Domingo después de la Ascensión
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Queridos fieles,
Antes de subir al Cielo, Nuestro Señor había indicado a sus Apóstoles la misión que les confiará:
“Cuando venga el Consolador que os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, que del Padre procede, él dará testimonio de mí; y vosotros también le daréis”.
“Id por todo el mundo, y predicad el evangelio a toda criatura”.
“Predicad el evangelio a toda criatura”. ¿Qué significa esta orden de Nuestro Señor?
- ¿Que sus Apóstoles, y todos los sacerdotes, deberán predicar no solamente a los hombres sino también a los ángeles, a los animales, a las plantas, a las piedras?... Es verdad que, desgraciadamente, hay hombres que, no refrenando sus instintos, se comportan como animales, otros cuya actividad se semeja a la de plantas de interior, otros que tienen un corazón tan duro como piedra, y hay también hombres que parecen ángeles por su vida santa. Pero no es esa la verdadera explicación de la palabra de Jesús.
- ¿Será que, como San Francisco o San Antonio los predicadores han de dirigirse también a las aves del cielo, al hermano sol a la hermana agua y a los peces del mar? No tampoco, son casos particulares; infelizmente porque parece que estos pajaritos y otras criaturas animales de Dios escuchaban el sermón con bastante atención.
El Papa San Gregorio, Doctor y Padre de la Iglesia, nos da la explicación: En cada hombre hay algo de todas las criaturas:
- Tiene en común con las piedras y las criaturas inanimadas el ser, la existencia.
- Tiene como los árboles, las flores y todas las plantas la vida.
- También como los animales el hombre usa cinco sentidos externos (oído, vista, tacto, olfato y gusto).
- Por fin, tenemos en común con los ángeles la inteligencia, aunque de un modo muy inferior a ellos.
El ser, la vida, la percepción de las realidades externas, la inteligencia que están en el hombre hacen de él como un microcosmos, un pequeño mundo en síntesis al cual la Iglesia dirige su enseñanza, una enseñanza para toda la criatura humana.
Queridos hermanos, aquí está todo el apostolado de la Iglesia, su preocupación materna de educar integralmente sus hijos para que sean católicos a ciento por ciento y no reducir su predicación y su celo a tal o tal aspecto del hombre y del cristiano.
“Predicad el evangelio a toda la criatura”, dijo Nuestro Señor.
- En primer lugar, somos criaturas y Dios es nuestro Creador. Si Dios no existiese, no existiríamos, no viviríamos, no nos moveríamos. Por nosotros mismos, no somos nada. El señor ateo que enseña sus errores en la Universidad ni siquiera podría pronunciar una sola palabra si Dios no le hubiera dado la existencia. Y el señor católico que se jacta de algo se olvida que en realidad no es nada.
- Y esta criatura que somos es un todo, compuesto con un cuerpo y un alma. San Vicente de Paúl alimentaba los niños abandonados pero también les ensañaba el catecismo. Y el catecismo dice que nuestra alma debe controlar, dominar a nuestro cuerpo, no al revés. Además, nuestra alma, criada a la imagen de Dios, puede conocer a Dios por la razón y más aún por la fe. Y no solamente puede conocer a Dios sino que puede y debe amarlo y también a su prójimo, pues la fe sin la caridad es una fe muerta. Un cristiano mal educado, patán, una católica vestida de modo indecente, son personas quizás aún más incompletas, anormales, contradictorias que paganos sin la gracia divina. Porque existen paganos que tienen sentido común, orden, cortesía (luego, puntualidad) y decencia.
- Esta bella armonía que se encuentra en el cristiano y, ojalá, en las vocaciones religiosas y sacerdotales, es ciertamente obra de la gracia, pero no sin la buena educación y formación, también humana, dada en la familia y en la escuela. No basta tener la fe, eso es puro protestantismo. Hay que vivir según la fe y la razón, en la humildad y la caridad que expresan esta fe (amo a mis amigos como a mis enemigos porque creo que Nuestro Señor se sacrificó para todos en la Cruz; ¿quien soy yo para despreciar una persona por quien Jesús se sacrificó?), si queremos ser plenamente formados en Jesucristo, Nuestro Señor, principio y fin de toda criatura y ser salvados.
Ave María Purísima.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.












Ese cura es de mis
Ese cura es de mis preferidos !
Cómo hacemos jugar el: “Id por todo el mundo, y predicad el evangelio a toda criatura” con la libertad religiosa, ecumenismo, etc.
Yo tengo la respuesta: NO SE PUEDE.
El Carlista.
Cuando los veo
Cuando veo a los jerarcas mas altos de la iglesia tan embobados con su ecumenismo, cuando los veo hablandoles de lo buenos, de lo santos, de los lindos que son... me voy a leer las Escrituras de como San Pablo, San Pedro, y la ininterrumpida linea de Apostoles, Martires, y Santos hablaron a los herejes y cismaticos, me quedo horrorizado... Aqui tenemos un serio problema: o aquellos no sabian lo que hacian, o estos la han errado muy feo...
Atte.
Daniel
Tal vez hemos evolucionado
Tal vez hemos evolucionado en la comprensión de la Revelación.
No sé que entiende Ud. por evolución
ANORMALES
"Un cristiano mal educado, patán, una católica vestida de modo indecente, son personas quizás aún más incompletas, ANORMALES, contradictorias que paganos sin la gracia divina. DICE. Y ,con la intención ignaciana de salvar la proposición DISIENTO con lo de ANORMALES. Hoy los ANORMALES son los que SE ESFUERZAN con la Gracia de Dios en vivir SEGUN la Fe, la Esperanza y la Caridad, es decir BIEN ESCLARECIDOS por esas virtudes teologales. Que Dios Nuestro Señor y Su Santísima Madre me SOSTENGAN en esta DIVINA ANORMALIDAD. Juanelanormalsegúnelsigloylanuevaiglesia.
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