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Obama bendice a Francisco

El presidente norteamericano dedicó alabanzas sorprendentes al papa.

Por paradójico que parezca, fue Barak Obama quien bendijo a Francisco, antes y después de su reunión de menos de una hora, proponiéndolo con indisimulado entusiasmo como referente mundial de la "solidaridad".

La reseña es de "El País", de es España, un diario claramente de izquierdas y enemigo de la Iglesia. Resulta interesante analizar la selección de textos de Barak Obama dedicados a alabar la figura del papa Francisco. Aquí el artículo:

 

Cada uno a su manera, los dos llegaron al lugar que hoy ocupan desde el fin del mundo. El primer presidente negro de la historia de Estados Unidos y un arzobispo callejero, en contacto constante con la pobreza, que se convirtió en Papa en medio de un Vaticano corrompido por las guerras de poder. La visita de Barack Obama a Roma consagró aún más si cabe el liderazgo mundial de Francisco, por cuanto no se limitó al habitual intercambio de sonrisas, secretos y fotos. El presidente de la nación más poderosa del mundo hizo un llamamiento a prestar atención a los mensajes de Jorge Mario Bergoglio — “la suya es una voz que el mundo debe escuchar”— y se ofreció a luchar juntos contra la pobreza: “Él nos desafía. El Papa nos pone ante los ojos el peligro de acostumbrarnos a la desigualdad. Y su autoridad moral hace que sus palabras cuenten. Con una sola frase, él puede focalizar la atención del planeta”.

Dos enormes poderes sentados frente a frente durante 50 minutos, sin testigos, a excepción de sus respectivos intérpretes. Al margen de las anécdotas típicas —Obama le dijo que lo admiraba y que era una maravilla poder conocerlo—, el Vaticano no ofreció muchos detalles del encuentro. Solo cinco líneas en las que se decía de forma genérica que el presidente de EE UU y el Papa habían hablado de los conflictos internacionales y de los problemas de los migrantes. Por la tarde, durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, Obama fue más explícito. Se mostró “muy conmovido” por el encuentro y explicó: “Hemos hablado mucho sobre los desafíos y los conflictos actuales y de lo difícil que es mantener la paz en el mundo. He percibido un gran interés por parte de su santidad sobre la situación de Oriente Próximo, sobre todo en Siria y Líbano, y por la persecución que sufren los cristianos en esas zonas”. Vino a decir el presidente de EE UU que, en cierta forma, su trabajo y el de Bergoglio son complementarios: “Nosotros, los políticos, tenemos el deber de encontrar las soluciones a los problemas. Su santidad tiene la capacidad de abrir los ojos a la gente para que vean el problema, porque el peligro es la indiferencia y el cinismo cuando se trata de ayudar al menos afortunado”.

Antes del encuentro, durante una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera, Obama ya había hecho hincapié en el liderazgo moral de Jorge Mario Bergoglio: “Ha inspirado a la gente de todo el mundo y también a mí con su esfuerzo por la justicia social y su mensaje de amor y compasión, especialmente por las personas que, entre nosotros, son las más pobres y vulnerables (…). Su testimonio, el hecho de ir siempre en busca de los últimos, de aquellos que viven en las condiciones más difíciles, tiene también el valor de una llamada de atención: nos recuerda que cada uno de nosotros tiene la responsabilidad individual de vivir de un modo recto, virtuoso (…). No se trata de solo un problema económico: en el fondo es una cuestión ética. Yo creo que, al referirse a ello continuamente, el Papa nos pone ante los ojos el peligro de acostumbrarnos a la desigualdad. De acostumbrarnos a este tipo de desigualdad extrema hasta el punto de aceptarla como normal”. También hablaron de la reforma migratoria: “Una persona como el Papa, que procede de América Latina, conoce bien la situación de quienes han emigrado, tienen hijos nacidos en Estados Unidos, pero que se ven obligados a vivir en la sombra y muchas veces son deportados”.

Durante el intercambio de regalos, Obama aprovechó para invitar al Papa a visitar Estados Unidos, a lo que Bergoglio respondió en español: “¿Por qué no?”. Durante el tiempo abierto a las cámaras de televisión, el presidente estadounidense se mostró mucho más sonriente que el Papa, quien, no obstante, bromeó y se dejó fotografiar aquí y allá junto a su invitado. Antes del encuentro con Obama, el Papa dijo misa a las siete de la mañana ante 493 parlamentarios italianos. La práctica totalidad de diputados y senadores escucharon durante la homilía una seria advertencia por parte de Francisco ante los peligros de la corrupción en la política: “Es tan difícil que un corrupto pueda volver atrás… El pecador sí, porque el Señor es misericordioso y nos espera a todos. Pero el corrupto se fija en sus asuntos, y sus asuntos son la corrupción”.

Desde que llegó a la silla de Pedro, Bergoglio no ha dejado de lanzar aldabonazos contra la corrupción y los privilegios, tanto los que se cometen desde el interior de los muros del Vaticano como de la política en general. Y ese es, según Obama, uno de sus atractivos: “Una de las cualidades que más admiro en el santo padre es su coraje de hablar sin pelos en la lengua de los desafíos económicos y sociales más grandes con los que nos encontramos en estos tiempos".

Fuente: ]]>El País, España]]>

Comentario Druídico: Claro que sobre el Medicare, el aborto obligatorio, la promoción de la homosexualidad (expresamente reconocida por el vice presidente de Obama) y otras lindezas no hubo intercambio público. Posiblemente, para no tocar puntos de disidencia... ¿ o para no resentir con innecesario apresuramiento lo que ya va -según piensa Obama- a buen ritmo en el sentido que él desea ?

Encuentro difícil registrar otras alabanzas de este calibre de un presidente norteamericano a un papa. Ni siquiera en la época Reagan - Juan Pablo II. Todo un signo de los tiempos.