¿Piedra o Madera?: un gesto, ante el Juicio Final
El Papa Benedicto acaba de enviar otro mensaje, a su modo. Ante el juicio final, optó por el altar de piedra y retiró la mesa de madera. Consagró y elevó mirando a oriente.
Fue una ceremonia según el ahora llamado “rito ordinario”, pero con cierta fenomenología de “rito extraordinario”. Ni siquiera se rezó en latín. Bastó, sin embargo, el gesto de dirigirse a Dios como pontífice (puente) entre Dios y el hombre, in persona Christi, para que aullaran los progresistas.
Como se sabe, celebrar versus populum es una alternativa que ofrece el Nuevo Misal, no es obligatorio. Como tampoco lo es celebrar en lengua vernácula. La dictadura bugniniana y sus celosos defensores han obrado maravillas para elevar estas “opciones” a nivel de superdogma. El Papa las cuestiona con solo rezar la misa “hacia Dios”. Para lo cual “mandó quitar la mesa...”.
Esto demuestra lo endeble de la reforma litúrgica: no ya solo por sus penosos frutos, sino porque se siente amenazada por el más leve gesto de sentido tradicional.
Este episodio de la batalla por el retorno de la liturgia a su dignidad confirma nuestra convicción. En algunos años el Novus Ordo será historia entre los católicos. Solo quedará esa ceremonia evolutiva disparada al infinito que en muchos casos ya no es católica, y sus cultores se llamarán, finalmente, otra cosa diferente de católicos.
Fue una ceremonia según el ahora llamado “rito ordinario”, pero con cierta fenomenología de “rito extraordinario”. Ni siquiera se rezó en latín. Bastó, sin embargo, el gesto de dirigirse a Dios como pontífice (puente) entre Dios y el hombre, in persona Christi, para que aullaran los progresistas.
Como se sabe, celebrar versus populum es una alternativa que ofrece el Nuevo Misal, no es obligatorio. Como tampoco lo es celebrar en lengua vernácula. La dictadura bugniniana y sus celosos defensores han obrado maravillas para elevar estas “opciones” a nivel de superdogma. El Papa las cuestiona con solo rezar la misa “hacia Dios”. Para lo cual “mandó quitar la mesa...”.
Esto demuestra lo endeble de la reforma litúrgica: no ya solo por sus penosos frutos, sino porque se siente amenazada por el más leve gesto de sentido tradicional.
Este episodio de la batalla por el retorno de la liturgia a su dignidad confirma nuestra convicción. En algunos años el Novus Ordo será historia entre los católicos. Solo quedará esa ceremonia evolutiva disparada al infinito que en muchos casos ya no es católica, y sus cultores se llamarán, finalmente, otra cosa diferente de católicos.












¿Piedra o Madera?
Me atrevo a pronosticar que el rito "extraordinario" desplazará al novus ordo en muchos años más, no en algunos. Pero lo hará, pues tengo la impresión que en el fondo se juega la sobrevivencia de la Iglesia Católica. Siempre es mucho más lento construir (reconstruir en este caso)que destruir. Hay que reconocer que hacer penetrar de nuevo el rito antiguo será difícil en una sociedad mayoritariamente "light". Más aún , cuando el mismo Papa convocó a su destrucción, y me refiero a Pablo VI
¿Piedra o Madera?
Esta ceremonia celebrada por su Santidad es solo una leve escaramuza, que nos indica que tan importante es nuestro deber como fieles de elevar nuestras oraciones para que no sea el sentir o querer de simples hombres sino la voluntad de Dios la que reine.
Es tiempo para que todos juntos reparemos nuestra barca y estemos fieles a las ordenes de nuestro capitán, atandonos a como esclavos de Nuestra Señora y discipulos de Nuestro Redentor.
Piedra o madera...
Me parece todavía un poco prematuro predecir que el Novus Ordo será cuestion de historia en pocos años... Serán muchos los años que pasarán antes de volver al la dignidad y grandeza del rito tradicional...
Y digo que serán muchos años debido a que muchos de los obispos ven, aunque sean pequeñas las muestras de encanto por la liturgia tradicional (Uso de la sotana, por ejemplo, abluciones y oraciones propias) como algo "pasado de moda" y tratan de evitar a toda costa... es un ejemplo muy claro el que hace el Sr. Arzobispo de Medellín que se aterra con todas estas cosas y no permite que su clero o sus seminaristas manifestemos esta muestra de cariño y admiración a la belleza que muestra la liturgia "Extraordinaria"...
Gracias
De ustedes,
Julián M. Vélez T.
Piedra o madera...
Yo soy de los que rezan cada día para que el tristemente célebre "Novus Ordo" sea sepultado en el olvido o reducido a lamentable anécdota... Pidamos a la Omnipotencia Suplicante, a la Corredentora, que defienda el Sacrificio de su Hijo y el Suyo propio, y nos alcance la gracia de la Restauración...
la presencia del bien en nuestras mentes y corazones
yo soy los que intentan hacer de cada segundo de mi vida un rezo y no creo que sea mejor que los que rezan arrepentidos solo en el dia de su muerte
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