma de Paulo VI”. ¡Ah no, amigazo, eso sí que no!
Sin duda que, no obstante que este podría ser el núcleo predominante del pensamiento único y lineal con respecto a este asunto, algunos obispos han resultado algo más combativos, urgidos por lo que adivinan como una verdadera catástrofe, y se han puesto más que colorados de rabia contra el regreso de la Misa Tradicional fulminando jupiterinas amenazas a diestra y siniestra, llegando en algunos casos a provocar sínodos locales para “moderar” el motu proprio pese a la expresa prohibición allí contenida; como en Italia —conato abortado con energía por un valiente cardenal— o Polonia o Alemania o Suiza. También ha ocurrido, como en la mayor parte de Hispanoamérica, que se ha preferido guardar un distante y desdeñoso silencio, teñido casi siempre de algún gesto discreto de autoritarismo crematístico o, simplemente, mostrando su absoluta y silenciosa desaprobación a quien atente la celebración de la Misa Tradicional.
El cardenal Castrillón Hoyos consideró conveniente, en medio de tanto lío y previendo el que se veía venir, salir a decir otra vez que, aunque la Carta Apostólica no cercena el derecho de los Obispos en materia litúrgica, lo cierto es que ni la Santa Sede ni los Obispos pueden coartar, ni moderar, ni entrometerse, en el derecho y consiguiente libertad de cada presbítero, de celebrar la Santa Misa según el rito tradicional, cómo quiera, dónde quiera y a la hora que le plazca. Y que el Papa desearía que existiera una Misa tradicional dominical en todas las parroquias de la tierra. Así nos lo informa, en medio de un interesantísimo reportaje concedido por el cardenal Castrillón Hoyos, nuestra página amiga Una Voce Argentina
Desde luego, no sin una evidente intencionalidad se sigue hablando del “Misal del beato Juan XXIII”, olvidándose que la primera disposición del Motu Proprio expresa, textualmente, que lo que jamás ha sido abrogado es, en realidad, el “Misal de San Pío V”
Missale autem Romanum a S. Pio V promulgatum et a B. Ioanne XXIII denuo editum habeatur uti extraordinaria expressio eiusdem “Legis orandi” Ecclesiae et ob venerabilem et antiquum eius usum debito gaudeat honore. Hae duae expressiones “legis orandi” Ecclesiae, minime vero inducent in divisionem “legis credendi” Ecclesiae; sunt enim duo usus unici ritus romani.
el cual, por lo tanto, solamente ha sido promulgado nuevamente por S. S. Juan XXIII.
Consta, en cambio, de cierto que S. S. Paulo VI jamás promulgó con solemnidad —precisamente él, tan afecto como era a las fórmulas solemnes y hasta pomposas, como demostrara durante el Concilio Vaticano II al sancionar los distintos documentos votados por los padres conciliares— el nuevo rito conocido como Novus Ordo, y que ningún documento formalmente expedido por él como ley de la Iglesia universal y publicado en el boletín oficial de la Santa Sede, tuviera por propósito derogar la Misa Tradicional o reemplazarla con el Nuevo Misal; ni tampoco, la finalidad de imponer su exclusividad.
Entonces ¿Qué pensaba Paulo VI de la reforma litúrgica emprendida por él mismo a partir de 1967? ¿Derogó él el Rito Tradicional, o lo reemplazó formalmente...?
Hay otra forma de abordar la cuestión, y sería: ¿es que es cierto entonces, que nunca estuvo derogado el Misal de San Pío V? El Papa felizmente reinante, S. S. Benedicto XVI, afirma sin hesitación alguna en su reciente motu proprio que, de derecho, nunca estuvo prohibido ni abrogado; aunque resulte incontestable que, de hecho, estuviera remprimido su uso, lo que vino a justificar la necesidad del dictado de Summorum Pontificum. El Papa Paulo VI, en el Consistorio del 24 de mayo de 1976 afirmará por su parte que, en principio, el Misal antiguo está llamado con el tiempo a ser reemplazado totalmente por el Novus Ordo y por eso se permitirá, de momento, su vigencia restringida a ciertos casos especiales:
E ciò è tanto più grave, in particolare, quando si introduce la divisione, proprio là dove congvegavit nos in unum Christi amor, nella Liturgia e nel Sacrificio Eucaristico, rifiutando l’ossequio alle norme definite in campo liturgico. È nel nome della Tradizione che noi domandiamo a tutti i nostri figli, a tutte le comunità cattoliche, di celebrare, in dignità e fervore la Liturgia rinnovata. L’adozione del nuovo «Ordo Missae» non è lasciata certo all’arbitrio dei sacerdoti o dei fedeli: e l’Istruzione del 14 giugno 1971 ha previsto la celebrazione della Messa nell’antica forma, con l’autorizzazione dell’ordinario, solo per sacerdoti anziani o infermi, che offrono il Divin Sacrificio sine populo. Il nuovo Ordo è stato promulgato perché si sostituisse all’antico, dopo matura deliberazione, in seguito alle istanze del Concilio Vaticano II.
Sin embargo, lo cierto es que el Novus Ordo jamás fué formalmente promulgado como ley exclusiva de la Iglesia en materia litúrgica, ni tampoco fué decretada la abolición del rito antiguo, lo cual consta de la lectura de la colección de los boletines de AAS de la época; y no deja de sorprender que el Papa llame a todos a adoptar el nuevo rito únicamente en nombre de la Tradición y no en nombre de la disciplina eclesiástica, como debió haber sido de estar promulgado el Novus Ordo en toda y debida forma; de todas maneras, Paulo VI padecía con relación a este asunto algún error, pues a renglón seguido afirmaría
Non diversamente il nostro santo Predecessore Pio V aveva reso obbligatorio il Messale riformato sotto la sua autorità, in seguito al Concilio Tridentino.
Esta afirmación de Paulo VI era, pues, incomprensible en el contexto litúrgico conocido y, de hecho, era demostrable exactamente la verdad contraria; sin embargo, si se repasa la totalidad del discurso pronunciado en aquel Consistorio, se verá que su propósito era, en realidad, quejarse contra monseñor Lefebvre, a quien nombra varias veces, pero sin refutar uno sólo de los argumentos y puntos que le fueran propuestos tanto por el arzobispo emérito de Dákar, como por los cardenales Ottaviani y Bacci en su conocidísimo Estudio sobre el Novus Ordo, o por el Abbe de Nantes, entre muchos otros. Esta actitud papal —que sin embargo y a pesar de todo no era jurídica ni tenía fundamento jurídico— universalizó, a la vez, la masiva conducta adoptada en la Iglesia desde 1970 con relación a este problema litúrgico: un negacionismo obtuso y cerril con referencia a la Misa Tradicional. Y que recién con el papa reinante, Benedicto XVI, han encontrado algún cauce, todavía en ciernes, de fraterna y amable solución.
¡Qué hombre contrdictorio era Paulo VI! En el Concilio, se había decretado que las formas litúrgicas tradicionales no debían ser tocadas en su substancia y, en todo caso, eran merecedoras de respeto y conservación; debía conservarse el latín como lengua litúrgica propia de la Iglesia sin perjuicio de adoptarse la lengua vernácula para algunas porciones menores de la Santa Misa, como las lecturas (aún no existía lo que hoy se llama “Liturgia de la Palabra”) o algunas oraciones; además, el sinodo especial convocado para analizar las reformas denominadas como Misa Normativa, habíala rechazado por el voto casi unánime de los prelados asistentes por no responder a las instrucciones de los Padres conciliares y apartarse notablemente de la teología católica; pero ahora, contrariando este importantísimo hecho y su propia opinión anterior volcada en la Encíclica Mysterium Fidei, Paulo VI substituye el rito litúrgico que el concilio le había recomendado preservar, con las innovaciones de los audaces, y hasta pretende que, en algún futuro, reemplace por completo la Liturgia tradicional.
Pero entonces, él ¿qué piensa? Pues el texto parece bastante claro a este respecto: En 1976, cuando dirige este discurso al Consistorio, afirma que la Misa de San Pío V alguna vez deberá ser reemplazada por el Novus Ordo, lo que implica que tiene in mente hacerlo alguna vez durante su reinado. Sin embargo, es un hecho que jamás se promulgaría tal reemplazo, como tampoco se había promulgado formalmente (al menos, con la misma solemnidad con que promulgara San Pío V el Misal que lleva su nombre) el llamado Novus Ordo.
En una entrada anterior tuvimos oportunidad de comentar nuestra impresión referida a que las famosas y horrorosas verificaciones de Paulo VI sobre el ingreso del “humo de Satanás” a la Iglesia de Cristo, estaban dirigidas a las devastaciones en la Liturgia y a los efectos del Concilio, preferentemente. Pocos días ha, el ahora anciano cardenal Virgilio Noé, ex ceremoniero del Papa Paulo VI, ha confirmado estas hipótesis con mayor extensión a la sospechada. De nuestro admirado colega Secretum Meum Mihi, hemos tomado la traducción del reciente reportaje que se pude leer aquí (y repasar los excelentes artículos que hay allí), en el cual se describen con toda crudeza los sentimentos del Papa Paulo sobre los efectos de su reforma litúrgica. Leamos algunos pasajes descollantes:
Montini por ‘Satanás’ quería clasificar a todos aquellos sacerdotes u obispos y Cardenales que no rinden culto al Señor al celebrar mal la Santa Misa debido a una errada interpretación y aplicación del Concilio Vaticano II. Habló de humo de Satanás, porque sostenía que aquellos sacerdotes que hacían paja de la Santa Misa en el nombre de la creatividad, en realidad estaban poseidos de la vanagloria y de la soberbia del Maligno. Por lo tanto, el humo de Satanás no era otra cosa que la mentalidad que quería distorsionar los cánones tradicionales y litúrgicos de la ceremonia Eucarística.
Él condenaba los ánimos de protagonismo y el delirio de omnipotencia que siguieron a la liturgia del Concilio. La Misa es una ceremonia sacra, repetía a menudo, todo debe estar preparado y estudiado adecuadamente respetando los cánones, nadie es el ‘dominus’ de la Misa. Desgraciadamente, muchos después del Vaticano II no lo han entendido y Paulo VI consideraba el fenómeno un ataque del demonio.
Después, vendrían cosas aún peores, como la Sagrada Comunión en la Mano, práctica que Paulo VI detestaba con toda el alma, y consideraba especialmente provocada por ataques de soberbia demoníaca que intentó contener como pudo.
Se puede consultar la Instrucción sobre la prohibición de la Comunión en la mano de los fieles, conocida como Memoriale Domini, en la cual el Papa Paulo VI denuncia esta práctica como ilegal y abusiva, además de considerarla peligrosa para la veneración y respeto debidos al Santísimo Sacramento y exponerLo a profanaciones; como, en efecto, se ha comprobado con inmensa tristeza todos estos años. En su ya recordada Encíclica Mysterium Fidei, la cual se puede, y diríamos se debe, leer toda entera en el enlace que dejamos arriba, el Papa Montini expondrá su doctrina, la de la Iglesia, sobre este tristísimo abuso litúrgico:
Ni se debe olvidar que antiguamente los fieles, ya se encontrasen bajo la violencia de la persecución, ya por amor de la vida monástica viviesen en la soledad, solían alimentarse diariamente con la Eucaristía, tomando la sagrada Comunión aun con sus propias manos, cuando estaba ausente el sacerdote o el diácono [Cf. S. Basilio, Ep. 93 PG 32, 483-6].
No decimos esto, sin embargo, para que se cambie el modo de custodiar la Eucaristía o de recibir la santa comunión, establecido después por las leyes eclesiásticas y todavía hoy vigente, sino sólo para congratularnos de la única fe de la Iglesia, que permanece siempre la misma.
Como se desprende de este breve estudio, el drama de la Iglesia en la segunda mitad del siglo XX se ciñó a una rigurosa centralidad bimilenaria: la Presencia Real de Cristo en medio de su Iglesia; y tuvo por calificadísimo testigo crítico al propio Papa Paulo VI; en muchos sentidos, autor él mismo de unas cuantiosas reformas que, apresuradas o no, exageradas o atrevidas, solamente dieron lugar a que su autor sufriera en vida la triste y horrenda decepción de haber sido, por lo menos, causa oportuna de su derrame sobre toda la Iglesia.
Pero acaso, también, todo esto pueda llegar a ser causa de un florecimiento futuro nunca visto, presentido pero no prometido, mas en esta ocasión verdadero, milagroso, hecho desde el Cielo y no desde los gabinetes asfixiantes de los teólogos de biblioteca y los liturgistas de salón; después de todo, para Dios sacar bienes de males es más fácil que robarle sonrisas a los chicos; o mucho más fácil que eso. Y será digno de verse, si llegamos a tiempo y rezamos lo suficiente.
Fuente: El Último Alcázar













Interesante...
Muy interesante el estudio. Es realmente impresionante el gran contraste de Pablo VI: sufría al ver la maldad y herejías de las modernistas interpretaciones del Vaticano II (pues el problema se podría limitar a eso...) y las irreverentes innovaciones del clero (que no respetaban rúbrica alguna y se transformaban en improvisadores cuasi protestantes) al ir asumiendo las reformas litúrgicas nacientes; pero el mismo Pablo VI, que sufría con esto y veía en ello la (clara) mano del diablo, no sólo no las frenó, si no que continuó y profundizó. ¿Por qué no tuvo el valor para frenar todo y tomarse las cosas con más calma? ¿por qué no dejó de escuchar los malos consejos que le dieron? ¿por qué, mejor, no leía bien el Concilio y después actuaba? La respuesta o es muy misteriosa o es que el problema es más serio y no se limita sólo a que acepto malos consejos o le faltó firmeza ante el clero modernista. Porque en moral sexual y bioética también oyó malos consejos (y muy malos) y sin embargo publicó la Humanae Vitae con la doctrina clara en contra de la moral progresista que se le proponía: las tres comisiones que se realizaron para el estudio preparativo de la Humanae Vitae (la primera bajo Juan XXIII) aconsejaron "liberar" esa doctrina de acuerdo a los tiempor actuales, y sin embargo Pablo VI actuó contra estos consejos. Entonces el problema no es sólo falta se firmeza ante los consejos o falta de firmeza ante las desviaciones del clero (que sí las tenía). Misterioso, pero es el Espíritu Santo el que gobierna la Iglesia y hay que tener fe y ánimo. Un dato: El Padre Pío (llamado así en honor de san Pío V) rezaba por Pablo VI y ofreció sus últimos dolores por el Papa. Y no obstante su obediencia a toda prueba, pidió dispensa para no celebrar con los cambios postconciliares que se introducían (antes de la edición del Novus Ordo). Rezemos por la Iglesia y por la salud y las intenciones de SS Benedicto XVI, tiene una labor muy dura que enfrentar por delante... Alabado sea Jesucristo. Alberto.
Alberto
De acuerdo contigo. Muy misterioso lo que paso con Pablo vi, tengo los mismos pensmaientos con respecto a esa cierta doble mano.... por un lado una actitud y luego otra muy diferente.
Atte.
Daniel
Agregar
Interesante estudio. Me permito agregar que Pablo vi no fue quien inicio las reformas. No olvidemos que en realidad quienes comenzaron el lento y nefasto proceso fueron los del "movimiento pastoral liturgico", quienes ya habian iniciado progresivamente reformas desde los años 20s con Dom Beaudoin y compañia.
Distingamos tambien este movimiento, del originalmente llamado "Movimiento Liturgico" de venerada y honrosa memoria prticulamente Dom Gueranger, OSB.
Por otro lado hay que agregar la convocatoria de teologos protestantes por parte de Pablo vi en tiempos del vaticano ii, que demostro que planes tendria este Papa para con la Iglesia y su nuevo espiritu ecumenico.
Es cierta la afirmacion: la Misa segun el Misal de San Pio V era una durisima y fortisima muralla contra la infiltracion modernista y el creciente espiritu ecumenista (y masonico??) reinante en la Iglesia de los 60s. Quitar esa Misa y reemplazarla con otra mas protestantizada seria la unica manera de vencerla para siempre.
Atte.
Daniel
Personalmente creo que
Personalmente creo que ningún Papa tuvo la capacidad de provocar más perplejidad que Pablo VI.
¿Cómo explicar los pasos que daba en un sentido y en otro?
A mi modo de ver, ser católico es mucho más que ir a misa, rezar el rosario y no ser hereje.
Hay todavía algo que podríamos definir como “vivir en clave católica”.
En esta concepción católica de la vida entran en juego las relaciones con el prójimo, y cuando hablamos del prójimo hablamos de hombre, por tanto, debemos tener un criterio cierto sobre la “naturaleza del hombre”.
Los católico sabemos que el hombre es “una naturaleza caída” por el pecado original.
Por ende, no es “bueno”, si no que es “malo” y si se lo deja actuar “libremente” hará macanas.
Por ello, el que vive en clave católica mantiene a raya a los que tiene a su cargo.
Otra concepción, radicalmente opuesta a la católica, es la liberal.
La concepción liberal entiende que el hombre es “naturalmente bueno”, por ende, se lo puede dejar en “libertad” de acción pues no hará daño, o, si lo hace, se corregirá atento a su intrínseca bondad.
De allí que “el liberalismo es pecado”.
Así encontramos al “liberalismo político” o “democracia” y al “liberalismo cristiano” o “protestantismo-modernismo”.
Creo sinceramente que Paulo VI amaba a la Iglesia, pero también creo que era liberal, de allí, que muchas veces se haya visto tentado a “dejar hacer, dejar pasar” y otras, cuando veía que la cosa se desmadraba, a ajustar clavijas.
Por ello, extrañamos tanto a los papas anteriores a Juan XXII, pues, para que un Papa haga bien su trabajo alcanza con dos cosas: una, que no sea hereje (no digo que los últimos papas lo hayan sido), y otra, que no sean liberales, dedicándose celosamente a tener a todo el mundo a raya.
Hubo papas mejores y peores, santos y no tanto, buenos y malos, impolutos y corruptos, pero a la hora de timonear la barca, era siempre en el mismo sentido, sin pasos adelante y pasos atrás, cuando de cosas fundamentales se trataba, pues no se fiaban de “ilusorias bondades”.
EL CARLISTA.
P.D. Muy bueno el artículo, Don Ludovico escribe realmente bien.
Que concepción fea del hombre
Disculpe Carlista, pero su antropología me parece muy errada. El hombre es naturaleza creada por Dios y luego caida. Tiene en su impronta el esplendor de su creador. Sin dudas que el pecado que nos habita nos hace tender al mal pero fuimos redimidos, y se nos comunico el Espiritu Santo.
No se olvide que Dios asumio la naturaleza humana y la elevo y la puso por encima de los principados y potestades. El hombre tiene en su ser creacional el espiritu que es la posibilidad de comunicarse en lo intimo con Dios.
Como pensar que Dios puede hacer algo "malo", eso esta cerca de ser herejia. Ahora bien, dontro de lo bueno que lo hizo le dio la libertad y desde esa opción libre el hombre eligió lo que la tentación le propuso (la tentación vino de afuera y el hombre la eligio, eligio la desobediencia y le seduzco la soberbia) y ahi su caida y la herida grave que le produjo a la naturaleza. Pero no la destruyo, fijese que la hirio gravemente.
Pero vino Jesús, la redimió, la elevo y le dió de nuevo la posibilidad de la resurrección. La restauración está consumada falta que se desarrolle en una vida de santidad y luego en el juicio final recuperar el cuerpo glorificado por Dios.
Recuerde lo que dice San Pedro en 2 Ped 1, 1: nos llamo a compartir su naturaleza divina (la deificación). Pablo en Efesios 1, dice que nos llamo para ser santos e inmaculados en su presencia en el amor y en los Romanos nos dice que a los que de ante mano conocio los predestino a reproducir la imagen de su hijo, nos justifico y glorifico.
Entonces, yo no diría que el hombre es malo, ni cortaría la definición en que es naturaleza caida solamente.
Bueno, la discusión daría para largo.
Saludos.
G.M.
Estimado GM. Fíjese que
Estimado GM.
Fíjese que un poco más abajo ya está esto aclarado (2 o 3 veces, creo).
El hombre, como el resto de las creaturas es bueno, pero inclinado al pecado luego del pecado de nuesros primeros padres.
Ahora, que los liberales, digan "bueno", más lo de "inclinado al pecado", es FUNDAMENTAL.
Caso contrario, habrán hecho una mula parecida a la que le hicieron a Leon XIII con el tema del ralliement. Esto es, tomar la "democracia" pero no "el resto" de lo que indicó en aquel momento en Santo Padre.
En fin, la cosa quedó clara, y más no se puede hacer con este tema desde aquí. Al menos yo.
Un abrazo,
El Carlista.
No deja de ser una opinión,
No deja de ser una opinión, su opinión, una mirada subjetiva y sectaria la suya. Usted dice que: "Los católico sabemos que el hombre es “una naturaleza caída” por el pecado original. Por ende, no es “bueno”, si no que es “malo”..." Gn 1, 31 "y así fué. Vio Dios que todo cuanto había hecho era muy bueno. Y atardeció y amaneció el día Sexto. ¿en qué parte del génesis Dios creo a los católicos?
Mi estimada/o. Ud.
Mi estimada/o.
Ud. aprendió el catecismo a la luz del Manual Kapeluz del Alumno Bonarerense?
Vamos al tema:
1.- Las hermosas palabras que Ud. cita, son anteriores al pecado de nuestros primeros padres, Adan y Eva. Es por aquel pecado que absolutamente toda la humanidad nació con el pecado original en su alma, pasando necesidades y siendo mala.
Sólo Nuestra Santísima Madre, nació sin él (esto es de fe, y el que no lo cree es hereje, sin más).
2.- Lo que dije en mi comentario anterior no es "mi opinión", sino que es "de fe", si Ud. es católico lo cree, y si no lo cree, Ud. podrá creer ser católico, pero no lo es.
Además de la revelación, de la que no podemos dudar, que afirma lo que dije aquí, también el Magisterio de la Iglesia es "infalible". Ese Magisterio, también afirma que el "liberalismo" es pecado en muchos documentos. Vea especialmente la Encíclica Libertas.
3.- Si no lo queda claro con lo anterior, es muy apremiante que se preocupe por entenderlo y creerlo. Si sigue con dudas, no vaya a ver al cura del barrio, pues muy probablemente aquel le sea aun más nocivo que el mencionado Manual. La cosa ya no es como siempre fue, sino, que hoy en día, el católico "debe" procurarse una formación "católica" como sea, sin esperar demasiado del prójimo. Es la triste realidad de la que usted no es más que una víctima. Espero haberle sido de ayuda.
Un cordial saludo.
El Carlista.
Agrego.
Estimada/o.
Me dejó preocupado su confusión sobre su aceptación del liberalismo y la falta de compresión que denota su comentario sobre la dimensión teológica de este asunto, que no es ni más ni menos que la negación del pecado original.
Por ello, le citaré un texto sacado del prólogo del libro del Padre Georges de Nantes, “Contra una dialéctica conciliar”, escrito por Víctor Eduardo Ordoñez, que creo que le servirá para ver cuál es la contradicción que existe entre:
“Cristocentrismo”, donde el hombre no es “libre” de actuar como desee, pues él no es el centro, sino Cristo, y
“Humanismo”, donde el centro pasa a ser el hombre, por tanto, puede actuar con “libertad”, pues la vara de medida no es la de Cristo sino la de cada hombre.
También creo que si entiende esto, entendió lo medular del drama de la Iglesia de hoy.
El texto dice así:
“Del cristocentrismo se pasó a un sincretismo nada armonioso de cuño mariteneano y de allí a este humanismo abstracto, triunfalista y excluyente, libre ya de toda problemática propiamente cristiana, a este humanismo a lo Karl Ranher y a lo Mournier, en que no hay enfrentamiento entre gracia y pecado –en la perspectiva de San Pablo- sino una afirmación del hombre como ser concreto haciéndose y disolviéndose en la naturaleza, de una modo casi alegre, bien lejos de aquella tensión escatológica de la lucha entre la carne y el espíritu de la teología tradicional”.
Un cordial saludo,
El Carlista.
Estimado Carlista:
El hombre en cuanto es creado es bueno. Por supuesto, no podemos considerar al hombre sin hacer referencia al pecado original, el cual no anula la capacidad del hombre de Dios, y por lo tanto la capacidad de alcanzar la Gracia. El pecado original no constituye intrinsacamente al hombre malo, o sea malo en su naturaleza, pues no daña la capacidad del hombre de alcanzar a Dios, aunque sí lo encorva y lo dirige a los bienes terrenos y no ya a los bienes celestes. Quizás las categorías bueno-malo no sean la más apropiadas. Porque según se sostenga una u otra cosa podría estar cayéndose en un error u otro: en un naturalismo o en un maniqueísmo.
Estimado. Es cierto que
Estimado.
Es cierto que toda creatura creada por Dios es buena.
En relación al hombre, como Ud. dice, se puede afirmar esto en tanto se aclare que la creatura-hombre viene de fábrica con el pecado original a cuestas.
El hombre “necesita” y le es “imprescindible” la Gracia, con la cual, de hecho, hasta se puede ir al cielo.
Lo de “bueno y malo” lo uso pues no es fácil abordar esto desde un foro. También es cierto que soy un tanto carente de aptitud pedagógica.
En tanto haya quedado claro, que el católico no puede adherir al liberalismo, pues es contrario al Magisterior infalible de la Iglesia y al pecado original (como nos lo enseñó, entre otros, Donoso Cortés), me conformo.
Un cordial saludo.
Con respecto al liberalismo es claro
Estimado Carlista:
Lo del liberalismo es claro, por supuesto. "El liberalismo es pecado" (Silvany-Sardá).
Un saludo.
Precisión
Es Sardá y Salvani, catalán para mayor abundancia. Gran libro, "El Liberalismo es pecado". Dice el apologista hispano que es no solo lícito sino necesario aporrear además de la herejía o el error al hereje y al que yerra con malicia. Incluso desprestigiarlo, sin mentir, solo con la verdad. Esto para que el susodicho no use de su prestigio al fin de sostener su herejía o error pertinaz.
Vale. Aquí se practica.
Gracias por la aclaración
Es que se me chispoteó la memoria.
"No deja de ser una opinión...."
Tal vez conociendo una distinción que, partiendo de la filosofía realista —bien llamada perenne en tiempos mejores a éstos— se le aclare la cuestión.
Donoso Cortés, empleando al máximo la síntesis que ofrece la lengua castellana, dijo que el hombre es esencialmente bueno y accidentalmente malo, aludiendo precisamente a la extensión del efecto del pecado original sobre la humana natura, la misma que vió Dios ser buena luego de creada. ¿Es, pues, malo el hombre? No. Es mala su inclinación, permaneciendo sin embargo capaz de llegar (o retornar) a Dios, con el auxilio de la Gracia, o sea, con la ayuda de los Sacramentos de la Iglesia. Dotado de intelecto y voluntad, es capaz de acciones libres, buenas o malas; pero estas últimas son, digámoslo así, una corruptela en su naturaleza que, no obstante, no está corrupta como tal, como naturaleza, sino meramente "cáida", como el alambrado del campo que ya no retiene la hacienda en su lugar, pero que tiene sin embargo un fin noble y, de consiguiente, arreglo. Del mismo modo que una corruptela en la política, o muchas corruptelas, como sucede ahora, no manchan la nobleza eminente de la Política como quehacer humano, sino a los miserables que las cometen.
El mal es causa defectiva y no eficiente; es decir que es algo que no está, debiendo estar: una "desviación de la rectitud que se debe tener", como afirma Tomás el Grande. El mal, por más que se busque y rebusque, sólo puede explicarse por su relación al bien, cuestión semántica que es reflejo de su naturaleza, como no puede ser de otro modo. Y esto, por ahora, lo hace posible la libertad humana. Los ángeles no tienen, valga recordarlo, la posibilidad de arrepentimiento que tenemos nosotros, consecuencia de la provisionalidadd el mal en nosotros, por que su desobediencia los corrompe hasta los tuétanos que no tienen y les impide toda vuelta atrás. En ellos no hay ya "naturaleza caída" sino "ángeles caídos", por causa mismamente de su perfección ("Porque el pecado del ángel no provino de ninguna propensión, sino sólo del libre albedrío"), que identifica completamente la naturaleza con todo el ser y con cada una de sus operaciones: "como debido a la simplicidad de su sustancia nada de ella puede ser substraído, es imposible castigarle (al ángel) privándole de una parte de su naturaleza, como se castiga al hombre amputándole una mano, un pie o cualquier otra parte del cuerpo. Por esto dice Dionisio que en ellos permanecieron íntegros los dones naturales. Por lo tanto, su conocimiento natural no pudo ser disminuido". De esto se sigue que la adhesión del hombre al mal, digámoslo así, tiene forma provisional o mudable por lo menos hasta la muerte, beneficiado como está por su carácter compuesto de cuerpo y alma; en cambio el ángel, lo hace para siempre, porque siendo ser espiritual, su entendimiento es mucho más perfecto y muy superior al humano. Y lo que para el hombre es la promesa (reversible) de la muerte, para el ángel es la caída definitiva.
Luego, como verá, el mal es remediable en el hombre mientras haya vida. Después ... ni por asomo. Por desgracia, al abandonarse los estudios serios se abandonan también las respuestas a los problemas arduos, como que el que Ud. plantea.
Saludos
L. b-C.
Estimado L.b-C. Coincido
Estimado L.b-C.
Coincido con lo que dice.
Ya explicamos, creo que un poco más abajo, porqué recurrimos "al bueno y al malo" y cómo puede la Gracia jugar en este asunto del hombre.
Lo que decíamos màs abajo, sostenía lo mismo que sostiene la Iglesia infaliblemente, esto es, que al liberalismo hay que escaparle como de la luz mala, y a su vez, esto venía a cuento, pues yo hablé del liberalismo de Pablo VI (cosa obviamente opinable pero de la que yo no tengo dudas).
Si todos lograsen entender lo que Ud. comenta, del modo que lo hace, obviamente que es mejor, si no es así, al menos, que se queden con la idea, de que el liberalismo no le es "lícito" a los católicos (esa fue mi intención).
Un saludo.
El Carlista.
vuelvo a agregar
Temiendo malos entendidos, vuelvo a aclarar, pues no sería extraño que alguien se quede sólo con la idea de que el hombre es bueno, olvidando lo debe acompañar, necesariamente, a esta afirmación:
1. El hombre sólo es libre cuando obedece a Dios y esclavo cuando no lo hace. Además, cuando no lo hace, peca.
2. El hombre estará continuamente tentado, mientras esté en este mundo, a no obedecer a Dios, pues, si bien toda creatura creada por Dios es buena, la creatura-hombre estará siempre inclinada al pecado.
3. El liberalismo, olvidando lo anterior, propone una libertad sin límites, por ende, es contrario a lo dicho en el punto 2, pues, la “libertad” entendida en su concepción revolucionaria, no fija límites a la “inclinación hacia el pecado” que antes mencionamos. (los resultados están a la vista en todo el mundo occidental-liberal y la crisis crece con increíble velocidad).
4. De allí, que el católico no pueda aceptar al “liberalismo” y deba, según el rol que le toque jugar, tener una actitud “paternalista” (término que odian los liberales). Por ejemplo el padre de familia, el abuelo, los tíos, el maestro, el Papa, el cardenal, el obispo, el sacerdote, etc. (hermoso ejemplo de esto nos da el Santo Cura de Ars, que luego de terminada la misa, ya fuera de la iglesia, seguía manteniendo a raya a su feligresía, de la que llegó a hacer maravillas).
5. Por ende, podemos asegurar que el hombre es “bueno” y no “malo”, como el resto de las creaturas, pero siempre recordando que, por causa del pecado original, se inclinará hacia lo malo, motivo por el cual, no hay que dejarlo que haga lo que quiera olvidando lo antes dicho, pues eso sería “liberalismo” (donde la libertad pasa a ser un fin en si mismo y deja de estar ordenada a lo Bueno).
SI LA IDEA ES DECIR LO
SI LA IDEA ES DECIR LO MISMO, EN FACIL Y EN DIFICIL, PARA QUE TODOS LO ENTIENDAN, YA SEA DE UNA FORMA U OTRA, SIENDO QUE ESTE ES EL QUID DE LA CUESTIÓN POLITICA, MORAL Y RELIGIOSA, ESTÁ BIEN.
QUEDA CLARO.
EL LIBERALISMO ESTA VEDADO A LOS CATOLICOS POR LA INCLINACION HACIA EL PECADO EN EL HOMBRE.
Usted dice: "ESTE ES EL
Usted dice:
"ESTE ES EL QUID DE LA CUESTIÓN POLITICA, MORAL Y RELIGIOSA".
(creo que refiréndose al liberalismo)
Y luego agrega:
"EL LIBERALISMO ESTA VEDADO A LOS CATOLICOS POR LA INCLINACION HACIA EL PECADO EN EL HOMBRE".
Y yo le digo a Ud.: POSEE UN MARAVILLOSO PODER DE COMPRENSIÓN Y DE SÍNTENSIS !!!
Sin duda, el LIBERALISMO, en lo religioso, en lo político, en lo moral, en las familias, en las escualas, en (la basura que hoy llaman) educación, no es ni más ni menos que TODO EL PROBLEMA, aunque en diferentes campos.
El LIBERAISMO es el satánico "YO NO OBEDECERÉ, NON SERVIAM". Haré lo que se me antoje, no el antojo de Dios. Es homocentrismo y no Cristocentrismo. Es el hombre decidiendo aun contra la voluntad divina.
LO ENVIDIO !!! Ojalá yo supiera decir las cosas en forma tan apretada y precisa !!!.
El Carlista.
Discusiones
Apreciados señores, y sobre todo Carlista:
No respondan a todas las cosas que se les dirigen en este espacio, por favor, pues pierden tiempo o producen cosas peores. Hay gente que no sabe leer, y hay gente que no quiere leer bien. Yo creo que solo cuando la caridad (Dios) lo exige es necesario contestar. Pero muchas energías y tiempo, que deben ponerse al servicio de Dios (mejor hacer un rato de oración o rezar otro rosario), se pierden al contestar a todo "citador" que se las da de teólogo. De veras: y para esto no son estos espacios. Hay que sembrar, y hacerlo a manos llenas, y los que leen estos foros y comentarios no quieren perder tiempo (ni esperanzas) leyendo discusiones y discusiones que no proceden de Dios, sino más bien de sus enemigos: pues dividen. ABT P.S. Si parece importante ayudar a alguien, y no parece necesario hacerlo de modo público, se puede mantener una conversación privada por correo electrónico. No tengo inconveniente en que quien quiera me escriba, por poner un ejemplo: alebayert@gmail.com
Apreciado ABT. Cuando me
Apreciado ABT.
Cuando me empeño en seguir contestando es porque me preocupa que temas fudamentales no sean entendidos, de hecho, entiendo faltar a la caridad si pudiendo hacerlo no lo hago, para internarme en mi escritorio que es ciertamente lo que más me gusta hacer. Mucho más que repetir cosas que no me hacen aprender nada pues ya las sé.
Y cuando "cito", lo hago para que quede claro que no invento, que no son ocurrencias mías, sino de gente más sabia y con más autoridad que yo.
También le confieso, que salvo el contestar constantemente a los que persisten en el error, me divierte muchísimo participar de este foro, lo que también, por suerte, me sucede muchas veces.
Un cordial saludo,
EL CARLISTA.
Me agradan estos
Me agradan estos intercambios porque muchas veces se aclaran dudas.
Por otra parte son muy interesantes.
Saludos.
Felix Renée
Genial lo del Carlista!
Me mato de risa con eso del manual de Kapeluz!! ja ja
Lo serio y dificil es lidiar con quienes se creen Catolicos y sostienen no se que doctrina que nada tiene de Catolica...
Y lo de evitar la consulta al cura del barrio...!! otra escelente idea!
Atte.
Daniel
dejaré de consultar al cura
dejaré de consultar al cura de mi parroquia para instruirme con ustedes ¡aaammmmmmmmmmmmm!
Casi que le convendría
Según el cura que le haya tocado, a veces es mejor consultar aquí.
o.O
Totalmente de acuerdo.
Leonardo Lopez Heredia
¿escelente?
Daniel = Marcelo González por que no agarran el manual de Kapeluz, que tanto les da gracia, y se fijan como se escribe excelente, burros. De los dos no hacen uno. Pueden aprender cosas nuevas ahí, pero les advierto que no es un librito de cuentos.
Me parece que a vosotros en el colegio les pusieron muchos "No satisfactorio"
¿Cuál es su posición?
Además del tema del "excelente", que no sabemos si Daniel escribió por broma o porque hablando normalmente un idioma distinto (él vive en USA) suelen producirse estas confusiones, ¿cuál es su posición, que no me queda claro? ¿Ud. dice que yo soy Daniel o que no soy Daniel?
Otro tema: ¿Ud. es español o argentino residente? Porque su mensaje delata una confusión parecida a la que le imputa a Daniel "les" y "vosotros" humm, "agarran", suena muy argentino.
El vosotros si bien no se usa
El vosotros si bien no se usa aquí en la argentina no quiere decir que si lo uso este mal dicho e inclusive mal escrito. Lo de "escelente" es una falta de ortografía aquí, en Miami y en España.
Si Daniel, que es argentino, dice vivir en Miami ¿cómo es posible que escriba mal el castellano si el 90% en la Florida son latinos? de ninguna manera (dadas esa circunstancias) puede escribir tan mal, y sin dejar de remarcar que acentos pone muy pocos. ¿a qué viene todo esto? es por que este sujeto le causa gracia lo del Kapeluz, sería bueno que lo agarre de vez en cuando.
Hay un patrón común por lo que veo y ya lo había notado otro forista, que cuando se lo critica a usted salta Daniel y viceversa, utilizan los mismos chascarrillos como: "maricas", etc, etc.
Y eso de que este sujeto Daniel dé el teléfono para que lo hablen es ¿de muy macho o de muy marica?.
Me pareció ridículo la acotación de Daniel con lo del Kapeluz, por eso le siguí la corriente (como dice el dicho).
Estimado anónimo
En mi calidad de "Marcelo González" salgo en defensa del "escelente" de Daniel, mi otro yo que vive en Miami.
Efectivamente, persona que vive en una comunidad hablante de un idioma que no es el materno tiende a perder la ortografía. Lo se por razones profesionales, dado que me he dedicado al estudio de idiomas (como Marcelo González)
El poco uso de tildes, (o acento ortográfico) puede deberse a que no los tenga en su teclado y deba usar una molesta combinación de teclas para encontrar el símbolo.
No es común el uso de vosotros, lamentablemente, ni el la liturgia, donde nos friegan con el horrrísono "ustedes", incorrecto gramaticalmente, aunque es modismo del Rio de la Plata en el habla popular.
Finalmente, en mi calidad de yo mismo lamento decepcionarlo sobre la falsa opción "macho-marica" a la que Ud. nos quiere empujar. Como ser racional soy hombre, varón. El macho queda para los animales y para algunos mexicanos que han hecho de ello un culto, con el que no me pienso meter (son de armas tomar).
Sin otro particular y a la espera de que me llame a Miami, lo saludo muy atte.
El Carlista.
Qué matete se van a hacer con
Qué matete se van a hacer con esto los del Comité !
En breve se viene la grilla de ocupación de cargos del Comité, con Presidente, Vicepresidente, Vocales, Tesorero y Suplente.
The Three Stooges
Vió que le salió otra personalidad que es El Carlista, ya con este son "los tres chiflados".
"MARCE" en el papel de Moe,
"Dany" en el papel de Larry y
"Carli" en el papel de Curley...
no me van a decir que esto no está bueno, hasta coinciden fonéticamente.
Siempre tiene una excusa para poner, esta vez es el teclado ¡si, claro!
Espero que haya aprendido que pasa cuando se escupe para arriba, ya que el término de "marica" es un chascarrillo de ustedes al cual usan sin temblarles el pulso, pero cuando se lo dicen a ustedes ya ponen el cartel de "el ser racional, soy hombre, varón..."
Ustedes ¿son mejicanos?. Lo digo por eso que dijo de que son de armas tomar. (¡qué conceptos tienen de nuestros hemanos mejicanos ustedes!)
Y ustedes, como dice otro dicho, "NO SON MACHOS, PERO SON MUCHOS" ja, ja, ja, ja.
P.D: y su frase de que "El macho queda para los animales" le recomiendo que lea Génesis 1, 27
wau
¡Cuanto ingenio!
Es verdad, el Génesis usa el término macho y hembra. Yo hablo del macho latino, que no es a lo que se refiere el Génesis.
En el sentido que Ud. lo menta, somos machos y somos muchos. Y también, sostengo con mis otros yoes, que desde el CV II se ha predicado una religión amariconada. No ya la fe recia y nuda, sino el sentimentalismo más agobiante.
También es cierto que el terreno ya estaba preparado...
...desde antes del CVII
Bueno, es un punto aceptable el suyo. Es ver un hecho en su coyuntura. Por ahora lo dejamos ahí. Vé que dialogar se puede, poquito, pero se puede.
Feliz Día del Padre.
Y sobre Pablo VI...
Como volviendo al tema del artículo... También me parece muy valioso precisar que Pablo VI no inició el movimiento de reforma litúrgica y que este mismo movimiento tuvo exponentes más y menos ortodoxos (algunos francamentes herejes), pero hay que decir que el pontíficado de Pablo VI fue clave (y no necesariamente para bien). Las encíclicas de Pablo VI (como Misterium Fidei) y de Juan Pablo II (Ecclesia de Eucharistia) tuvieron una buena doctrina, pero no ayudaron a solucionar nada de los abusos litúrgicos, primero por lo demasiado amable de sus posiciones y luego por que los curas modernistas (especilistas en shows litúrgicos) no leen lo que viene de Roma. ¿solución a la crisis post reforma litúrgica? difícil saberlo (además uno pretende juzgar desde el limbo, sin responsabilidad real en nuestras manos), pero parece acertado el firme, claro, pero prudente (y hasta lento) camino iniciado por su Santidad. El tiempo lo dirá, pero ya se ven ciertos avances. Para nosotros la tarea es simple: la oración. Alberto PD: Sería positivo que este medio publicase algo sobre la encíclica Humanae Vitae y sobre el triste olvido en que está para la inmensa mayoría del clero modernista (que curiosamente dice ser devoto de Pablo VI).
Gracias por el recordatorio
Además advierto que el vínculo a la Encíclica está roto. Veremos de recuperarlo o reeditarla.
Cordiales saludos
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