¿Otra historia en el catolicismo argentino?
El viernes 29 de febrero de 2008 quizás se haya escrito el capítulo de apertura de otra historia en el catolicismo argentino de las últimas décadas. Es difícil determinar de qué manera esta reacción puede afectar conductas futuras. Lo cierto es que se venció la presión de los medios, el temor a los rangos jerárquicos y, fundamentalmente, la enfermedad paralizante llamada clericalismo.
La narración de los hechos es elocuente: convocados por una simple idea, reparar la injuria hecha a Nuestro Señor durante la toma de la Catedral Metropolitana por parte de las Madres de Plaza de Mayo el 29 de enero, más de 1000 personas se reunieron en dicho templo, sin programa previo al cumplirse un mes del estrago.
Consta solamente que uno de los concurrentes, quien de hecho asumió el rol de director de los rezos, había previsto una serie de cánticos, oraciones y un desagravio formal utilizando un texto de Pío XI. Si alguien había pensado algo más, no lo ha manifestado. Ha sido un acto realmente espontáneo.
Entre 1000 y 1300 personas se reunieron, rezaron el Santo Rosario, cantaron un Paternóster y una Salve Regina (en latín, coreada por la mayoría). Cantaron el himno del Congreso Eucarístico de Buenos Aires, presidido en 1934 por Mons. Pacelli, luego Pío XII. Finalmente, se depositaron flores blancas sobre el altar mayor.
No había un solo miembro del clero. El sacerdote que acababa de celebrar la misa se retiró, -sin servir bebidas frescas ni ofrecer baños- fingiendo ignorar a la multitud como si fuese algo irrelevante (o habitual). Tampoco asistió ningún otro sacerdote, al menos que se haya identificado como tal.
Es decir, los fieles rezaron sin la guía, ni la presencia, al menos física, de ningún miembro del clero, alto, mediano o bajo.
Recuerdo que en la manifestación de reparación por la muestra blasfema de León Ferrari, en 2004, cuando hubo convocatoria, organización, y hasta un un involuntario estímulo oficial, un desliz cardenalicio (dijo “blasfemia”), se reunieron algo más de 2000 personas, un 8 de diciembre, con buen tiempo. La manifestación terminó frente a la Nunciatura Apostólica y los organizadores entregaron una declaración al secretario del Sr. Nuncio, el cual secretario salió a la puerta y saludó a la multitud, sonriente, con un gesto de visible aprobación. También había sacerdotes y religiosos entre los manifestantes.
El 29 de febrero de 2008, con un cielo plomizo que se derrumbaba, el día siguiente de copiosas tormentas e inundaciones en la ciudad, víspera de feriado, más de 1000 personas inundaron las naves catedralicias.
De nada sirvieron las negativas del vocero arzobispal, ni el artículo periodístico del diario Clarín, obviamente pensado para sembrar confusión y desanimar la asistencia. Los fieles fueron y desagraviaron del mejor modo que se les ocurrió, un modo muy adecuado, por cierto, pues no se invitó a ninguna oración ecuménica, ni se dieron discursos sobre la democracia y la libertad religiosa, no se batieron palmas ni hubo aplausos o abucheos. Simplemente se pidió perdón por las ofensas, se rezó con espíritu penitencial.
El desprestigio de gran parte del clero argentino es enorme. Su pérdida de autoridad, notoria. Ninguna figura eclesiástica se animó ni a aprobar ni a condenar. Ni a impedir el paso, ni a ponerse a la cabeza y dirigir el desagravio. Solo cuchichearon luego a los medios (ver La Nación del lunes), reiterando su desacuerdo con el acto de desagravio -ejemplar en todo sentido-. ¿Es posible desaprobar un acto de piedad, un acto nacido del deseo de practicar la virtud de religión? ¿Alguien lo puede entender?
Desde el altiplano jujeño, el gran ausente hablaba ante una multitud de 5000 asistentes (creamos en los números) a no se sabe bien qué jornadas, sobre las “internas” de la Iglesia. ¿Alusión? Todo fue luego desmentido. “Se lo sacó de contexto”, dijo Mons. Palentini. “Los diarios malinterpretaron…” Las mentiras de siempre.
Stat veritas, decían los antiguos: “la verdad permanece” (de pie). Y la verdad es Dios. Y Dios está lejos de estos pastores. O, para decirlo mejor, ellos están lejos de Dios.
Lo más esperanzador es que el núcleo duro de los fieles, los más fieles, se han dado cuenta y comienzan a obrar en consecuencia. Confiamos en que en Roma estará pasando lo mismo. ¿Estará el núcleo duro del clero moviéndose en este sentido también? Dios lo quiera, porque dado que todos, fieles y clero, constituimos la Iglesia, si hay una feligresía piadosa tiene que haber, necesariamente, un clero santo.
Escribe el Editor y Responsable
La narración de los hechos es elocuente: convocados por una simple idea, reparar la injuria hecha a Nuestro Señor durante la toma de la Catedral Metropolitana por parte de las Madres de Plaza de Mayo el 29 de enero, más de 1000 personas se reunieron en dicho templo, sin programa previo al cumplirse un mes del estrago.
Consta solamente que uno de los concurrentes, quien de hecho asumió el rol de director de los rezos, había previsto una serie de cánticos, oraciones y un desagravio formal utilizando un texto de Pío XI. Si alguien había pensado algo más, no lo ha manifestado. Ha sido un acto realmente espontáneo.
Entre 1000 y 1300 personas se reunieron, rezaron el Santo Rosario, cantaron un Paternóster y una Salve Regina (en latín, coreada por la mayoría). Cantaron el himno del Congreso Eucarístico de Buenos Aires, presidido en 1934 por Mons. Pacelli, luego Pío XII. Finalmente, se depositaron flores blancas sobre el altar mayor.
No había un solo miembro del clero. El sacerdote que acababa de celebrar la misa se retiró, -sin servir bebidas frescas ni ofrecer baños- fingiendo ignorar a la multitud como si fuese algo irrelevante (o habitual). Tampoco asistió ningún otro sacerdote, al menos que se haya identificado como tal.
Es decir, los fieles rezaron sin la guía, ni la presencia, al menos física, de ningún miembro del clero, alto, mediano o bajo.
Recuerdo que en la manifestación de reparación por la muestra blasfema de León Ferrari, en 2004, cuando hubo convocatoria, organización, y hasta un un involuntario estímulo oficial, un desliz cardenalicio (dijo “blasfemia”), se reunieron algo más de 2000 personas, un 8 de diciembre, con buen tiempo. La manifestación terminó frente a la Nunciatura Apostólica y los organizadores entregaron una declaración al secretario del Sr. Nuncio, el cual secretario salió a la puerta y saludó a la multitud, sonriente, con un gesto de visible aprobación. También había sacerdotes y religiosos entre los manifestantes.
El 29 de febrero de 2008, con un cielo plomizo que se derrumbaba, el día siguiente de copiosas tormentas e inundaciones en la ciudad, víspera de feriado, más de 1000 personas inundaron las naves catedralicias.
De nada sirvieron las negativas del vocero arzobispal, ni el artículo periodístico del diario Clarín, obviamente pensado para sembrar confusión y desanimar la asistencia. Los fieles fueron y desagraviaron del mejor modo que se les ocurrió, un modo muy adecuado, por cierto, pues no se invitó a ninguna oración ecuménica, ni se dieron discursos sobre la democracia y la libertad religiosa, no se batieron palmas ni hubo aplausos o abucheos. Simplemente se pidió perdón por las ofensas, se rezó con espíritu penitencial.
El desprestigio de gran parte del clero argentino es enorme. Su pérdida de autoridad, notoria. Ninguna figura eclesiástica se animó ni a aprobar ni a condenar. Ni a impedir el paso, ni a ponerse a la cabeza y dirigir el desagravio. Solo cuchichearon luego a los medios (ver La Nación del lunes), reiterando su desacuerdo con el acto de desagravio -ejemplar en todo sentido-. ¿Es posible desaprobar un acto de piedad, un acto nacido del deseo de practicar la virtud de religión? ¿Alguien lo puede entender?
Desde el altiplano jujeño, el gran ausente hablaba ante una multitud de 5000 asistentes (creamos en los números) a no se sabe bien qué jornadas, sobre las “internas” de la Iglesia. ¿Alusión? Todo fue luego desmentido. “Se lo sacó de contexto”, dijo Mons. Palentini. “Los diarios malinterpretaron…” Las mentiras de siempre.
Stat veritas, decían los antiguos: “la verdad permanece” (de pie). Y la verdad es Dios. Y Dios está lejos de estos pastores. O, para decirlo mejor, ellos están lejos de Dios.
Lo más esperanzador es que el núcleo duro de los fieles, los más fieles, se han dado cuenta y comienzan a obrar en consecuencia. Confiamos en que en Roma estará pasando lo mismo. ¿Estará el núcleo duro del clero moviéndose en este sentido también? Dios lo quiera, porque dado que todos, fieles y clero, constituimos la Iglesia, si hay una feligresía piadosa tiene que haber, necesariamente, un clero santo.












¿Otra historia en el catolicismo argentino?
Claro, preciso y conciso. Como la palabra de aquel niño en medio de cortesanos obsecuentes: "El rey está desnudo" o algo similar pero mucho mas gráfico.
Como bien dice el autor "El desprestigio de gran parte del clero argentino es enorme. Su pérdida de autoridad, notoria". Es una verdad irrefutable y los fieles miran a esa gran parte del clero con indisimulado desprecio y un un infinito cansancio. El vaso está colmado. La paciencia se agota. Fernando José Ares ferjoares@gmail.com
otra historia?
El Editor y responsable, como dice el Sr. Ares con el cual coincido plenamente (y no solo por este comentario). en pocas y precisas palabras dijo lo que pasó y lo que no pasó aquel 29 de febrero, con todas las letras Dia del Señor. Pasó que los fieles dijimos presente y PERDON SEÑOR, no pasó que al frente de nosotros estuviera el pastor,el sacerdote, el representante del Sacerdote Supremo, ofendido y profanado Su Templo por demonios varios. Como se dijo en estas páginas, la santa indignación por el atropello al templo solo (al menos en mi caso) era equiparable al enojo y agobio que me produce la actitud, deserción, cobardía y falta de toda dignidad de los Pastores. Terminada aquella honrosa jornada, la indignación dejó lugar a la jubilosa satisfacción de haber cumplido, cumplido con el Señor, de haber dado testimonio de fe, al Señor, de haber orado y alabado, AL SEÑOR. Me pregunto, ¿con esto no están de acuerdo las autoridades eclesiásticas?. ¿con estas manifestaciones de piedad popular, no coinciden y además tampoco se muestran?. ¿Que podrá pasar de aquí en mas?. No soy muy optimista, al menos con los sacerdotes y obispos, no creo que nada cambie, ni dejen que se vuelva a la santa doctrina facilmente. Los fieles tal vez, también creo que, como dice el P Castellani, el grado de cretinización de nuestro pueblo es grave y los católicos somos parte. Finalmente, siguiendo la linea de esta publicación y como dijo (creo) el druida, ¿Pedro, Jorge M, Mario o José, aún me amas?, algunos de nosotros, al menos el 29/02 humilde, silenciosa y en voz baja dijimos si Señor, aún te amo, otros, palabras inentendibles y confusas. Un abrazo en Cristo NS. Mario Bianchet
Oración, penitencia, reparación
Concuerdo con las afirmaciones antedichas. Quiera el Señor Jesús, que padeció por nosotros y murió por nuestros pecados, y resucitó para nuestra justificación, concedernos un espíritu de ardiente caridad, la cual suscite en nuestras almas y en las de los sacerdotes y clero relajado un verdadero dolor y penitencia, reparación y vuelta a Dios y a la Santa Iglesia Católica, sin la cual no hay salvación. ¿Qué dirán los actuales clérigos del venerable axioma patrístico "Extra Ecclesiam nulla salus"? ¿Acaso lo seguirán disfrazando de hermenéuticas ecuménicas y falsas? Dios nos conceda a todos, ovejas y pastores, la santidad en el amor a la Verdad, que es Cristo.
No todo está perdido
No todos lo sacerdotes y obispos son M.B. Esa generalización está muy mal. Yo soy sacerdote y hago lo imposible para que mi parroquia sea verdaderamente un lugar de oración, de fe, de formación y piedad. Y como yo, muchos otros en toda la Argentina. Hay obispos buenos, santos, modestos, que se juegan día a día por sus fieles. Estamos de acuerdo de hay un clero secularizado, y que es doloroso también, pero no se puede hacer apreciaciones tan generales.
La excepción a la regla
Sin dudas no todo está perdido, yo tengo fe absoluta en las promesas del Señor y no dejo de contar con la acción de la Providencia. Tampoco dudo que usted Padre ponga todo el celo en su parroquia, celo de piedad, de sacrificio, de fidelidad al Señor, en fin que haga lo que corresponde, tampoco dudo que algunos Obispos actuan en consecuencia, pero lamentable y dolorosamente son la excepción a la regla. Tengo contacto estrecho con muchos sacerdotes y también algún obispo, tengo especial aprecio personal por muchos de ellos, pero también me espantan con sus heterodoxias, su posturas o imposturas, su falta de capacidad, aveces casi infantil o directamente irresponsable, para analizar la realidad de este mundo moderno a la luz de la Verdad, la Tradición, el Magisterio y la Doctrina y actuar en consecuencia. Mucho Concilio Vaticano, mucho ecumenismo, mucha lucha por los derechos humanos, mucha opción preferencial por los pobres, mucho dialogo con los que discrepan, mucho relativismo, en fin mucho plan del mundo y poco Plan de Dios no es gratis, tiene su precio y hoy lo estamos pagando recogiendo estos frutos amargos, pobres y en muchos casos, demasiados para mi gusto, venenosos. No es una generalización, repito lamentablemente, es la realidad. Muchos sacerdotes y obispos, han extraviado el camino, concientes algunos, inconscientes la mayoría?, han perdido la fe, la fe en su sacramento, en su ministerio en la Iglesia, Cuerpo Místico y salvadora del hombre, han renegado de la Santa doctrina, dudan, dudan y temen ser ridiculizados (el martirio moderno) si actuan conforme al "si, si, no, no", dudan o directamente ya no creen en que la salvación está dentro de la Iglesia, y así una larga y penosa lista. Padre, usted debe saber bien como se forman en los seminarios, hace falta agregar algo mas para saber que la generalidad es lo que lamentablemente vemos a diario?. Unidos en Cristo NS, le saludo afectusoamente. Mario Bianchet
estoy de acuerdo con Usted..
No pueden meter a todos los religiosos y obispos en la misma bolsa, es verdad que muchos no se juegan por la verdady son mediocres,pero antes de señalar deberiamos hacernos un examen de conciencia nosotros para saber como andamos por casa y no ser tan pesimista y antes empezar obrando nosotros como Dios quiere y con el ejemplo arrastrar nosotros y dejemos que Dios juzgue. gracias por el comentario del sacerdote.muy bueno.
La verdad es que en mi diócesis no es así
Mario, en la diócesis dónde estoy incardinado y trabajo no es así, la gran mayoría estamos trabajando con el mismo espíritu de fidelidad a la Iglesia, a su Magisterio, cuidando la liturgia, la predicación, la catequesis, el ornato de los templos, la santidad de los lugares sagrados, etc. Algunos descarriados hay, pero tampoco para decir grandes extravagancias. Es verdad que los últimos obispos que tuvimos son medios así... como puedo decir... un poco de fronteras abiertas..., pero como acá no le damos mucho lugar, sin ser desobedientes, se enderazan un poco... un poco. En el interior me parece es distinto que en Bs. As. Pero es verdad que la cosa no viene bien. Pidamos al Señor. Una cosa que con la gracia de Dios hay que cambiar es la forma de elección de los Sres. Obispos. Recemos.
A Dios gracias
Estimado Padre, agradezco sinceramente al Señor qie en su Diócesis las cosas marchen por el buen camino. Con gran caridad y benevolencia define usted a los que según mi parecer son mayoría, los Obispos de "fronteras abiertas" y los sacerdotes que siguen ese camino de "mentes abiertas y tolerantes" (a la corta o a la larga camino de perdición. Tampoco soy un necio que no veo y disfruto de la santidad de ardiente caridad de algunos sacerdotes y obispos. Pero, sabe lo que sucede, muchos son "clericalmente correctos", es decir cumplen en lo formal, mantiene un equlibrio entre "lo de seimpre" (la Tradición, tan temida) y lo novedoso o "moderno" o lo que "pinta bien". Por ejemplo, las insufribles canciones de las misas, vacias de cualquer contenido litúrgico y ni que hablar teologico, las guitarras electricas y (aveces, lo he visto y sufrido) batería, bajo y "melenas al viento", pero, como vamos (dice el cura) a criticar eso si a los "chicos" les gusta, la misa es de elloss(?????¡¡¡¡¡) y si les digo al no vienen a la parroquia. Ni que hablar de los aplausos, saludos de la paz (movilización generalizada, mulitudinaria y "besuqueira"), intenciones sentimentaloides, epidérmicas. Hablar de las homilias, se imagina Padre, lo que hay que escuchar. Y para no agobiarlo mas. cuando entramos en cuestiones morales, terreno pantanoso y si pueden huidizo), p ej., relaciones pre matrimoniales, segundas uniones, pecado (el pecado mortal creo que fue abolido por no se que concilio) e infierno. La caridad cristiana ya no existe, ahora somos "solidarios", ¿virtudes teologales?, ¿que es eso?, preceptos de la Iglesia de Dios, ¿lo que?, como pedicaba un cura fallecido de mi Diocesis, "somos hijos adptivos de Dios y herederos de su Gloria", debe hacer como 25 años que dejé de escucharlo en una misa, etc., etc., etc. Se da cuenta donde estamos, en el peor de los mundos, "porque sois tibios...". Le mando un saludo confiado en al fuerza de la oración y la acción ineludible del Espíritu Santo (si rogamos y suplicamos), unidos en Cristo NS. Mario Bianchet
hacer un poco mas
Estimado Padre, me alegra saber que en nuestro país quedan algunos Sacerdotes y algún Obispo fieles a Cristo NS, sin embargo debo confesarle,con dolor, que coincido plenamente con los comntarios hechos preceentemente y, muy especialmente, con el del Sr. Bianchet. Me legra mucho que sea usted un sacerdote que centra su ministerio en la oración (sin la cual nada podrá hacer), sin embargo le pido (por si no lo ha hecho) que vaya un poco mas allá de lo que hoy entendemos como el cumplimiento cabal del ministerio sacerdotal, tome usted los deseos del Papa como órdenes y cúmplalos al pié de la letra aunque vengan en forma de sugerencias, no rechace la Misa Tridentina y récela aunque no se lo pidan, no se escude en eso y enséñele a sus feligreses la necesidad de darle a Dios el culto debido, no permita la comunión en la mano, hágales ver que es el cuerpo de Cristo, no un pedazo de pan, enseñe desde el púlpito el Magisterio y la Tradición sin desviaciones post conciliares, vístase de sacerdote, que todos sepan que es usted un hombre de Dios, un elegido, tal vez, y digo solo tal vez, al marcar usted la diferencia otros sigan su ejemplo y podamos recuperar la Iglesia de las fauces de los lobos que la tienen arriconada. Pido al Señor que lo proteja y llene de bendicions, HERNAN F. QUIROGA
Todo eso lo estoy cumpliendo... seguro que el Señor me pedirá
algo más difícil todavía, como en el Evangelio. Querido hijo Hernán. Porque aunque Ud. no lo crea así le digo a los fieles de mi parroquia aunque no soy tan grande de edad. Pero así me enseñaron, así lo hago. Le doy la lista, no para mandarme la parte, sino para que vea que todavía queda algo: -visto habitualmente cuello sacerdotal, y de negro. -uso el hábito talar, y me dicen que tengo vocación episcopal, y se que de eso no hay peligro para la Iglesia. -celebro la Misa cumpliendo con lo que las rúbricas mandan y con los ornamentos establecidos en el derecho litúrgico. -rezo cantadas las partes autorizadas en el ordo en latín. -propongo la fe del Evangelio con toda la fidelidad que me da la inteligencia y el alma, siempre eso me ha traído problemitas... -en la parroquia no lo he prohibido (no podría hacerlo), pero he hablado de tal modo de la Eucaristía que ya nadie la toma con la mano -trato de escuchar devotamente al Santo Padre, y créame que sus deseos trato de tenerlos como órdenes. -no puedo rezar la Santa Misa de San Pío V porque no se leer, ni pronunciar bien latín, además, creo que para hacerlo debería tener alguien que me iniciara en la mentalidad que supone la forma extraordinaria del único rito latino, esto digo: su delicadeza, sus rúbricas, etc, pero ya tengo el Misal, me falta conseguir los ornamentos, y ponerme a estudiar... -le digo más se me fue el grupo de jóvenes de la parroquia porque hace poco que llegué, y con sólo decirles que no se podía cantar "Perdón Señor..." en el momento penitencial, desaparecieron... mejor, ahora canto yo, ya vendrán otros... -por lo menos en las primeras Comuniones, los niños toman de rodillas el Cuerpo del Señor... y algunos fieles libremente lo hacen porque saben que no hago problema por eso... -como dice el derecho no acepto padrinos en situación irregular, se me arman cada líos. -he recuperado parte del ornato del templo que estaba en el basurero prácticamente y aunque me critican gran parte de las entradas de la parroquia van al templo. Por todo esto y alguna cosita más, el obispo no me reta, pero se que no le gusta mucho, y con dolor... porque no quiero contristarlo... sigo adelante. Pero de esto... lo más hermoso es que no estoy sólo, muchos hermanos míos sacerdotes hacen lo mismo, cada uno como puede... En el último retiro de presbiteral, de hace días, me ocuparon de la liturgia, y le hice presidir la Santa Misa desde la Sede (nunca lo hace), a compañeros muy jovencitos y llenos de entusiasmo le encargué el canto de los salmos de ludes y vísperas. Y a otros le encomendé que a las charlas del padre director de ejercicios no era correcto ir de sandalias y pantalón corto (siempre hay, no de mala intención pero ignorancia, y como todo se deja), ahí se me armó lío, pero sabe... les dejé un interrogante, porque hacía rato que nadie decía nada... no vi después a nadie más de bermudas en las pláticas. Trato de que esto no sea un "cumplimiento" solamente, lo hago con gran amor a Dios y a la Iglesia. Y como nadie sabe quien soy, puedo decirlo en este medio con total libertad, no presumo de nada, hago lo que tengo que hacer y nada más. No todo está perdido, reconozco que el seminario y los que debieran enseñar más y mejor no lo hacen bien.
Bien, Padre!
Sin dudas su relato devuelve un soplo de aire fresco, las formas, el fondo, la liturgia, el respeto a lo SAgrado y tomarlo como lo que es Sagrado, nos da confianza, seguridad y reparo, protección a los fieles, lamentablemente, esos fieles no somos nosotros (Hernan y yo y unos cuantos mas) pero a los suyos de usted, segurísimo y repito, gloria a Dios. Pienso y supongo Padre que, de acuerdo a lo leido, no le debe ser fácil, p ej., los "chicos" (no diga jóvenes que suena un poco fuerte) se fueron a la primera , digamos, ortodoxia que no les gustó. Muchos fieles también, imagino y perdón si me equivoco, dirán que la misa del Padre..., no la "sienten, no lo viven, viste?", entonces me voy a la parroquia tal o cual que allí la misa se "siente de verdad" el cura es re piola y ademas la homilía es cortita y las canciones son emocionantes, tal vez exagere, pero no tanto. Padre, siga no afloje que la enfermedad modernista en algún punto y de alguna forma Dios la curará de un soplo. Además poco a poco los fieles comenzarán a gustar y vivir de la verdadera y única Doctrina, y comenzarán a experimentar la sencilla y auténtica religiosidad popular, la piedad del pueblo de Dios que conduce al bien particular y general. Lo felicito y ánimo que hay mucho que trajinar. Que Dios lo bendiga. Mario Bianchet
Muy estimado Padre,
Deo gratias, porque quedan sacerdotes como Ud.
Anímese con la Tridentina. Podemos proveerle el DVD, y hasta un tutor que le de una mano.
Si puedo serle útil, me encuentra en moderador@panodigital.com
siga contra viento y marea
Querido Padre, No se imagina el efecto que produjo en mí su respuesta, veo que no todo está perdido en la Patria y que NS, como siempre, hace las cosas en silencio y medio que a escondidas. Me encanta que me llame hijo, no solo no me molesta para nada sino que le reconozco el derecho a hacerlo, no se imagina como me revienta cada vez que escucho un Obispo o Sacerdote diciéndome hermano, hay una cierta terminología protestante que, pese al paso de los años, no he logrado asimilar (pueblo de Dios, asamblea, cena del Señor etc.). Yo no vivo en Argentina sino en Panamá, y en está ciudad mi parroquia es el Santuario Nacional que pertenece a la orden Claretiana, desde escuchar en un sermón al Sacerdote negar la realeza de NS diciendo que era un humilde y, poco menos que ordinario carpintero, hasta escuchar al Párroco decirnos que no nos hicieramos problema que ahí jamas se rezaría una Misa Tridentina, pasando por el "creo en Dios padre-madre" cuando rezamos el creodo, he escuchado todo tipo de zandeces y desviaciones, hasta poner el copón en el Altar para ue cada uno se sirva. Por stas cosas Padre es que me reconforta tanto su fidelidad y catolicisno (del verdadero) y lo insto a no aflojar, aunque el Obispo lo amenaze con excomunión. Por mi parte, pediré fortaleza para usted. Suyo en Cristo HERNAN F. QUIROGA
Rezar por la conversión del Card. Bergoglio.
Mucha oración y penitencia para que el Card. Bergoglio se convierta.
son como dioses
Lc 6,37 nolite iudicare et non iudicabimini nolite condemnare et non condemnabimini dimittite et dimittemini
Sobre juicios
Sic omnis arbor bona fructus bonos facit, mala autem malos fructus facit. Non potest arbor bona malos fructus facere, neque arbor mala bonus fructus facere. Onmis arbor, quae no facit fructum bonum, excidetur, et in ignem mittetur. Igitur, ex fructus eorum congnoscetis eum. (Mateo, 7,17)
Sobre misericordia
Mt 5,7 beati misericordes quia ipsi misericordiam consequentur
Y su Eminencia
Y su Eminencia Reverendísima el Cardenal ¿con quién es misericordioso? Con Hebe a la que le sirve refrescos para matizar la espera (fue una extorsión por DINERO , OK?) Pero misericordia para acompañar a 1500 fieles que van a rezar a la Catedral, no. Tal es así que no mandó ni a un seminarista, ni un monaguillo siquiera. Cardenal, el color rojo significa -tal como le dijo Juan Pablo II el 21 de febrero de 2001- que debería estar dispuesto a dar la propia vida por Cristo y su cuerpo místico la Iglesia. Aunque vengan degollando, como ahora... Javier del Rio.
Uau!
Como lo conoce ud. Debe ser su confesor o director espiritual.
Una vision desde otro ángulo
Voy a la Iglesia, a veces a diferenes Iglesias y veo cosas distintas, concurro a la misa, rezo y me voy a mi casa. No tengo tiempo para otra cuestión. Todo esto de los desagravios y las críticas para mi es un perdedero de tiempo o tal vez sean voces interesadas en no se que. Para mi están molestando, nada más, nos molestan a los verdaderos católicos. Yo no juzgo a nadie, bastante tengo conmigo mismo. Creo que muchos hacen política con esto, y veo páginas web en esta página que me tomé el trabajo hace un rato de verificar y que son realmente vergonzosas, lamentable. El Padrenuestro, la misa, los sacramentos y a agachar el lomo y cumplir con los deberes de estado y las leyes, lo demás es para vagos mal entretenidos, nada más. Un saludo a todos los curas decentes que son la inmensa mayoría y hacen lo mejor que pueden. Mario Santillán
Vagos y mal entretenidos
"El Padrenuestro, la misa, los sacramentos y a agachar el lomo y cumplir con los deberes de estado y las leyes, lo demás es para vagos mal entretenidos, nada más", dice. ¿Por qué nada más? ¿Ha oído hablar de la obligación de todo católico, adquirida en el bautismo y renovada en la confirmación, de confesar la Fe? ¿Ha oído hablar de las obras de misericordia espirituales? Oigo con frecuencia este argumento: yo voy a misa y no me meto en nada. Es un argumento de vagos, y se llama, en teología moral, acedia.
Hebe...
¡Viva Cristo Rey! ¡Abajo Hebe la Defecona!
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