A un año del Motu Proprio Summorum Pontificum
El 7 de julio de 2007 se dio a conocer el texto del esperado motu proprio que desembargaba la misa según el “vetus ordo”, llamada también tridentina, o de San Pío V. La forma litúrgica vigente en la mayor parte de Iglesia latina antes de la promulgación del “novus ordo”, en 1970. Este documento ha sido un hito del pontificado benedictino, cuyos frutos se van comprobando con fuerza creciente.
Escribe Marcelo González
Escribir sobre este tema conlleva dos peligros: uno es hacerlo como quien ondea una bandera ideológica, es decir, como un activista, echando mano de un menú de frases consagradas para la ocasión, sin considerar la hondura, trascendencia ni los matices del tema.
El segundo peligro, que bien pudiera estar incoado en el primero, es el de transformar nuestros deseos en juicios optimistas y fantasiosos sobre la realidad. Trataremos de esquivarlos, como quien forzosamente debe navegar entre Escila y Caríbidis, en el rumbo justo que nos ponga a salvo de ambos peligros.
Militancia
Quienes hemos militado por décadas a favor de la misa tradicional sentimos en las acciones de Benedicto XVI relativas a la liturgia un espaldarazo casi inimaginable años atrás. Habiendo sido un hombre “del Concilio”, una de las “cabezas del Concilio”, el actual papa, sin embargo, nunca comulgó con el modo de hacer la reforma litúrgica sugerida por la Sacrosanctum Concilium. Ni vio como razonable -ni acorde a la tradición litúrgica- la prohibición de hecho del rito antiguo.
Esto segundo requería de él un acto de justicia y valentía poco comunes: eso fue el Summorum Pontificum, a saber, la declaración de que nunca jamás la antigua liturgia ha sido prohibida y sigue en plena vigencia, más la explanación de los derechos del clero y los fieles. Seguida de la ratificación permanente por parte del Pontífice o de sus voceros en materia litúrgica, todo a lo largo de este año, de que esta prohibición hubiera sido absolutamente ilegal. Y dando apoyo, allí donde es posible, a quienes reclaman esos derechos.
La liturgia, sostiene Benedicto, es como un árbol añoso que hunde sus raíces en la Revelación que Nuestro Señor mismo enseñó a los Apóstoles; árbol que crece y va desarrollando nuevas ramas y fructificando. Las “reformas” son apenas si algunas “podas” sabias que la autoridad pontificia, única que tiene jurisdicción directa sobre la liturgia, hace para mantenerlo lozano e impedir excesos o sobrecargas, o bien para hacerla más llevadera a fieles y clero en tiempos más gravosos.
Por otra parte, el misal “gregoriano” (nos decía recientemente un especialista en el tema que es el modo más propio de llamar a lo que suele denominarse misal tridentino) tiene la forma que le conocemos hoy prácticamente sin cambios desde las épocas de aquel gran papa: todo lo demás es retoque y pulimiento, o bien, enriquecimiento. La antigüedad e identidad de la liturgia latina es indiscutible y todo fantaseo arqueologista ha caído bajo los trabajos demoledores de los eruditos, tanto como bajo la condena de Pío XII en la Mediator Dei. Causa finita.
Así pues, una de las dos grandes convicciones que hemos alentado los defensores de la misa tradicional se ven confirmadas por el actual pontífice, no como concesión graciosa a un grupo de “inadaptados” a la nueva liturgia, sino como reconocimiento del valor inmutable de la liturgia tradicional, nunca negado en documento oficial alguno de la Iglesia.
Pero es además la otra gran convicción, tantas veces repetida por medio del venerable apotegma “lex orandi, lex credendi” lo que el Santo Padre nos confirma también, en sus dichos, y de un modo cada vez más perceptible en los hechos. No puede haber dos teologías distintas por detrás de dos ritos litúrgicos católicos. Si las hay, algo está mal.
Así, al desembargar la misa tridentina no solo hace justicia, también resalta el valor modélico que el rito tradicional tiene como rito de la Iglesia universal. Esta realidad que es el novus ordo, vigente legalmente desde hace ya 38 años, impuesto con métodos de señores de horca y cuchillo, infinitamente metamorfoseada por usos y abusos, es ya irreconocible. Fue concebida para evolucionar y lo ha hecho de tal modo que ya casi no se sabe como era según el misal típico.
Según la ley, son menos de 38 años de vigencia, pero en la práctica ha aparecido bajo distintos formatos casi durante las sesiones mismas del Concilio, de manos de los “adelantados” de siempre. El nuevo rito, o más bien “su espíritu” ha puesto a la Iglesia en estado de cisma práctico. Cada misa tiene su “teología” particular. Esta es una realidad que se nos presenta con aplastante evidencia, nos guste o no.
Un proyecto del que siempre desconfiamos
Por lo tanto, el valor modélico, la causa ejemplar que el Papa gusta exaltar en la misa tradicional apuntala una idea que ha causado escozor entre muchos de nosotros. El proyecto que el Santo Padre ha dado en llamar la “reforma de la reforma”.
Sin embargo el título parece engañoso. Benedicto no quiere agregar más plegarias eucarísticas, ni nuevas opciones creativas. Por el contrario, y las versiones que salen de la Congregación del Culto Divino por diversas vías muy confiables son contestes en esto: el Papa quiere hacer que el novus ordo se parezca mucho más al vetus ordo. Esto lo sabemos con certeza.
¿Como se traduciría en la práctica? Esto lo formulamos por conjetura, no por fantasía, como ser verá:
1) Comunión en la boca y de rodillas.
2) Respeto a los ornamentos litúrgicos, enmienda de las traducciones erróneas.
3) Rezo de un solo canon, el romano (reformado por Paulo VI seguramente) en latín. Las partes en lengua vernácula permanecerían para el resto de la misa. En las misas cantadas, no obstante y conforme a lo ya vigente en el novus ordo, Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus y Agnus Dei se cantan en latín.
4) Altar orientado, es decir, hacia el este, (un este “simbólico” cuando no sea posible hacerlo “físico” por la disposición del terreno donde está construida la iglesia). Es decir, el sacerdote “cara al sagrario”. Crucifijo en el centro del altar (no mesa). Candelabros en los extremos (dos, cuatro o seis, según la solemnidad).
El papa mismo practica algunas de estas rúbricas en sus misas, y no solo “implícitamente”, sino que su ceremoniero, Mons. Guido Marini, lo ha confirmado en forma expresa. Y el Card. Castrillón lo ha dicho en Inglaterra hace pocas semanas: debería haber una misa tradicional en cada una de las parroquias, para poner el sello y la unción de la liturgia clásica en la feligresía, siquiera por contagio.
El Papa ya usa la férula tradicional, el palio tradicional y solo dará la comunión en la boca y a fieles arrodillados.
¿Cosmética o teología?
Debatíamos hace algunos pocos años con sacerdotes tradicionalistas sobre la conveniencia de promover las misas tradicionales “indultadas”. Uno de los argumentos que usaban en contra era: se está admitiendo implícitamente que “ha sido prohibida”. Cuestión de principios atendible si no estuviera en juego la salvación de las almas.
El tiempo ha demostrado que la presión a favor de la misa tradicional, desde muchos sectores, aunque principalmente ejercida por el tradicionalismo ha logrado el milagro del motu proprio. Sin embargo, algunos dentro del tradicionalismo esperaron este documento con desconfianza y escepticismo. Y aun en la actualidad no todos entienden la enorme trascendencia que tiene y el bien que está haciendo entre clero y fieles.
Sobre la “reforma de la reforma” se predica desde algunos sectores tradicionales que es una maniobra cosmética, que no apunta a la raíz de los problemas planteados por el novus ordo, aún en su expresión más pura, aunque el propio papa reinante la ha considerado siempre una suerte de engendro frankensteniano. ¿Seguirá predominando una mentalidad principista cuando lo que se juega es el destino eterno de los fieles?
Confiamos en la prudencia pastoral y en la misericordia sacerdotal. En los hechos, dada la situación de la Iglesia y habiendose liberado la misa tradicional (aunque los señores de horca y cuchillo sigan en sus cargos pastorales en una gran mayoría de las diócesis) no hay muchos pasos posibles que dar. Y aún, como propedéutica, ¿qué se puede esperar, con sinceridad y realismo, bajo las actuales circunstancias, sino lo que se ha descripto arriba o algo parecido?
¿Hasta donde llegará el paso papal? Solo Dios lo sabe. Lo cierto es que a una velocidad insospechada, contra viento y marea, se viene la segunda gran carronada litúrgica de Benedicto.
Y los que hemos dado años de nuestras vidas a favor de la misa tradicional no podemos cometer el grueso error de creer que esas balas apuntan al rito tridentino. No sabemos que habría hecho el P. Ratzinger en lugar del P. Bugnini. Pero ciertamente ahora, el papa Ratzinger hará lo único posible: acercarse al modelo tradicional todo lo que la realidad resista.












Estimado Marcelo
Aunque ya bien conocida mi posicion al respecto, honestamente yo congratulo al Papa por los cambios hechos y venideros.
Pero a como estan las cosas en la Iglesia tengo dos miedos muy fuertes (aunque todo es posible para Dios mas alla de nuestro super limitado entendimiento):
Tremenda oposicion de los que enfaticamente no quieren estos cambios. Hablo no solo de obispos, tambien sacerdotes, y de muchos laicos. Esto va a ser muy duro.
Impresionante avance del liberalismo moral y teologico en el mundo catolico, que evidentemente se opone no solo a la liturgia tradicional, sino a lo que ella conlleva: vida, costumbres, moral, formas de vida, etc.
Demas esta decirte que donde yo vivo hasta hay banderas gay en algunas iglesias... (si, catolicas). Las liturgias ya no se parecen a una iglesia protestante, se parecen a una sesion de auto ayuda y festejos de carnaval...
Atte.
Daniel
EN LA ARGENTINA EL PAPA NO TIENE SUERTE
La Iglesia Argentina es un monstruo de dos cabezas: Bergoglio y Aguer. Ninguno de los dos está de acuerdo con el Motus Pr. Bergoglio pretende una liturgia popular, una liturgia peronista, en la solo importa la participación festiva detras del lider y si es con bombos mejor. Aguer desearía una reforma estética, si es posible que en la catequesis se incluya violín y piano, mejor.
Un amigo del Papa.
SR: amigo del Papa: Lo
SR: amigo del Papa: Lo felicito por su fina apreciación.
Será muy bueno dejar a los obispillos de este pobre país
con sus opciones temporales y estériles de competencias
propias de bataclanas.
Nosotros, amigos del Papa, o mejor, HIJOS OBEDIENTES,
trabajemos en lo que podamos por que se cumplan sus
deseos y se Glorifique plenamente a DIos.
Un Suavo Pontificio.
Nos parece que su artículo es
Nos parece que su artículo es muy atinado. En cuanto a la oposición de la que habla Daniel es real y por eso el Papa necesita de todas nuestras oraciones y apoyo.
Francesco
Debemos contribuir a la restauración
Lo que resulta claro es que hay una nueva dirección que se le quiere dar a la liturgia católica en general (tridentina o gregoriana y también "nueva") para terminar con los abusos. Al menos esta es la clara voluntad papal que debemos apoyar.
Pero hay dos factores que creo tienen un peso fundamental:
1.- La Obediencia al Papa: Debieramos quizás decir el espíritu de desobediencia que reina, en general, en la Iglesia. Aquí todos hemos contribuído , involuntariamente quizás , cuando nos permitimos criticar ala Papa por todo o "sospechar" de cualquier medida o iniciativa suya. los "progres" por su propia naturaleza son contestatarios, pero muchos "tradis" no lo hacen nada de mal, a pesar de las "distinciones" y "sub distinciones" bizantinas en que escudan su desobediencia. También contribuye la retirada de la autoridad en muchos niveles partiendo del mismo Santo Padre , pero sobre todo de los Obispos, los grandes ausentes, silenciosos u opositores a la voluntad pontificia.
Hay que partir restaurando la obediencia a la autoridad Papal.
2.- La Doctrina: Una adecuada restauración de la liturgia debiera pasar por una nueva evangelización en esta materia. Volver a difundir la sana doctrina sobre la Misa, la oración, la música litúrgica, etc. No basta con dictar un documento o editar un libro o manual , hay que enseñarle a la grey , tanto tiempo abandonada em estos aspectos. Esto debiera hacerse tanto para la Misa tradicional como para la Misa "nueva", especialmente si esta última va a ser objeto de adecuaciones. La obdeciencia de los Sacerdotes es fundamental para esta condición y una adecuada restauración de la liturgia católica.
Las energías y argumentos de quienes tiene claros los principios deben orientarse a esa restauración. No sólo quejarnos.
Laus Deo
Légolas
Misa pontifical
Con gran alegría celebraremos el primer aniversario de la promulgación del Motu Proprio “SUMMORUM PONTIFICUM”, de S.S. Benedicto XVI.
Daremos gracias a Dios por este maravilloso regalo, con una misa pontifical celebrada por su Em. Rev. el Sr. Cardenal Jorge Medina Estévez, este lunes 7 de julio a las 19:30 hrs. en la Parroquia de San Isidro Labrador de Santiago-Chile (Santa Victoria 566 esquina de Sn. Isidro, metro estación Santa Lucia vereda sur).
Les invitamos cordialmente a asistir como también a propagar esta información para que seamos muchos los Católicos agradecidos que concurramos a rezar por el Santo Padre.
Para el amigo del Papa
Con toda estima, Amigo del Papa, le digo que me parece al menos desafortunada su apreciación acerca de los obispos y mucho más la comparación -un tanto prejuiciosa y francamente poco constructiva- que hace con respecto a liturgia y peronismo.
Como estoy seguro de que nos acerca y une mucho más el bautismo, que alguna diferencia de apreciación que podamos tener, me permito recomendarle que lea y hasta medite cuidadosamente, el aporte que hace LÉGOLAS. Después de lo escrito por él -sesuda,clara y caritativamente-no hay mucho más que se pueda decir y sí mucho para pensar y aprender. Lo mismo cabe para el editorial de Marcelo González
Me adhiero al Laus Deo.
Saludos fraternales a todos, Flavio.
estoy de acuerdo con Legolas,
estoy de acuerdo con Legolas, una buena catequesis para las nuevas generaciones estaría más que mejor.
Pero sería para la generación posterior a mi hija de nueve años, que va atomar la Comunión en septiembre y ante mi pregunta "¿sabés que existe el infierno?"
me responde : "Si",
yo: "¿quien te lo dijo?"
ella :"la televisión y vos mamá" "(Carolina no nos enseña nada)". Bien para muestras sobra un boton... estamos muuuyyy lejos de salvar almas!.
Lo primero que habría que hacer es restituír los cargos del clero en materias como Catequesis de menores, y estoy hablando en los colegios católicos, en los cuales una meliflua maestra de ceremonias da lecciones, dirige la misa, y dispone todo para como ha de desarrollarse.
También en las misas no nos vendría mal hablar de Catequesis en vez de las cartas de J.B. sobre "la inclusión social de los viejos" y dar un fuerte aplauso a aquellos que viene a misa, "por haber venido hoy".
Los sacerdotes y monjas ya no enseñan catequesis y he allí el meollo de la cuestión:¿cómo pretender que los conceptos cambien si desde la mas tierna edad no se les inculca nada religioso?. Cova de iría.
un pobre católico , apostólico , romano.
Todos tienen razón, pero lo veo muy dificultoso, por lo que uds mismos señalan.
¡LA VIRGEN NOS AMPARE !
EL Demonio se pasea olímpicamente por nuestra sociedad, por nuestras iglesias, donde no restituimos el centro de la misma a su dueño:CRISTO.
Hagamos algo con coherencia, pero necesitamos hacer algo.
En la Argentina al menos la Fraternidad carece de recursos y nuestros hijos caen en cualquier catequisis, y nuestros viejos no saben en que religión mueren y los sacrificados trabajadores de fábrica o de oficina , tienen que sufrir las penurias que sufren los que no roban o se prostituyen.El Papa se olvidó de la droga?y nuestros obispos?
Gerardo
Gran Artículo
Felicitaciones Marcelo por este escrito.
Sobre los miedos de Daniel:
Al primero: es cierto, pero así es la vida.
Al segundo: el argumento central lo desteca Marcelo en su análisis. Las dos formas del Rito deben corresponder a una sola lex credendi, es decir, que el Motu Proprio y la coexistencia de las dos formas del Rito puede servir de herramienta para combatir las desviaciones teológicas modernistas. El Papa quiere más que eliminar la Nueva Misa, eliminar la teología que ha generado en estos años. Se busca que quienes celebren en el Novus Ordo lo hagan con la teología de siempre, prueba de ello son las "reformas" que ha ido sufriendo esa Misa en este pontificado. Este ámbito de lucha es el más difícil, pero puede ser el camino indicado. No digo que quienes celebran según el Misal Tridentino lo hagan ahora en el Novus Ordo reformado, si no que simplemente se apoye al Papa en esto y se difunda entre quienes celebran en el Novus Ordo la teología de siempre, principalmente en el aspecto sacrificial de la Misa.
El camino es difícil, pero en este pontificado se ha avanzado bastante. Ánimo.
Felicidades a todos en el aniversario del Motu Proprio.
Alberto.
PD: ¿notaron que Summorum Pontificum tiene por fecha el 7-7-7? Es simbólico.
UN POBRE CATÓLICO , APOSTÓLICO Y ROMANO.
Todo está bien, sobre todo si gente formada como uds opinan, pero desgraciadamente o afortunadamente, todavía no se como clasificarlo, el pueblo católico en su gran mayoría no entiende una pepa de teología, filosofía y otras yerbas.
La verdad creo que gran parte va a misa , acepta todas las modificaciones porque le importan un bledo y el sacerdote , afortunadamente puede decir cualquier barrabasada o predicar para los niños , que la gente alegremente está pensando en sus cosas.
Como ejemplo jocoso, porque no soy tan triste, un domingo, hace bastante tiempo, el sacerdote había hablado del Amor de Dios y al prójimo, bastante bien.Yo iba caminando con mi Sra pensando en el Sermón , cuando veo como uno de los habitues a la misa dominical, quería agarrar un fierro para derimir una cuestión con alguien que le había tocado el coche.
Entre otras cosas, creo como decía el Padre Castellani, que tenemos varios problemas enfrente, nada menos que el Papa y el Colegio Episcopal más el mundo, el hedonismo, la amoralidad , etc,etc,y por si fuera poco la salvación del alma y del m2 que Dios nos encomendó a cada uno en nuestros propios hogares.Como el padre Castellani decía,hace como 40 o más años, todas las cosas excepto la última Dios las puede solucionar con nosotros o sin nosotros, en todo caso si nos bendice con el buen combate en algunas de esta materias, la batalla será nuestra pero la VICTORIAserá de dios.Pero en la última , salvar nuestra alma como mínimo,tenemos la responsabilidad nosotros y es cosa seria y muy peliaguda.
Para estos tiempos , en que la desproporción de fuerzas es tan grande,que la Fraternidad San PÍO X o quien sea , piense en este problema que no es menor y dejemos a Dios que se encargue del Papa y El colegio Episcopal,son creación suya y a ÉL le deberán rendir cuenta los hombres de Morado.Obremos y prediquemos con la verdad que tenemos y puede ser que nos hechen del templo.Buena suerte, Cristo lo predijo en el Evangelio y si no hagamos todo el bien que se pueda, aún con los sacerdotes fariseos que nos desprecian o ignoran o nos temen como a la lepra.Si nos ponemos a escribir sobre los errores dramáticos del Vaticano y su séquito y de los obispos como nuestro ejemplar Jorge, gastaríamos mucha tinta y apenas tenemos un poquito para lograr nuestra salvación.Alguien lo tiene que hacer, si Dios lo llama para eso y le da las luces suficientes, pero alcanzar la salvación en este contexto de apostasía universal, nunca se dió, así que tenemos que aprender algo todos, al respecto.Por lo pronto no nos olvidemos del ROSARIO, que la virgen todo lo puede y es mediadora de todas las Gracias.
¡Que Cristo y la Virgen María nos bendigan a todos !
Gerardo
Enviar un comentario nuevo